El argumento ontológico de San Anselmo

El principio del argumento ontológico esta expresado desde la fe, y el deseo de confirmación racional de Dios; y el hecho de creer en Dios no le predispone a tener únicamente la situación de creer racionalmente. El argumento ontológico por tanto se yergue con la ayuda de la fe y la razón que nos acercan al conocimiento de la verdad suprema: Dios.

Este argumento ontológico en el que trata de probar la existencia de Dios desde la razón, y lo razona a partir del estudio del ser, con la natural declaración de que el concepto de Dios es: un ser tal que nada mayor puede ser concebido.

 

  1. Existe la primera parte del argumento, en consideración si podemos pensar en lo más grandioso (incluso el necio que en su corazón afirma que Dios no existe), tal que no exista nada más grandioso que pudiera pensarse, entonces pensaríamos en Dios. Por lo tanto Dios es lo máximo pensable por toda persona, lo mas grandioso, perfecto y sublime pensable.

 

  1. Entonces Dios existe desde mi pensamiento o entendimiento, ya que me es posible pensar en él, es un contenido mental, pero si existe fuera de mi pensamiento, sería entonces más grandioso. Porque si hay dos objetos, uno que efectivamente existe y otro que no existe, sería más lógico afirmar que el que existe es más perfecto que aquel que no existe.

 

  1. La última parte corresponde a que si Dios solo existiera en mi mente cabría la posibilidad en pensar en otro ser superior a Él que existiera también en la realidad. Pero al ser Dios lo máximamente pensable ha de existir también en la realidad, ya que de lo contrario no sería lo máximamente pensable. Por lo tanto Dios necesariamente ha de existir.

 

Este argumento nos plantea el hecho de que  no es fácil determinar el significado que San Anselmo concede a esta argumentación. Posiblemente no estaba considerando una prueba de carácter lógico-racional que estuviese desconectada de su fe cristiana. San Anselmo parte de su creencia en la existencia necesaria de Dios, y la razón es utilizada en este argumento para ser inteligible este carácter necesario de la existencia divina.

Dios por definición, es (o bien, la idea de Dios es la idea de) un ser que posee todas las perfecciones en grado sumo; ahora bien existir es una perfección, y por lo tanto existir es parte de las perfecciones divinas.

Al final encontramos que este argumento sostiene que Dios es el mayor ser que puede ser pensado por el hombre. Si este ser Supremo y Perfectísimo, que es mayor que todos los seres, solo existiera en el entendimiento, no sería entonces el mayor, porque podríamos imaginarlo también en la realidad. Por lo tanto ese ser no solo existe en nuestro pensamiento e imaginación sino también en la realidad; por lo tanto Dios existe.

Algunas implicaciones en el establecimiento de la Teología en la Latinoamérica Posmoderna.

Introducción.

La región de América Latina es una expresión multiétnica de una realidad que se ve afectada hoy día por el posmodernismo, que se ha definido como contrapropuesta a la modernidad y es asimismo la expresión de la muerte de las ideologías según el Diccionario Hispano Americano de la misión. Y para que se logre el establecimiento de una teología contextual, cercana y funcional en América latina es menester tener un panorama completo de la situación donde ha de desarrollarse la teología, no solo observando la situación social, política, económica y religioso como meros datos informativos, si no como parte de un sistema dinámico en el cual se suscitan transformaciones en periodos cortos de tiempo con características singulares que le integran.

 

El objetivo es revisar algunas de las implicaciones que afectan a la Teología Cristiana para lograr un completo arraigo en el América Latina, ya que esta es una conocida muy joven de la democracia, que se encontró con acceso al intercambio económico, social, cultural, religioso y económico de los países más desarrollados, aunque con grandes desventajas y limitaciones que le son propias y particulares;  que sin lugar a dudas le ha provisto hoy de una dinámica inesperada viéndose inmersa en una situación que le está forzando a adaptarse a sus nuevas circunstancias, que se agregan a su sobrevivencia y desarrollo.

 

Las limitaciones del presente ensayo radican justo en la constante transformación a la que se ve sometida una sociedad industriosa y en etapa de crecimiento que busca tener una identidad propia, pero que se ahora también en un rol en primer plano en un mundo globalizado, y que ya no puede esconderse bajo el anonimato de los grandes sucesos. Una limitación adicional es que las fuentes revisadas difieren en cuanto a los alcances de la posmodernidad y la globalización, y hay poco consenso a cómo debe enfrentar y adaptarse a esta nueva etapa del neoliberalismo posmoderno.

  1. Definiendo la situación de Teología en América Latina.

Para no encontrarnos en la penosa situación de la ilustración del niño y el filósofo acerca de la teología tratando de encuadrarse en un cerebro tan pequeño al igual que el pequeño pozo donde el niño trata de llenarlo con el agua de todo el mar debemos primero definir y enmarcar sobre lo que llamamos Teología.

Según Gabriel Fackre en su The Revival of Systematic Theology “la teología sistemática se ha caracterizado por ser: abarcadora, procurando tocar los puntos fundamentales de toda la fe cristiana; coherente, mostrando la relación lógica entre todas sus partes; contextual, en el sentido que busca incluir los temas de la actualidad en la discusión teológica; y dialogal, ya que pretende tomar en cuenta en su discusión diversos puntos de vista históricos y contemporáneos”. [1]

Ya en otras oportunidades se ha revisado la temática de las implicaciones de la teología, sin embargo sucede un fenómeno curioso, y este corresponde a que casi por necesidad, la teología evangélica latinoamericana explícita y contextual ha tomado como metodología un acercamiento contextual-sistemático a la labor teológica. La razón es sencilla. Las preocupaciones contextuales son las que le dieron vida a la teología evangélica del continente. Desde las inquietudes intelectuales de las comunidades estudiantiles hasta el énfasis en la misión integral, los temas de reflexión han estado mayormente alejados de la teología puramente bíblica. [2]   Esto ha provocado que incluso entre algunos sectores de la iglesia cristiana evangélica se de una separación entre lo que se entiende como teología que se predica en el pulpito y la teología que se usa para cumplir el propósito mismo de toda la iglesia.

Algunos hombres preocupados por esta situación como Hugo Assmann Católico brasileño (Uno de los más importantes exponentes de la teología latinoamericana de la liberación). Hace su contribución a la teología desarrollando un diálogo intenso y sofisticado entre el marxismo revolucionario y la teología cristiana. Entre sus temas está el reclamo de la ortopraxis sobre la ortodoxia, siendo la primera una praxis de liberación en pro de los pobres. [3]

Y aunque el proceso de generar una identidad plena y completa puede ser tardado, existe entre los estudiosos del tema claridad sobre la situación de la teología en nuestro continente, ya que “carecemos todavía de una teología bíblica, sistemática y contextualizada que pueda llamarse evangélica y latinoamericana” [4]

Incluso habría que revisar también la historia que se ha tenido del desarrollo de la teología en Latinoamérica, y podríamos leer las conclusiones de Perdomo en su artículo Una descripción histórica de la teología evangélica latinoamericana en donde propone una periodización del desarrollo de la teología evangélica latinoamericana y presenta los dos primeros períodos: “Una nueva clase de conquistadores (De los inicios hasta mediados del siglo XIX)”, y “¿Agentes del Evangelio, o agentes extranjeros? (De mediados del siglo XIX hasta el Congreso de Panamá)”. [5] En donde nos señala el breve lapso en los anales de la historia de la Teología protestante versus Teología católica, y donde el balance nos arroja que los cristianos han producido el mínimo del pensamiento creador que estos pueblos tienen derecho de esperar de quienes sostienen haber recibido la misión de anunciar la Palabra de Dios a los hombres…

Por ello debemos tomar en serio las palabras Núñez acerca de que la Teología debe ser una teología de respuesta a los cambios en el mundo, enraizada en las Escrituras, contextualizada, integral y al servicio del reino de Dios. [6]     Durante estos últimos años, especialmente estas tres últimas décadas según Deiros el protestantismo en el continente han estado acompañadas de cambios radicales y se ha estado modelando una teología evangélica latinoamericana que inicio su camino de reflexión a partir del complejo contexto local y de la práctica del evangelio en el mismo. [7]

Finalmente consideremos que América Latina ha recibido, por razones históricas, una teología proveniente de Europa y de Estados Unidos. El problema ha sido que esta teología estaba desconectada de la realidad socio-cultural de la región, “una teología impuesta desde afuera en lugar de una teología nacida desde adentro”. Como consecuencia, ha surgido la necesidad de reinterpretar la teología de una manera que respondiera mejor al contexto latino. Para lograr esto, es preciso que la teología, como ciencia, coteje permanentemente la Palabra de Dios con la realidad y el contexto histórico-social en particular.

Todo esto implica un planteo y análisis continuo, para no caer en errores del pasado y preparar a las nuevas generaciones con una capacitación que responda mejor a las necesidades, demandas e intereses de la región. [8]

La era posmoderna nos presenta ya serios desafíos a la predicación. ¿Cómo predicar en un mundo que sospecha de todo lo que pretende ser absoluto? ¿Cómo proclamar la Palabra a personas que creen que la verdad es relativa? ¿Cómo hacer una exposición válida del mensaje bíblico? ¿Dónde queda la autoridad de quien predica? En resumen, ¿cómo proclamar el evangelio a este nuevo mundo fragmentado? [9] En la siguiente parte revisaremos algunas de estas implicaciones y situaciones (desafíos) que se presentan para el establecimiento de la Teología en América Latina.

 

 

  1. Desafíos en América Latina para el establecimiento de la Teología Cristiana.

 

Se puede decir que las sociedades latinoamericanas tienen estas tres características singulares:

 

  1. Una sociedad con poca historia democrática.

Según el Diccionario Teológico ilustrado la democracia procede del griego y se compone de dos palabras: démos = pueblo y krátos = soberanía. La democracia es, pues, una forma de régimen en la que el pueblo mismo en su conjunto ejerce la soberanía. Y en este sentido las naciones y las sociedades en Latinoamerica recién están construyendo su identidad en el marco de la diversidad. Los pueblos están aprendiendo a expresarse y a ser partícipes en las decisiones que los afectan. Están saliendo de dos centurias de monarquías (dominio de uno solo), aristocracias (soberanía de los, supuestamente, «mejores») y oligarquías (dominio de unos pocos, más o menos tiránicamente). (Lacueva, F. 2001, p. 221).

Por ello no se puede tomar a la ligera el área política, ya que muchos de los males que se vivieron en esta región fueron a causa de los gobiernos y de los políticos que tomaron decisiones que impactaron de forma importante la historia de América Latina.

 

  1. Una sociedad con necesidad de análisis reflexivo.

Al generarse la posibilidad de tener un autogobierno, y de tener garantías de libre pensamiento, y expresión se ha posibilitado así el generar una generación que tiene la capacidad de reflexionar sobre las “grandes ideas”, tener una idea más clara en su papel en la “gran fotografía” de la sociedad y su rol como naciones. Si bien ahora se encuentran con la gran oportunidad de que pueden aprender de sus errores para no caer en los vicios del pasado. O incluso en los mismos errores que sociedades más maduras.

Se deben volver sociedades reflexivas que se interesen por la seguridad básica, que se entiende a la convicción personal de fe y confianza en sí mismo, que se traduzcan en seguridad del individuo, a seguridad de la sociedad y finalmente de la nación y del área de América Latina, generando una madurez que le ayude a enfrentar los retos propuestos por el resto del mundo. Sullivan sostiene que con un sustrato biológico, el hombre es el producto de la interacción con otros seres humanos, y que la personalidad surge de las fuerzas internas y sociales que actúan sobre el individuo desde el momento mismo de su nacimiento. El ser humano dice, se inquieta por dos propósitos, que no se excluyen entre sí: el afán de satisfacción y el anhelo de seguridad. El primero está ligado sobre todo con las necesidades biológicas; pero el anhelo de seguridad es fundamentalmente resultado de los procesos culturales.[10]

También se debe considerar que es gran error pensar que la democracia puede ser entregada a gentes entre las cuales el espíritu de la democracia aún no ha nacido. Todos los valores seculares de nuestra cultura dependen de la integridad del carácter. [11] Por ello también es preciso que la Iglesia de creyentes también empiece a interesarse en dichos temas y no dejarlos únicamente a hombres que carecen de la guía de Dios.

 

  1. Una sociedad en desarrollo;

En el aspecto económico aún no han sabido desarrollar todo su potencial, y aunque ha iniciado el aprovechamiento de los vastos recursos en disposición, tampoco ha sabido capitalizarse el área económica porque ahora existe una nueva forma de manipulación que se lidera por el poder económico y generando una nueva forma de paternalismo y explotación de las economías emergentes lo que genera ahora un sentimiento de incapacidad y dependencia de las economías consolidadas.

Según lo que dice Fernando Mires en su documento El discurso de la naturaleza, que en cuanto a lo de prosperidad económica se trata, la lucha por “recuperar el tiempo perdido” o por “hacerlo más productivo” significa, en buenas cuentas, la lucha por la promoción de aquellos procesos donde la sobrevivencia es vista en dependencia de la adaptación al tiempo de reproducción de la naturaleza, y no al tiempo mucho más vertiginoso de la reproducción del capital. [12]

Finalmente si Latinoamérica no aprende pronto a lidiar con esta vertiginosa carrera económica global terminara sin recursos, agotada y en una nueva dependencia de las economías globales; y pagara caro su indiferencia a prestar atención a los temas económicos y a la idea de que los recursos con los que cuentan en sus territorios serán eternos e inagotables.

 

 

  1. Propuestas para el establecimiento de la Teología Cristiana en América Latina.

 

  1. Una teología cercana a la realidad.

Debe estar de acorde a las situaciones imperantes en su entorno, ya que por mucho tiempo solo se contó con una teología que era trasplantada de Europa o Norteamérica. Tanto de forma como de fondo el modificar o alterar en forma alguna el método de exposición y tocar las tradiciones se veía como algo innecesario. Pero hoy se hace necesario junto el revisar la Teología que se transmite al oyente a pie. Lo que implica que la teología sea fácilmente comprendida depende mucho de que le mensaje sea cercano a la realidad. Que sea funcional, practico y pragmático para cada persona y su realidad imperante a su alrededor.

 

“La iglesia (y la educación cristiana en particular) siempre refleja y responde a la cultura en cuyo seno vive. La vida y el programa de la iglesia, y aun su teología, no pueden sino asumir rasgos culturales de su época.”  [13]

 

  1. Una teología contextual.

La palabra «contextualización» empezaba a ser utilizada en los primeros años de la década de 1970 en los círculos del Fondo para la Educación Teológica, con una perspectiva orientada especialmente a la tarea de educación y formación de personas para el ministerio de la Iglesia, así el mensaje misionero de la Iglesia cristiana se encarnó en la vida y el mundo de aquellos que lo habían abrazado. Sin embargo, sólo en tiempos muy recientes se ha reconocido esa naturaleza esencialmente contextual de la fe. El texto no está solamente «allí afuera», esperando ser interpretado; el texto «llega a ser» cuando interactuamos con él. Pero aun este acercamiento hermenéutico no llega suficientemente lejos. Interpretar un texto no es sólo un ejercicio literario: es un ejercicio social, económico y político. Nuestro contexto entero entra en juego cuando interpretamos un texto bíblico. Uno tiene que admitir, entonces, que toda teología (o sociología, teoría política, etc.) es, por su misma naturaleza, contextual. [14]

El Dr. Charles Van Engen da un testimonio en su labor docente: “Toda mi labor docente ha sido afectada específicamente por la transformación del cristianismo en los últimos años. El rápido e integral crecimiento de las iglesias cristianas en África, Asia y América Latina nos lleva a pensar en una rotación, a diferencia de las décadas anteriores en las que el cristianismo provenía mayormente de EEUU y Europa. En la actualidad la vitalidad y el vigor del cristianismo se encuentran en los países de los continentes mencionados; por lo tanto, casi el 80% de mis alumnos provienen de estas regiones. Todo esto ha hecho que mi labor sea transformada.”[15]

Es necesario que como iglesia modifiquemos nuestro modus operandi; ya que la teología contextual, debe ser un teología surgida desde abajo, -del reverso de la historia-; su principal fuente (aparte de la Escritura y la tradición) son las condiciones sociales, culturales, económico y políticas. Ya que el discurso se genera cercano a la gente este será contextual inevitablemente, ya que el interlocutor se encuentra consciente de las condiciones del oyente. Y por lo tanto hará que la efectividad del mensaje sea muy alto.

 

  1. Una teología funcional.

Se ha desgastado el debate sobre las cuestiones teológicas “formales” y se ha descuidado el área funcional, que incluya las situaciones que se presentan en el diario vivir de los oyentes. También el transmitir la teología formal se volvió un trabajo cuasi imposible para el nuevo creyente que tendría que pasar por un largo, muy largo proceso de enseñanza. Si bien la palabra nos exhorta a no poner a un neófito en un puesto de enseñanza, también se nos indica que debemos enseñar, y este proceso de enseñanza se podía hacer en circunstancias ideales, pero con la situación apremiante en América Latina debe convertirse  y adaptarse en algo funcional. Incluso ahora teniendo que adaptarse a las nuevas circunstancias de movilidad y de aprendizaje. Estos son los retos con los cuales también debe lidiar la teología si quiere ser efectiva en su transmisión.

“La modernidad, ese movimiento que comenzó en occidente hacia fines del siglo XVII, significó la consagración de la Educación Universitaria – institución que había comenzado a gestarse ya en la Edad Media – como el “ideal de educación”. Así, el modelo era que los educandos llegaran hasta el centro del saber: la institución universitaria. Con los avances tecnológicos, el crecimiento de las ciudades, el crecimiento demográfico sostenido, y la búsqueda democrática de opciones para el modelo educativo hegemónico surgieron, en la segunda mitad del siglo XX, modalidades alternativas de educación; entre ellas, la educación a distancia”. [16]

 

  1. Una teología relevante y significativa.

La falta de relevancia de la palabra de Dios ha generado bastantes problemas en la Iglesia, ya que se perdió de vista la identidad de la propia Iglesia, de la posibilidad de generar un verdadero encuentro con el Señor y Salvador de una forma personal, completa y de forma entera; de contar con una teología bíblica libre de tradicionalismos y formas, que no sea solo una predicación oficial que ayude a la persona a declarar de forma superficial su fe. Se ha perdido mucho tiempo en el evangelismo y se ha descuidado el discipulado integral que genere verdaderos discípulos comprometidos con el extendimiento del evangelio, de cumplir el propósito de adoración y de dar gloria a su nombre.

 

 

Conclusión.

 

Como hemos visto, Latinoamérica es un gran rompecabezas de elementos muy variados que conforman la región. En lo social y económico, es preciso ser sensibles a las tensiones producidas por las diferencias entre ricos y pobres, y las situaciones de opresión, explotación y marginación que se dan a raíz de esto. Pero, por sobre todo, es preciso tener en claro cuál ha sido y es, el marco en el que se han desarrollado las creencias populares. Todo esto nos dará una base sustentable para responder, con el mensaje de Jesucristo, a las necesidades y a las oportunidades que América Latina representa.

 

 

 

Bibliografía

 

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Suazo, D. (2005). Apuntes para una educación teológica evangélica desde América Latina. Kairós 36: Enero-junio 2005.

[1] Fackre, G. (1995). The Revival of Systematic Theology. 44(3), p. 230.

 

[2]Perdomo, E. A. (2004). Algunas tensiones metodológicas en la teología evangélica latinoamericana de principios del siglo XXI (Segunda de dos partes). Kairós 35: Julio-Diciembre 2004, 58–59.

 

[3] González, J. L., & Cardoza-Orlandi, C. F. (2004). En Diccionario ilustrado de intérpretes de la fe (p. 46). Terrassa, Barcelona: Editorial Clíe.

 

[4] Emilio A. Núñez. (1996). Hacia una teología evangélica en América Latina. En Teología y misión: perspectivas desde América Latina (p. 194). San José, Costa Rica: Varitec.

 

[5] Perdomo, E. A. (2003). Una descripción histórica de la teología evangélica latinoamericana (Primera de dos partes). Kairós 32: Enero-Junio 2003, p. 95.

 

[6] Núñez, E. A. (2000). El reto de una misionología evangélica latinoamericana. Kairós 26: Enero-Junio 2000, 23.

 

[7] Deiros, P. A. (2012). Historia del Cristianismo: El testimonio protestante en América Latina (1a ed., Vol. 6, p. 283). Buenos Aires, Argentina: Ediciones del Centro.

 

[8]Ibarbalz, J., & Gustafson, K. (2008). Potencie la educación cristiana en su iglesia: Nuevas estrategias para lograr un ministerio de enseñanza vivo y dinámico (1a ed., pp. 38–39). Buenos Aires, Argentina: Publicaciones Alianza.

 

[9]Jiménez, P. A. (1994). Lumbrera a nuestro camino (p. 135). Miami, FL: Editorial Caribe.

 

[10] Sullivan citado en Cueli, José y Reidl, Lucy. 1986. Teorías de la personalidad. P. 106.Editorial Trillas, México. 1982.

 

[11] Buswell, J. O. (1980). Teología sistemática, tomo 2, El Hombre y su vida de pecador: Buswell, J. Oliver. (p. 419). Miami, Florida, EE. UU. de A.: LOGOI, Inc.

 

[12]  Bullón, H. F. (2000). Misión y desarrollo en América Latina (p. 57). Buenos Aires, Argentina: Ediciones Kairós.

 

[13] Daniel S. Schipani, El reino de Dios y el ministerio educativo de la iglesia. Fundamentos y principios de la educación cristiana, Miami, Caribe, 1983 p. 124. Citado en Ibarbalz, J., & Gustafson, K. (2008).

 

[14]Bosch, D. J. (2000). Misión en transformación: cambios de paradigma en la teología de la misión (p. 514). Grand Rapids, Mich.: Libros Desafío.

 

[15] Comentario del Dr. Charles Van Engen en Ibarbalz, J., & Gustafson, K. (2008). (página 38)

[16] Comentario del Licenciado David A. Roldán, decano del Instituto Teológico FIET. Editor de la revista digital Teología y cultura. Profesor de teología y filosofía en la Universidad Católica de Salta, el Instituto Universitario ISEDET, el Instituto Cristiano Internacional y el Seminario Luterano Concordia. En Ibarbalz, J., & Gustafson, K. (2008). (página 41).

El nuevo Himnario Popular

 

EL NUEVO

 

 HIMNARIO POPULAR

 

 

 

                                          EDICIÓN REVISADA

                                                          

“Cantaré con el espíritu, mas

 Cantaré también con el

 Entendimiento”

                         -1 Cor. 14:05

 

 

 

 

 

 

IGLESIA BAUTISTA “GETSEMANI”

 

 

 

 

 

  1. LOORES DAD A CRISTO EL REY

 

 

  1. Loores dad a Cristo el Rey, Su suprema potestad;

De su divino amor la ley, Postrados aceptad.

De su divino amor la ley, Postrados aceptad.

 

  1. Vosotros, hijos de Israel, Residuo de la grey;

Loores dad a Emmanuel Y proclamadle Rey;

Loores dad a Emmanuel Y proclamadle Rey.

 

 

  1. Gentiles que por gracia de él Gozáis de libertad,

Al que de vuestro ajenjo y hiel Os libra, hoy load;

Al que de vuestro ajenjo y hiel Os libra, hoy load.

 

  1. Naciones todas, escuchad Y obedeced su ley

De gracia y de santidad, Y proclamadle Rey;

De gracia y de santidad, Y proclamadle Rey.

 

  1. Dios quiera que con los que están Del trono en derredor,

Cantemos por la eternidad A Cristo el salvador;

Cantemos por la eternidad A Cristo el salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡HOSANNA!

 

  1. ¡Hosanna! ¡Hosanna! ¡Hosanna!

 

En cielo y tierra es Del Señor la gloria y potestad;

 

Y nos secunda Con su amor la excelsa Trinidad.

 

Alzad, pues, himnos De loor Que es grato al sumo Bien,

 

Y a Dios rindamos todo honor Ahora y siempre, Amen.

 

A Dios rindamos todo honor, Todo honor, todo honor

 

A Dios rindamos todo honor, Ahora y siempre…    Amen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DAD A DIOS INMORTAL ALABANZA

 

  1. Dad a Dios inmortal alabanza; Su merced, su verdad nos inunda:

Es su gracia en prodigios fecunda sus mercedes, humildes cantad,

¡Al Señor de los señores dad gloria, rey de reyes, poder sin segundo!

Morirán los señores del mundo, mas su reino no acabara jamás.

 

  1. Las naciones en vicios sumidos y sintió compasión en su seno:

De prodigios de gracia es torrente, sus mercedes, humildes cantad.

A su pueblo llevo por la mano ala tierra por él prometida

Por los siglos sin de la vida; y el pecado y la muerte caerán.

 

  1. A si hijo envió por salvarnos del pecado y la muerte inherente:

         De prodigios de gracia esta llena. Sus mercedes, humildes cantad.

Por el mundo su mano nos lleva, y al celeste descanso nos guía;

Su bondad vivirá eterno día, cuando el mundo no exista ya más.

 

                                                               

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TIERNAS CANCIONES ALZAD AL SEÑOR

 

  1. Tiernas canciones alzad al Señor,

Himnos que lleven del alma la fe,

Y hablen muy alto del férvido amor

Que hay en el pecho del hombre que cree,

Vengan trayendo ferviente canción,

Niños y ancianos, de Dios al altar.

Traigan a el su corazón,

Único don que podrá aceptar.

 

 

CORO

¡Cielos y tierra canten al Señor de las naciones!

¡Cielo y tierra canten al Señor de las naciones,

Y los hombres todos, con alegres corazones,

Van a Señor que vida y paz siempre les da!

 

 

 

  1. El es la fuente de toda bondad,

El es la vida, la luz, y el calor,

Solo el nos libra de cruel ansiedad,

Solo la aleja el alma del dolor;

Digno es por tanto, que el Hombre le dé

Gloria y honor que resuenen doquier.

Vamos a los llenos de fe,

Nos salvará con su gran poder.

 

 

 

 

 

 

 

  1. TE LOAMOS ¡OH DIOS!

 

  1. Te loamos, ¡oh! Dios con unánime voz,

Que en cristo tu Hijo nos diste perdón.

 

 

CORO

¡Aleluya! te alabamos, ¡Cuán gran de es tu amor!

¡Aluleya! te adoramos Bendito Señor.

 

 

  1. Te loamos Jesús, quien tu trono de luz

Has dejado por darnos salud en la cruz.

 

  1. Te damos loor, Santo Consolador,

Que nos llenas de gozo Y santo valor.

 

  1. Unidos load, A la gran trinidad,

Que es la fuente de gracia, Virtud y verdad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. A NUESTRO PADRE DIOS

 

 

  1. A nuestro Padre Dios alcemos

Nuestra voz, ¡Gloria a él! tal fue su

Amor que dio Al hijo que murió,

En quien confío yo; ¡Gloria a él!

 

  1. A nuestro Salvador Demos con

Fe loor; ¡Gloria a él! su sangre

Derramó; con ella me lavó

Y el cielo me abrió ¡Gloria a él!

 

  1. Espíritu de Dios, elevo a

Tí mi voz; ¡Gloria a   tí! con celestial

Fulgor me muestras el amor

De Cristo mi Señor; ¡Gloria a   tí!

 

  1. Con gozo y amor, cantemos

Con fervor al Trino Dios en la eternidad

Mora la Trinidad

¡Por siempre alabad al Trino Dios!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. FUENTE DE LA VIDA ETERNA

 

  1. Fuente de la vida eterna Y de toda bendición;

Ensalzar tu gracia tierna, Debe cada corazón.

Tu piedad inagotable, Abundante en perdonar,

Único Ser adorable, Gloria a ti debemos dar.

 

  1. De los cánticos celestes Te quisiéramos cantar;

Entonados por las huestes, que lograste rescatar.

Almas que a buscar viniste, por que les tuviste amor,

De ellas te compadeciste, Con tiernísimo favor.

 

  1. Toma nuestros corazones. Llénalos de verdad;

De tu espíritu los dones, Y de toda santidad.

Guíanos en obediencia, Humildad, amor y fe;

Nos ampare tu clemencia; Salvador propicio sé.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AMOROSO SALVADOR

 

  1. 1. Amoroso salvador, sin igual es tu bondad,

Eres tú mi mediador, mi perfecta santidad.

 

  1. Mi contrito corazón te confiesa su maldad,

Pide al padre mi perdón, por tu santa caridad.

 

  1. Te contemplo sin cesar en tu trono desde aquí;

¡Oh, cuan grato me es meditar que intercedes tú por mí!

 

  1. Fuente tu de compasión, siempre para ti te doy loor;

Siendo grato al corazón ensalzarte, mi Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JESUCRISTO TE CONVIDA

 

  1. Jesucristo desde el cielo, con benigna voz de amor,

A su lado te convida, desdichado pecador.

 

  1. No rechaces su llamada. Abre ya tu corazón;

El te ofrece, consuelo y perfecta salvación                         .

 

  1. Cristo te ama con ternura, en la cruz lo demostró,

Pues allí por tu pecado pura sangre derramo.

 

  1. Con afán Jesús te busca cual amate y fiel pastor,

Mientras vagas extraviado por la senda del error.

 

  1. ¡Oh! Acude sin demora a tu salvador y Dios;

El te brinda paz y gozo, no resistas más su voz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. APARTE DEL MUNDO

 

  1. Aparte del mundo, Señor, me retiro,

De lucha y tumultos ansioso de huir,

De escenas horribles, do el mal victorioso

Extiende sus redes y se hace servir.

 

  1. El sitio apartado, la sombra tranquila,

Convienen al canto de ruego y loor;

Tu mano preciosa los hizo sin duda,

En bien del que humilde te sigue, Señor.

 

  1. Te debo tributos de amor y de gracias

Por este abundante glorioso festín:

Y cantos que puedan oírse en los cielos

Por años sin cuento, por siglos sin fin.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. A CRISTO DOY MI CANTO

 

  1. A Cristo doy mi canto: el salva el alma mía;

Me libra del quebranto y con amor me guía.

 

CORO

Ensalce nuestro canto tu sacro santa historia;

Es nuestro anhelo santo mirar, Jesús tu gloria.

 

  1. Jamás dolor ni agravios enlutaran la mente,

Si a Cristo nuestros labios bendicen dulcemente.

 

  1.   Tu nombre bendecido alegra el alma mía;

Tu nombre es en mi oído dulcísimo armonía.

 

  1. Viviendo he de ensalzarte: y si abandono el suelo,

Veránme ir a adorarte los ángeles del cielo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡GLORIA A TI JESUS DIVINO!

 

  1. ¡Gloria a ti Jesús divino! ¡Gloria a ti por tus bondades!

¡Gloria eterna a tus piedades! ¡Querido salvador!

 

  1. Tú me amaste con ternura, y por mí en la cruz moriste;

Con ternura me quisiste, Querido salvador.

 

  1. Tengo fe solo en tu muerte, pues con ella me salvaste;

Vida eterna me compraste, Querido salvador.

 

  1. Te veremos en el cielo: A vivir contigo iremos.

Tu presencia gozaremos, Querido salvador.

 

  1. Ten valor, valor cristiano, Cristo es tu mejor amigo;

El te llevara consigo, Jesús es tu Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CANTAD ALEGRES AL SEÑOR

 

  1. Cantad alegres al Señor, mortales todos por doquier,

Servidle siempre con fervor, obedecedle con placer.

 

  1. Con gratitud canción alzad Al Hacedor que el ser nos dió;

Al Dios excelso venerad, que como Padre nos amó.

 

  1. Su pueblo somos: salvará a los que busquen al Señor;

Ninguno de ellos dejará; El los ampara con su amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HOY ES DIA DE ROPOSO

 

  1. Hoy día de reposo, El gran día de solaz;

Es el día venturoso Que nos trae dulce paz.

Es el día señalado Con el sello del amor;

Nuestro Dios lo ha designado: Es el día del Señor.

 

  1.    Celebremos a por fía Al autor de aquel gran don,

Que nos da el festivo día, Y se goza en el perdón.

Aceptemos hoy con gusto El descanso semanal,

Esperando el día augusto Del reposo celestial.

 

  1.    Trabajar es la sentencia De la antigua creación:

Y morir la consecuencia De la prevaricación.

Más reposo y vida estable Dios nos da quitando el mal;

Y su amor inescrutable De la gracia es el raudal.

 

  1.    Los que a ti nos acercamos Por Jesús, Dios de verdad,

Hoy alegres proclamamos Tu justicia y tu bondad.

En los fastos de la historia Siempre se celebrará:

Y en los cielos su memoria Por los siglos durará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH JOVENES VENID!

 

  1. ¡Oh! jóvenes venid, su brillante pabellón,

Cristo ha desplegado ante la nación.

A todos en sus filas os quiere recibir,

Y con El a la pelea os hará salir.

 

 

CORO

¡Vamos Jesús alistados sin temor!

¡Vamos a la lid, inflamados de valor!

Jóvenes luchemos todos contra el mal:

En Jesús llevamos nuestro General.

 

 

  1. ¡Oh! jóvenes venid, el Caudillo Salvador,

Quiere recibirnos en su derredor;

Con él a la batalla salid sin vacilar,

Vamos pronto, compañeros vamos a luchar.

 

  1. Las armas invencibles del Jefe guiador,

Son el evangelio y su gran amor;

Con ellas revestidos y llenas de poder,

Compañeros, acudamos, vamos a vencer.

 

  1. Los fieros enemigos, engendros de satán,

Se hallan sostenidos por su capitán;

¡Oh! jóvenes vosotros poneos sin temor

A la diestra del Caudillo, nuestro Salvador.

 

  1. Quien venga a la pelea su voz escuchará;

Cristo la victoria le concederá;

Salgamos, compañeros, luchemos bien por Él;

Con Jesús conquistaremos inmortal laurel.

 

 

 

  1. NUNCA, DIOS MIO

 

  1. Nunca, Dios mío cesará mi labio

De bendecirte, de cantar tu gloria,

Porque conservo de tu amor inmenso

Grata memoria.

 

 

  1. Cuando perdido en mundanal sendero,

No me cercaba sino niebla oscura,

Tu me miraste, y alumbróme un rayo

De tu luz pura.

 

 

  1. Cuando inclinaba mi abatida frente

Del mal obrar el oneroso yugo,

Dulce reposo y eficaz alivio

Darme te plugo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUANDO ALLA SE PASE LISTA

 

 

  1. Cuando la trompeta suene

En aquel día final,

Y que el alba eterna rompa en claridad;

Cuando las naciones salvas A su patria lleguen ya,

Y que sea pasada lista allí he de estar.

 

 

CORO

Cuando allá……..se pase lista,

Cuando allá……..se pase lista

Cuando allá……..se pase lista,

A mi nombre yo feliz responderé.

 

 

  1. En aquel día sin nieblas

En que muerte ya no habrá,

Y su gloria el Salvador impartirá;

Cuando los llamados entren a su celestial hogar,

Y que sea pasada lista, allí he de estar.

 

  1. Trabajemos por el Maestro

Desde el alba al vislumbrar;

Siempre hablemos de su amor y fiel bondad,

Cuando todo aquí fenezca y nuestra obra cese ya,

Y que sea pasada lista allí, he  de estar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡SANTO, SANTO, SANTO!

 

 

  1. ¡Santo, Santo, Santo! Señor Omnipotente,

Siempre el labio mío loores te dará;

¡Santo, Santo, Santo! Te adoro reverente,

Dios en tres personas bendita Trinidad.

 

  1. ¡Santo, Santo, Santo! en numeroso coro,

Santos escogidos te adoran con fervor,

De alegría llenos, y sus coronas de oro

Rinden ante el trono glorioso del Señor.

 

  1. ¡Santo, Santo, Santo! la inmensa muchedumbre,

De Ángeles que cumplen tu santa voluntad,

Ante ti se postra bañada de lumbre,

Ante ti que has sido eres y serás.

 

  1. ¡Santo, Santo, Santo! por mas que estés velado

E imposible sea tu gloria contemplar,

Santo tu eres solo y nada hay a tu lado,

En poder perfecto pureza y calidad.

 

  1. ¡Santo, Santo, Santo! la gloria de tu nombre

Vemos en tus obras en cielo, tierra y mar

¡Santo, Santo, Santo! te adorará todo hombre,

Dios en tres personas, bendita Trinidad.

 

 

 

 

 

 

  1. CORONA A NUESTRO SALVADOR

 

  1. Corona A nuestro salvador dulzura celestial;

Sus labios fluyen rico amor y gracia divinal y gracia divinal.

 

  1. En todo el mundo pecador no tiene Cristo igual

Y nunca ha visto superior la corte celestial la corte celestial.

 

  1. Me vio sumido en males mil, El pronto me auxilio por mi cargó

La cruz tan vil, mis penas el llevó mis penas el llevó.

 

  1. Me a dado de su plenitud la gracia rico don,

Mi vida y alma en gratitud Señor ya tuyas son Señor ya tuyas son.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DIVINA GRACIA

 

  1. ¡Divina gracia! don de amor cuando me salvó,

En plena perdición su gracia me halló,

mi noche iluminó.

 

  1. Tal gracia mía yo en la ansiedad

mis ánimos aquietó;

Dulcísimo la gracia del Señor

Al ejercer mi fe.

 

  1. En innumerable situación, peligros y aflicción

Obtuve la quietud por gracia divinal:

Por siempre reposare.

 

  1. Por siglos eternos con Jesús brillando con plena luz

Las alabanzas Seguirán

Como en la iniciación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH PADRE, ETERNO DIOS!

 

 

 

  1. ¡Oh Padre eterno Dios! Alcemos nuestra voz

En gratitud De cuanto tú nos das Con sin igual amor,

Hallando nuestra paz en ti, Señor.

 

  1. ¡Bendito Salvador! Te damos con amor, El corazón,

Y tu nos puedes ver, que humildes a tu altar,

Venimos a taer, Precioso don.

 

 

  1. ¡Espíritu de Dios…! Escuche nuestra voz, Y tu bondad,

Derrame en nuestro ser, Divina claridad,

Para poder vivir En santidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN LA MONTAÑA PODRÁ NO SER

 

 

  1. En la montaña podrá no ser, Ni sobre rugiente mar;

Podrá no ser en la ruda lid Do Cristote quiere emplear.

Mas si el me ordenare seguir aquí Senderos que yo ignoré,

Con fiando en él, le diré: “Señor Do tu quieras que vaya yo iré”

 

 

CORO

Do tu necesites que vaya iré,

A los valles, los montes o el mar.

Decir lo que quieras, Señor, podré

Lo que quieres que sea, seré.

 

 

  1. Quizá hay palabras de santo amor Que Cristo me ordena hablar,

Y en los caminos do reina el mal Algún pecador salvar.

Señor si quieres mi guía ser, Mi oscura senda andaré;

Tu fiel mensaje podré anunciar Y así lo que quieras diré.

 

  1. El vasto mundo lugar tendrá Do pueda con noble ardor

Gastar la vida que Dios me da Por Cristo mi salvador.

Y siempre confiando en tu gran bondad Tus dones todos tendré;

Y alegre haciendo tu voluntad, lo que quieras que sea seré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUANDO LEO EN LA BIBLIA

 

 

  1. Cuando leo en la Biblia como llama Jesús, Yo también quisiera estar,

Y con ellos descansar En los brazos del tierno salvador.

 

  1. Ver quisiera sus manos sobre mi reposar, Cariñosos abrazos de Él sentir,

Sus miradas disfrutar, las palabras escuchar: A los niños dejad a mí venir.

 

  1. Más aún a su estrado en oración puedo ir, y también de su amor participar;

Pues si pongo en Él mi fe, Le veré y le escucharé En el reino que Él fue a preparar.

 

  1. Todos los redimidos y salvados por Él, Al cordero celebran inmortal;

Cantan voces mil y mil En el coro infantil, Pues es de ellos el reino celestial.

 

  1. Muchos hay que no saben de esa bella mansión, Y no quieren a Cristo recibir;

Les quisiera yo mostrar que para ellos hay lugar, En el cielo do los convida a ir.

 

  1. Yo ansío aquel tiempo venturoso, sin fin. El más grande, el más lúcido, el mejor.

Cuando de cualquier nación Niños mil sin distinción A los brazos acudan del Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. BELLAS PALABRAS DE VIDA

 

  1. ¡Oh! Cantádmelas otra vez, Bellas palabras de vida;

Hallo en ellas mi gozo y luz, Bellas palabras de vida;

Sí, de luz y vida son sostén y guía.

 

 

CORO

¡Que bellas son, que bellas son!

Bellas palabras de vida, vida.

 

 

  1. Jesucristo a todos da Bellas palabras de vida;

Oye su dulce voz, mortal, Bellas palabras de vida;

Bondadosa te salva, y al cielo te llama.

 

  1. Grato el cántico sonará, Bellas palabras de vida;

Tus pecados perdonará, Bellas palabras de vida;

Sí, de luz y vida son sostén y guía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DIME LA ANTIGUA HISTORIA

 

  1. Dime la antigua historia Del celestial favor,

De Cristo y de su gloria, De Cristo y de su amor.

Dímela con llaneza Propia de la niñez,

Por que es mi mente flaca Y anhelo sencillez.

 

 

Dime la antigua historia, Cuéntame la victoria,

Háblame de la gloria De Cristo y de su amor.

 

 

  1. Dime esa grata historia Con lentitud, y así

Conoceré la obra Que Cristo operó por mí.

Dímela con frecuencia, Pues soy dado a olvidar,

Y el matinal rocío suele el sol disipar.

 

  1. Dime tan dulce historia Con tono claro y fiel;

Murió Jesús, y salvo Yo quiero ser por El.

Dime esa historia siempre, Si en tiempo de aflicción

Deseas a mi alma Traes consolación.

 

  1. Dime la misma historia, Si crees que tal vez

Me ciega de este mundo Las falsas brillantes

Y cuando ya me alumbre De la gloria la luz,

Repíteme la historia “Quien te salva es Jesús.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. GRATO ES DECIR LA HISTORIA

 

 

  1. Grato es decir la historia del celestial favor;

De Cristo y de su gloria de Cristo y de su amor,

Me agrada referirla, pues se que es la verdad;

Y nada satisface cual ella, mi ansiedad.

 

CORO

¡Cuan bella esa historia!

Mi tema allá en la gloria

Será la antigua historia

De Cristo y de su amor.

 

  1. Grato es decir la historia que brilla cual fanal,

Y en glorias y portentos no reconoce igual;

Me agrada referirla, pues me hace mucho bien.

Por que eso a ti deseo decírtela también.

 

  1. Grato es decir la historia que antigua, sin vejez,

Parece al repetirla mas dulce cada vez;

Me agrada referirla, pues hay quien nunca oyó

Que para serle salvo el buen Jesús murió.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. GOZO LA SANTA PALABRA AL LEER

 

  1. Gozo la santa Palabra al leer,

Cosas preciosas allí puedo ver;

Y sobre todo, que en el gran Redentor,

Es de los niños el tierno Pastor.

 

CORO

Con alegría yo cantaré

Al Redentor tierno Pastor,

Que en el calvario por mi murió,

Si, si por mi murió.

 

  1. Me ama Jesús, pues su vida entregó,

Mi salud y de niños habló;

“Dejad que los niños que vengan a mi,

Para salvarlos mi sangre vertí.”

 

  1. Si alguien pregunta que como lo se;

“Busca a Jesús, pecador,” le diré;

“Por su palabra, que tienes aquí,

Aprende y siente que te ama a ti.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DICHA GRANDE ES LA DEL HOMBRE

 

  1. Dicha grande es la del hombre, cuyas sendas rectas son;

Lejos de los pecadores, lejos de la tentación.

A los malos consejeros deja, por que teme el mal;

Huye de la burladora gente impía e inmoral.

 

  1. Antes, en la ley divina cifra su mayor placer,

Meditando día y noche en su divinal saber.

Este, como el árbol verde, bien regado y en sazón,

Frutos abundantes rinde y hojas, que perennes son.

 

  1. Cuanto emprende es prosperado; duradero le es el bien.

Muy diversos resultados sacan los que nada creen;

Pues los lanza como el tamo que el ciclón arrebató,

De pasiones remolino, que a millones destruyó.

 

  1. En el juicio ningún malo, por lo tanto se alzará;

Entre justos, congregados, insensatos nunca habrá;

Porque Dios la vía mira por la cual los suyos van,

Otra es la de los impíos: al infierno bajarán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO HA NACIDO

 

 

  1. Un hermoso pequeñuelo acaba de nacer;

Tan bello es que arrobados los ángeles lo ven.

 

CORO

¡Hosanna! ¡Hosanna! Cristo ha nacido en Belén

¡Hosanna! ¡Hosanna! El prometido Emmanuel.

 

  1. Cantos celestiales oyen pastores de Belén

Ángeles son que celebran la navidad del Rey.

 

  1. Magos del Oriente vienen sus dones a ofrecer

Oro incienso y mirra ponen humildes a sus pies.

 

  1. No tengo oro ni riquezas que darle al niño Rey,

Sólo un corazón de niño que lo ama y cree en Él.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. FELIZ NAVIDAD

 

 

  1. Las campanas suenan ya…… con su alegre repicar……

Es el día de navidad…… que nos da felicidad……

Escuchad que dulce voz…… es la voz angelical……

Gloria al santo de Israel…… que al mortal viene a salvar……

 

  1. Todos unidos llegad…… esta noche de solaz……

Y felices entonad…… gloria, gloria al Niño Dios……

Pobres niños muchos hay…… que sin pan y sin hogar……

De esta dicha quieren hoy…… con placer participar……

 

  1. Noche de gloria y amor…… de contento universal……

Desde la fragante flor…… hasta el humano mortal……

En el firmamento azul…… las estrellas al brillar…….

Con nosotros os dirán…… tened feliz Navidad……

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ALLÁ EN BELÉN

 

 

  1. Allá en Belén un chiquitín durmiendo en lecho humilde está,

Y desde el cielo estrellas mil su suave resplandor le dan.

 

 

  1. Ángeles vienen a cantar: “Gloria en los cielos al Señor;

Haya en el mundo gozo y paz que hoy ha nacido el Salvador.”

 

  1. Te amo te adoro, Salvador; quiero de ti cerca estar;

Que me defiendas con tu amor, y a mi alma gozo des y paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SANTA BIBLIA, PARA MÍ

 

  1. Santa Biblia para mí eres un tesoro aquí;

Tú contienes con verdad la divina voluntad;

Tú me dices lo que soy, de quién vine y a quién voy.

 

  1. Tú reprendes mi dudar; tú me exhorta sin cesar;

Eres faro que a mi pie, va guiando por la fe

A las fuentes del amor del bendito Salvador.

 

  1. Eres infalible voz del Espíritu de Dios,

Que vigor al alma da cuando en aflicción está;

¡Santa Biblia! para mí eres un tesoro aquí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. OH, SANTÍSIMO, FELICÍSIMO

 

  1. ¡Oh santísimo, felicísimo grato tiempo de Navidad!

Al mundo perdido Cristo le ha nacido:

¡Alegría, alegría cristiandad!

 

  1. ¡Oh santísimo, felicísimo grato tiempo de Navidad!

     Coros celestiales oyen los mortales:

¡Alegría, alegría cristiandad!

 

  1. ¡Oh santísimo, felicísimo grato tiempo de Navidad!

Príncipe del cielo, danos tu consuelo:

          ¡Alegría, alegría cristiandad!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NOCHE DE PAZ

 

  1. ¡Noche de paz, noche de amor! Todo duerme en derredor,

Entre los astros esparcen su luz bella anunciando al niñito Jesús

Brilla estrella de paz, brilla la estrella de paz.

 

  1. ¡Noche de paz, noche de amor! oye humilde el fiel pastor

Coros celestes que anuncian salud, gracias y glorias en gran plenitud

Por nuestro buen redentor, por nuestro buen redentor.

 

 

 

  1. ¡Noche de paz, noche! de amor, ved que bello resplandor

Luce el rostro del niño Jesús en el pesebre del mundo a la luz

Astro de eterno fulgor, astro de fulgor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. OID UN SON EN ALTA ESFERA

 

  1. Oíd un son en alta esfera: “¡en los cielos, gloria a Dios!

¡Al mortal paz en la tierra!” canta la celeste voz.

Con los cielos alabemos, al eterno Rey cantemos,

A Jesús, que es nuestro bien, con el coro de Belén;

Canta la celeste voz: “¡En los cielos, gloria a Dios!”

 

  1. El Señor de los Señores, el ungido celestial,

A salvar los pecadores bajó al seno virginal.

Loor al Verbo encarnado, en humanidad velado;

Gloria al Santo de Israel, cuyo nombre Emmanuel:

Canta la celeste voz: “¡En los cielos, gloria a Dios!”

 

  1. Príncipe de paz eterna, gloria a ti, a ti Jesús,

Entregando el alma tierna, Tú nos traes vida y luz.

Has tu majestad dejado, y buscarnos te has dignado;

Para darnos el vivir, a la muerte quieres ir.

Canta la celeste voz: “¡En los cielos, gloria a Dios!”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

36.TU DEJASTE TU TRONO

 

  1. Tú dejaste tu trono y corona para mí,

Al venir a Belén a nacer.

Más a ti no fue dado entrar al mesón,

Y en pesebre te hicieron nacer.

 

CORO

Ven a mí corazón ¡Oh Cristo!

Pues en ella hay lugar para ti.

Ven a mí corazón ¡Oh Cristo!

Pues en ella hay lugar para ti.

 

 

  1. Alabanzas celestes los ángeles dan,

En que rinden al Verbo loor;

Más humilde viniste a la tierra, Señor.

Al dar vida al más vil pecador.

 

  1. Siempre pueden las zorras sus cuevas tener,

Y las aves sus nidos también.

Más el hijo del hombre no tuvo un lugar

En el cual reclinara su sien.

 

  1. Tú viniste, Señor, con tu gran bendición

Para dar libertad y salud,

Más con odio y desprecio te hicieron morir,

Aunque vieron tu amor y virtud.

 

  1. Alabanzas sublimes los cielos darán,

Cuando vengas glorioso de allí,

Y tu voz entre nubes dirá: “Ven a mí,

Que hay lugar junto a mí para ti.”

 

 

 

  1. YO ESPERO LA MAÑANA

 

  1. Yo espero la mañana, de aquel día sin igual,

De donde la dicha emana y do el gozo es eternal.

 

CORO

Esperando, esperando otra vida sin dolor,

Do me den la bienvenida, de Jesús mi salvador.

 

 

  1. Yo espero la victoria, de la muerte al triunfar

Recibir la eterna gloria, y mis sienes coronar.

 

  1. Yo espero ir al cielo donde reina eterno amor;

Peregrino soy y anhelo las moradas del Señor.

 

  1. Pronto espero unir mi canto, al triunfante y celestial,

Y poder cambiar mi llanto por un canto angelical.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PASTORES CERCA DE BELÉN

 

  1. Pastores cerca de Belén miraban con temor

Al ángel quien les descendió con gran resplandor, con gran resplandor

 

  1. Él dijo a ellos, “No temáis” temieron en verdad:

“Pues las buenas nuevas del Señor traigo a la humanidad, traigo a la humanidad.

 

  1. “Os ha nacido hoy en Belén, y es de linaje real,

El salvador, Cristo el Señor: esta os será señal, esta os será señal.”

 

  1. “Envuelto en pañales hoy el niño encontraréis,

Echado en el pesebre vil humilde le hallaréis, humilde le hallaréis.

 

  1. El serafín habla así y luego en alta voz

Se oyó celeste multitud loor cantando a Dios, loor cantando a Dios.

 

  1. “En las alturas gloria a Dios, en todo el mundo paz,

Y para con los hombres hoy la buena voluntad, la buena voluntad.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS

 

  1. Gloria a Dios en las alturas, que mostró su gran amor,

Dando a humanas criaturas un potente Salvador.

Con los himnos de los santos hagan coro nuestros cantos

De alabanza y gratitud, por la divinal salud;

Y digamos a una voz; ¡En los cielos gloria a Dios!

 

  1. Gloria a Dios la tierra cante al gozar de su bondad,

Pues le brinda paz constante en su buena voluntad.

Toda tribu y lenguas todas al excelso eleven odas,

Por el Rey Emmanuel que les vino de Israel;

Y prorrumpan a una voz; ¡En los cielos gloria a Dios!

 

  1. Gloria a Dios la Iglesia entona, rota al ver su esclavitud

Por Jesús que es su corona, su cabeza y plenitud.

Vigilante siempre vive ya la lucha sea percibe,

Mientras llega su solaz en la gloria y plena paz;

Donde exclama a una voz; ¡En los cielos gloria a Dios!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA CRUZ Y LA GRACIA DE DIOS

 

  1. La cruz no será más pesada por la gracia que Él me da;

Y si la tormenta me espanta No podrá esconder su faz.

 

CORO

La gracia de Dios me bastará, su ayuda jamás me faltará;

Consolado por su amor que echa fuera el temor confiaré en mi Señor.

 

 

  1. Mi cáliz nunca es tan amargo, como el de Getsemaní;

En mis días más angustiados no se apartará Dios de mí.

 

  1. La luz de su rostro me alumbra, en el tiempo de aflicción

Y mi alma gozosa se vislumbra el palacio de mi Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. UN DÍA

 

  1. Un día que el cielo sus glorias cantaba,

Un día aquel mal imperaba más cruel,

Jesús descendió y al nacer de una virgen,

Morando en el mundo nos dio ejemplo fiel.

 

CORO

Vivo, me amaba; muerto, salvóme;

Y en el sepulcro mi mal enterró;

Resucitando me dio justicia;

Un día el viene, pues lo prometió.

 

 

  1. Un día llevarónle al monte Calvario,

Un día clavarónle sobre una cruz;

Sufriendo dolores y pena de muerte

Se dio por mí eterno rescate Jesús.

 

  1. Un día dejarónle sólo en el huerto,

Un día a la tumba su cuerpo encerró;

Los ángeles sobre Él guardaban vigilia,

Así fue que el dueño del mundo durmió.

 

  1. Un día el sepulcro ocultarlo no pudo,

Un día su Espíritu al cuerpo volvió;

Habiendo la muerte por siempre vencido,

A la diestra del Padre Jesús se sentó.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ROSTRO DIVINO

 

  1. Rostro divino ensangrentado, cuerpo llagado por nuestro bien;

Calma benigno justos enojos, lloren los ojos que así te ven.

 

  1. Manos preciosas, tan lastimadas, por mí clavadas en una cruz;

En este valle sean mi guía, y mi alegría, mi norte y mi luz.

 

  1. Bello costado, en cuya herida haya su vida la humanidad,

Fuente amorosa de un Dios clemente, voz elocuente de claridad.

 

  1. Tus pies heridos, Cristo paciente, yo indiferente los taladré;

Y arrepentido, hoy que te adoro, tu gracia imploro Señor pequé.

 

  1. Crucificado en un madero, manso cordero mueres por mí:

Por eso el alma triste y llorosa, suspira ansiosa, Señor, por ti.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JUNTO A LA CRUZ

 

  1. Junto a la cruz do Jesús murió, junto a la cruz do salud pedí

Ya mis maldades Él perdonó, ¡A su nombre gloria!

 

 

CORO

¡A su nombre gloria!      ¡A su nombre gloria!

Ya mis maldades Él perdonó, ¡A su nombre gloria!

 

 

  1. Junto a la cruz donde le busqué, ¡Can admirable don me dio!

Ya con Jesús siempre viviré, ¡A su nombre gloria!

 

  1. Fuente preciosa de salvación, que grande gozo yo pude hallar,

Al encontrar en Jesús perdón, ¡A su nombre gloria!

 

  1. Tú, pecador que perdido estas, hoy esta fuente ven a buscar,

Paz y perdón encontrar podrás, ¡A su nombre gloria!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿SOY YO SOLDADO DE JESUS?

 

  1. ¿Soy yo soldado de Jesús, un siervo del Señor?

¿Y temeré llevar la cruz sufriendo por su amor?

 

  1. Lucharon otros por la fe; ¿cobarde yo he de ser?

Por mi Señor pelearé; confiando en su poder.

 

  1. Es menester que sea fiel, que nunca vuelva atrás,

Que siga siempre en pos de Él: su gracia me dará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PADRE, TU PALABRA ES

 

  1. Padre, tu palabra es mi delicia y mi solaz:

Guíe siempre aquí mis pies, y a mi pecho traiga paz.

 

 

CORO

Es su ley, Señor, faro celestial, que en perenne resplandor,

Norte y guía da al mortal.

 

 

  1. Si obediente oí tu voz, en tu gracia fuerza hallé,

Y con firme pie y veloz, por tus sendas caminé

 

  1. Tu verdad mi sostén contra duda y tentación,

Y destila calma y bien cuando asalta la aflicción.

 

  1. Son tus dichos para mi, prendas fieles de salud;

Dame pues que te oiga a ti, con filial solicitud

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EL SEÑOR RESUCITO, ¡ALELUYA!

 

 

  1. El Señor resucitó ¡aleluya! Muerte, tumba hoy venció, ¡aleluya!

Su poder y gran virtud cautivó la esclavitud Redimido soy por El, ¡aleluya!

 

CORO

¡Aleluya, Salvo soy! Redimido soy por El; su poder y gran virtud

Cautivo la esclavitud Redimido soy por El, ¡aleluya!

 

  1. El que a polvo se humilló, ¡aleluya! Vencedor se levantó, ¡aleluya!

Cantemos pues la cristiandad su gloriosa majestad; Redimido soy por El ¡aleluya!

 

  1. Cristo que en la cruz sufrió, ¡aleluya! Al sepulcro descendió, ¡aleluya!

Hoy en gloria celestial reina vivo, inmortal; Redimido soy por El ¡aleluya!

 

  1. Hoy en gloria El está, ¡aleluya! Pronto ya vendrá, ¡aleluya!

Por nosotros El vendrá, con amor nos alzará, Redimido soy por El, ¡aleluya!

 

       

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA TUMBA LE ENCERRO

 

  1. La tumba le encerró, Cristo, mi Cristo; el alba allí esperó Cristo el Señor.

 

CORO

Cristo la tumba venció, y con gran poder resucitó;

De sepulcro y muerte siempre es vencedor,

Vive para siempre nuestro salvador;

¡Gloria a Dios!     ¡Gloria a Dios!     El Señor resucitó.

 

 

  1. De guardas escapó, Cristo, mi Cristo; el sello destruyó Cristo el Señor.

 

  1. La muerte dominó Cristo, mi Cristo; y su poder venció Cristo el Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MI REDENTOR EL REY DE GLORIA

 

  1. Mi redentor el Rey de gloria, que vive, yo seguro estoy;

Y da coronas de victoria; A recibir la mía voy.

 

CORO

Que permanezca no pidáis entre el bullicio y el vaivén;

El mundo alegre hoy dejara, aun cuando fuese algún Edén;

La cita nada más aguardo, que el Rey me diga: Hijo, ven.

 

 

  1. En mi Señor Jesús confío; su sangre clama a mi favor;

Es dueño El de mi albedrío; estar con El es lo mejor.

 

  1. De tanto amor me maravillo, y no me canso de admirar:

Me libertó de mi peligro, sufriendo todo en mi lugar.

 

  1. Consuélome en su larga ausencia pensando: pronto volverá.

Entonces su gloriosa herencia a cada fiel Jesús dará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SANTO ESPIRITU, DESCIENDE

 

  1. Santo Espíritu, desciende en mi pobre corazón,

Llénalo de tu presencia, y haz en mí tu habitación.

 

 

CORO

¡Llena hoy, llena hoy, llena hoy mi corazón!

¡Santo Espíritu, desciende y haz en mí tu habitación!

 

 

  1. De tu gracia puedes darme inundando el corazón,

Ven que mucho necesito, dame hoy tu bendición.

 

  1. Débil soy, ¡oh! Si muy débil, y a tus pies postrado estoy,

Esperando que tu gracia con poder me llene hoy.

 

  1. Dame paz, consuelo y gozo, cúbreme hoy en tu perdón;

Tú confortas y redimes, Tú das grande salvación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TUYO SOY, SEÑOR

 

 

  1. Tuyo soy, Señor; por tu amante voz tu cariño comprendí;

Acercarse anhela mi corazón por la fe, y unirse a ti.

 

CORO

Ponme cerca, cerca, Salvador, de tu cruz y su raudal;

Ponme cerca, cerca, Salvador, no me agobie ya el mal.

 

 

  1. Santifícame como siervo fiel; que con gozo sepa andar

Empeñoso para obedecer tu suprema voluntad.

 

 

  1. Proporcióname celestial placer ante el trono tuyo estar;

De tu comunión el inmenso bien segurísimo esperar.

 

  1. Del amor arcanos hay, bien lo sé, para los de aquende el mar;

Y sublimes goces que soñaré mientras deba aquí morar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TAL COMO SOY, ESCLAVO DEL MAL

 

  1. Tal como soy, esclavo del mal, Heme a tus pies, mi Salvador;

Sólo tu puedes dar libertad; ¡Heme a tus pies, Señor!

Triste y enferma mi alma hallará salud perfecta, gozo eternal,

Del pecado me librarás. ¡Heme a tus pies, Señor!

  1. He fracasado, perdido estoy; Heme a tus pies, mi Salvador,

Hallo en tu cruz ganancia mejor; ¡Heme a tus pies, Señor!

Y a mis dolores bálsamo das. Calmas de mi alma la tempestad

Y un nuevo canto podré entonar. ¡Heme a tus pies, Señor!

 

  1. Mira abatida ya mi altivez, Heme a tus pies, mi Salvador,

Tu voluntad ya la mía es; ¡Heme a tus pies, Señor!

Ya no vivir podré para mí, pues a ti sólo debo servir;

Seré tu siervo fiel hasta el fin. ¡Heme a tus pies, Señor!

 

  1. Tu mis temores cambias en paz; Heme a tu s pies, mi Salvador,

Muerte y sepulcro no temo más; ¡Heme a tus pies, Señor!

Perdido andaba; Tú, mi pastor, me rescataste, tu oveja soy,

Y hoy en tu mano seguro estoy. ¡Heme a tus pies, Señor!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NO ME PASES, NO ME OLVIDES

 

  1. No me pases, no me olvides, tierno Salvador;

Muchos gozan de tus mercedes, oye mi clamor.

 

 

CORO

Cristo, Cristo, oye tú mi voz.

Salvador, tu gracia dame, oye mi clamor.

 

 

  1. Ante el trono de tu gracia hallo dulce paz,

Nada aquí mi alma sacia; tú eres mi solaz.

 

 

  1. Sólo fío en tus bondades, guíame en tu luz;

Y mi alma no deseches; sálvame, Jesús.

 

  1. Fuente viva de consuelo tú eres para mí;

¿A quién tengo en este suelo sino sólo a ti?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿QUE ME PUEDE DAR PERDON?

 

  1. ¿Qué me puede dar perdón? Sólo de Jesús la sangre,

¿Y un nuevo corazón? Sólo de Jesús la sangre.

 

 

Precioso es el raudal, que limpia todo mal;

No hay otro manantial, sólo de Jesús la sangre.

 

 

  1. Fue el rescate eficaz, Sólo de Jesús la sangre;

Trajo santidad y paz, Sólo de Jesús la sangre.

 

  1. Veo para mi salud, Sólo de Jesús la sangre;

Tiene de sanar virtud, sólo de Jesús la sangre.

 

  1. Cantaré junto a tus pies, sólo de Jesús la sangre.

El Cordero digno es, sólo de Jesús la sangre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. QUIERO DE CRISTO MAS SABER

 

  1. Quiero de Cristo mas saber, más de su amor para salvar;

Mas de su gracia quiero ver, mas del perdón que puede dar.

 

Coro

Más, más aprender, más, mas alcanzar

Más de su gracia quiero ver, más de su amor para salvar

 

 

  1. Quiero de Cristo más saber, Más de su santa voluntad,

Más de su espíritu tener, Más de su tierna y fiel bondad.

 

  1. Más con Jesús yo quiero estar, En una dulce comunión,

Quiero su voz aquí escuchar Y de ella hacer mi posesión,

 

  1. Quiero saber que nunca más El tentador ha de triunfar,

Quiero saber de aquella paz Que el buen Jesús me puede dar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ORACION VESPERTINA

 

 

  1. Oh Dios, si he ofendido un corazón, Si he sido causa de su

perdición, Si hoy he andado yo sin discreción Te imploro perdón.

 

  1. Si he preferido voces de maldad, Faltando en demostrar la

caridad, Oh, santo Dios, buscándote en verdad Te imploro perdón.

 

  1. Si he sido perezoso en trabajar, O si he deseado yo contigo estar

En vez de hacer tu celestial mandar, Te imploro perdón.

 

  1. Tú, del contrito fiel perdonador, Que atiendes al clamor del

pecador, Dame perdón y guárdame en tu amor, Por Cristo, Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HAY UN PRECIOSO MANANTIAL

 

 

  1. Hay un precioso manantial De sangre de Emmanuel,

Que purifica a cada cual Que se sumerge en él.

Que se sumergen en él Que se sumergen en él.

 

  1. El malhechor se convirtió Pendiente de una cruz;

El vio la fuente y se lavó, Creyendo en Jesús.

Creyendo en Jesús, Creyendo en Jesús.

 

  1. Y yo también mi pobre ser Allí logré lavar;

La gloria de su gran poder Me gozo en ensalzar.

Me gozo en ensalzar, Me gozo en ensalzar.

 

  1. ¡Eterna fuente carmesí! ¡Raudal de puro amor!

Se lavará por siempre en ti   El pueblo del Señor.

El pueblo del Señor, El pueblo del Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. YO ESCUCHO, BUEN JESUS

 

 

  1. Yo escucho buen Jesús, Tu dulce voz de amor,

Que, desde el árbol de la cruz, Invita al pecador.

Yo soy pecador, Nada hay bueno en mí;

Ser objeto de tu amor Deseo, y vengo a ti.

 

  1. Tú ofreces el perdón De toda iniquidad,

Si el llanto inunda el corazón Que acude a tu piedad.

Yo soy pecador, Ten de mí piedad.

Dame llanto de dolor, Y borra mi maldad.

 

  1. Tú ofreces aumentar La fe del que creyó,

Y gracia sobre gracia dar A quien en ti esperó.

Creo en ti, Señor, Sólo espero en ti;

Dame tu infinito amor, Pues basta para mí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SALVADOR A TI ME RINDO

 

  1. Salvador, a ti me rindo, Y obedezco sólo a ti;

Mi guiador, mi fortaleza, Todo encuentra mi alma en ti.

 

Yo me rindo a ti, Yo me rindo a ti,

Mis flaquezas y pecados Todo traigo a ti.

 

  1. Te confiesa sus delitos Mi contrito corazón,

¡Oye, oh Cristo! Mi plegaria, Quiero en ti tener perdón.

 

  1. A tus pies yo deposito Mi riqueza, mi placer,

Que tu espíritu me llene Y de ti sienta el poder.

 

  1. Tu bondad será la historia Que predique por doquier;

Y tu amor inagotable Será siempre mi querer.

 

  1. ¡Oh qué gozo encuentro en Cristo! ¡Cuánta paz a mi alma da!

Yo a su causa me consagro, Y su amor, mi amor será.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN LA CRUZ

 

  1. Me hirió el pecado, fui a Jesús, Mostrele mi dolor;

perdido errante, vi su luz, Bendíjome en su amor.

 

En la cruz, en la cruz, do primero vi la luz,

Y las manchas de mi alma yo lavé;

Fue allí por fe do vi a Jesús,

Y siempre  feliz con el seré.

 

  1. Sobre una cruz, mi buen Señor, Su sangre derramó

Por este pobre pecador A quien así salvó.

 

  1. Venció a la muerte con poder, Y al cielo se exaltó;

Confiar en él es mi placer, Morir no temo yo.

 

  1. Aunque él se fue solo no estoy, Mandó al Consolador,

Divino Espíritu que hoy Me da perfecto amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿ERES LIMPIO EN LA SANGRE?

 

 

  1. ¿Has hallado en Cristo plena salvación?

¿Por la sangre que Cristo vertió?

¿Toda mancha lava de tu corazón?

¿Eres limpio en la sangre eficaz

 

¿Eres limpio en la sangre,

En la sangre de Cristo Jesús?

¿Es tu corazón más blanco que la nieve?

¿Eres limpio en la sangre eficaz?

 

  1. ¿Vives siempre al lado de tu Salvador?

¿Por la sangre que él derramó?

¿Del pecado eres siempre vencedor?

¿Eres limpio en la sangre eficaz?

 

  1. ¿Tendrás ropa blanca al venir Jesús?

¿Eres limpio en la fuente de amor?

¿Estas limpio para la mansión de luz?

¿Eres limpio en la sangre eficaz?

 

  1. Cristo ofrece hoy pureza y poder,

¡Oh, acude a la cruz del Señor!

El la fuente es que limpiará tu ser,

¡Oh, acude a su sangre eficaz!

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VENID A MI LOS TRISTES

 

 

  1. Venid a mí los tristes, cansados de pecar,

Yo soy vuestro refugio, venid a descansar.

 

 

Venid, venid a mí, cansados de pecar,

Venid, venid a mí, cansados de pecar.

 

 

  1. Venid a mí cansados, mi voz hoy escuchad,

Y así seréis librados de toda iniquidad.

 

  1. Venid a mí cansados os dice el Salvador,

Por valles y montañas os busca el buen Pastor.

 

  1. Venid a mí cansados, ¿por qué queréis vagar?

A vuestro Padre amante venid sin esperar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PECADOR, VEN A CRISTO JESUS

 

 

  1. Pecador, ven a Cristo Jesús,

Y feliz para siempre serás,

Que si tú le quisieres tener

Al divino Señor hallarás.

 

 

Ven a él, ven a él, que te espera tu buen Salvador;

Ven a él, ven a él, que te espera tu buen Salvador.

 

  1. Si cual hijo que necio pecó,

vas buscando a sus pies compasión,

Tierno Padre en Jesús hallarás,

Y Tendrás en sus brazos perdón.

 

  1. Si, enfermo, te sientes morir,

El será tu doctor celestial;

Y halarás en su sangre también

Medicina que cure tu mal.

 

  1. Ovejuela que huyó del redil,

¡He aquí tu benigno Señor!

Y en los hombros llevada serás

De tan dulce y amante Pastor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CON VOZ BENIGNA

 

  1. Con voz benigna te llama Jesús,

Invitación de puro amor.

¿Por qué le dejas en vano llamar?

¿Sordo serás, pecador?

 

Hoy te convida: hoy te convida,

Voz bendecida, benigna convídate hoy.

 

  1. A los cansados convida Jesús,

Con compasión mira el dolor;

Tráele tu carga, te bendecirá,

Ayudaráte el Señor.

 

  1. Siempre aguardando contempla a Jesús:

¡Tanto esperar! ¡con tanto amor!

Hasta sus plantas ven, mísero y trae

Tu tentación, tu dolor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TAL COMO SOY

 

  1. Tal como soy, de pecador,

Sin más confianza que tu amor,

Ya que me llamas, acudí;

Cordero de Dios Heme aquí

 

  1. Tal como soy, buscando paz

En mi desgracia y mal tenaz,

Conflicto grande siento en mí;

Cordero de Dios heme aquí.

 

  1. Tal como soy, me acogerás;

Perdón, alivio me darás;

Pues tu promesa ya creí;

Cordero de Dios, heme aquí.

 

  1. Tal como soy, tu compasión

Vencido ha toda oposición;

Ya pertenezco sólo a ti;

Cordero de Dios, heme aquí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. A JESUCRISTO VEN SIN TARDAR

 

  1. A Jesucristo Ven sin tardar, Que entre nosotros hoy El está,

y te convida con dulce afán, Tierno diciendo: ”Ven”.

 

¡Oh, cuán grata nuestra reunión Cuando allá Señor,

en tu mansión, Contigo estemos en comunión

Gozando eterno bien!

 

  1. Piensa que El solo puede colmar Tu triste pecho de gozo y paz;

Y por que anhela tu bienestar, Vuelve a decirte “Ven”.

 

  1. Su voz escucha sin vacilar, Y grato acepta lo que hoy te da,

Tal vez mañana no habrá lugar, No te detengas, “Ven”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡CUAN TIERNAMENTE JESUS NOS LLAMA!

 

 

  1. Cuán tiernamente Jesús hoy nos llama Con insistente bondad.

Toca a las puertas del alma y espera Con amorosa ansiedad.

 

Venid, a mí, venid, Los que cansados estéis”.

Dulce descanso Jesús nos ofrece; Hoy aceptarlo debéis.

 

  1. ¿Cómo debemos oír que nos llama Y no atender a su voz?

¿Cómo escuchar que nos llama a seguirlo Y nunca de El ir en pos?

 

  1. Rápido el tiempo oportuno se pasa Para servir al Señor,

Y a nuestra puerta llamando la muerte Vamos a ver con pavor.

 

  1. Nunca olvidéis que su amor admirable El sin medida nos da,

Y aun que pecamos y somos ingratos, Siempre llamando él está.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PUEDO OIR TU VOZ LLAMANDO

 

  1. Puedo oir tu voz llamando,

Puedo oir tu voz llamando,

Puedo oir tu voz llamando,

Trae tu cruz y ven en pos de mí.

 

Coro

 

Seguiré do tú me guíes, seguiré do tú me guíes,

Seguiré do tu me guíes, donde quiera fiel te seguiré.

 

  1. Yo te seguiré en el huerto,

Yo te seguiré en el huerto,

Yo te seguiré en el huerto,

Sufriré contigo, mi Jesús.

 

  1. Sufriré por ti, Maestro,

Sufriré por ti, Maestro,

Sufriré por ti, Maestro,

Moriré contigo, mi Jesús.

 

  1. Me darás la gracia y gloria,

Me darás la gracia y gloria,

Me darás la gracia y gloria,

Y por siempre tú me girarás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿QUIERES SER SALVO?

 

 

  1. ¿Quieres ser salvo de toda maldad?

Tan sólo hay poder en mi Jesús.

¿Quieres vivir y gozar santidad?

Tan sólo hay poder en Jesús.

 

Coro

 

Hay poder, poder, sin igual poder,

En Jesús quien murió;

Hay poder, poder, sin igual poder,

En la sangre que él vertió.

 

  1. ¿Quieres ser libre de orgullo y pasión?

Tan sólo hay poder en mi Jesús.

¿Quieres ser vencer toda cruel tentación?

Tan sólo hay poder n mi Jesús.

 

  1. ¿Quieres servir a tu Rey y Señor?

Tan sólo hay poder en mi Jesús.

Ven, y ser salvo podrás en su amor

Tan sólo hay poder en mi Jesús.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JESÚS ES LA LUZ DEL MUNDO

 

  1. El mundo perdido en pecado se vio:

¡Jesús es la luz del mundo!

Mas en las tinieblas la gloria brilló,

¡Jesús es la luz del mundo!

 

Coro

 

¡Ven a la luz; no quieras perder

Gozo perfecto al amanecer!

Yo ciego fui, mas ya puedo ver,

Jesús es la luz del mundo!

 

  1. En día la noche se cambia con él;

¡Jesús es la luz del mundo!

Irás en la luz si a su ley eres fiel,

¡Jesús es la luz del mundo!

 

  1. ¡Oh, ciegos y presos del lóbrego error!

¡Jesús es la luz del mundo!

El manda lavaros y ver su fulgor,

¡Jesús es la luz del mundo!

 

  1. Ni soles ni lunas el cielo tendrá,

Jesús es la luz del mundo!

¡La luz de su rostro lo iluminará

¡Jesús es la luz del mundo!

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH QUE SALVADOR!

 

 

  1. ¡Oh qué Salvador es mi Cristo Jesús!

¡Oh qué Salvador es aquí!

El salva al más malo de su iniquidad,

Y vida eterna le da.

 

Coro

 

Me esconde en la Roca que es Cristo el Señor,

Y allí nada yo temeré;

Me esconde en la Roca que es mi Salvador,

Y en él siempre confiaré, y siempre con él viviré.

 

  1. Iré a mirar a los que aquí dejé,

Y con ellos yo estaré;

Mas quiero mirar a mi Cristo Jesús,

El cual murió en dura cruz.

 

  1. Y cuando esta vida termine aquí,

La lucha abandonaré,

Entonces a Cristo yo voy a mirar,

Loor a su nombre daré.

 

  1. Y cuando en las nubes descienda Jesús,

Glorioso al mundo a reinar,

Su gran salvación y perfecto amor,

Por siglos yo he de gozar.

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿TE SIENTES CASI RESUELTO YA?

 

 

  1. ¿Te sientes casi resuelto ya?

¿Te falta poco para creer?

Pues ¿por qué dices a Jesucristo

“Hoy no, mañana te seguiré?”

 

  1. ¿Te sientes casi resuelto ya?

Pues vence el casi, a Cristo ven,

Que hoy es tiempo, pero mañana

Sobrado tarde pudiera ser.

 

  1. Sabe que el casi no es de valor

En la presencia del justo Juez.

¡Ay del que muere casi creyendo

¡Completamente perdido es!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EL VINO A MI CORAZON

 

 

 

  1. Cuán glorioso es el cambio operado en mi ser,

Viniendo a mi vida el Señor;

Hay en mi alma una paz que yo ansiaba tener,

La paz que me trajo su amor.

 

Coro

 

El vino a mi corazón, él vino a mi corazón,

Soy feliz con la vida que Cristo me dio,

Cuando él vino a mi corazón.

 

  1. Ya no voy por la senda que el mal me trazó,

 

Do sólo encontré confusión;

Mis errores pasados Jesús los borró,

Cuando él vino a mi corazón.

 

  1. Ni una sobra de duda obscurece su amor,

Amor que me trajo el perdón,

La esperanza que aliento la debo al Señor,

Cuando él vino a mi corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CARIÑOSO SALVADOR

 

 

  1. Cariñoso Salvador, huyo de la tempestad

A tu seno protector, fiándome de tu bondad.

Sálvame, Señor Jesús, de las olas del turbión;

Hasta el puerto de salud, guía mi pobre embarcación.

 

  1. Otro asilo ninguno hay: Indefenso acudo a ti;

Mi necesidad me trae, porque mi peligro vi.

Solamente en ti, Señor, creo hallar consuelo y luz;

Vengo lleno de temor a los pies de mi Jesús.

 

  1. Cristo, encuentro todo en ti, y no necesito más;

Caído, me pusiste en pie:  Débil, ánimo me das;

Al enfermo das salud; guías tierno al que no ve;

Con amor y gratitud tu bondad ensalzaré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. GUIAME, ¡OH SALVADOR!

 

 

  1. Guíame, ¡oh Salvador! Por la vida de salud;

A tu lado no hay temor; sólo hay gozo, paz, quietud.

 

Coro

 

¡Cristo! ¡Cristo! No me dejes, ¡oh Señor!

Siendo tú mi guía fiel, seré más que vencedor.

 

  1. No me dejes, ¡oh Señor! Mientras en el mundo esté;

Y haz que arribe sin temor do feliz por fin seré.

 

  1. Tú, de mi alma salvación, en la ruda tempestad,

Al venir la tentación dame ayuda por piedad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. YO CONFIO EN JESUS

 

 

  1. Yo confío en Jesús, y ya salvo soy;

Por su muerte en la cruz a la gloria voy.

 

Coro

 

Cristo dio por mí sangre carmesí;

Y por su muerte en la cruz la vida me dio Jesús.

 

  1. Todo fue pagado ya, nada debo yo;

Salvación perfecta da quien por mí murió.

 

  1. Mi perfecta salvación eres, mi Jesús;

Mi completa redención, mi gloriosa luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NOVENTA Y NUEVE OVEJAS SON

 

 

  1. Noventa Y nueve ovejas son,

Las que en el prado están,

Mas una sola, sin pastor, por la montaña va;

La puerta de oro traspasó, y vaga en triste soledad,

Y vaga en triste soledad.

 

  1. Por esta oveja el buen Pastor

Se expone con piedad,

Dejando solo aquel redil, al que ama de verdad,

Y al fragoroso bosque va su pobre oveja a rescatar,

Su pobre oveja a rescatar.

 

  1. Obscura noche ve venir,

Y negra tempestad;

Mas todo arrostra, y a sufrir, lo lleva su bondad;

Su oveja quiere restituir, y a todo trance restaurar,

Y a todo trance restaurar.

 

  1. Sangrando llega el buen Pastor;

La oveja herida está;

El bosque siente su dolor, comparte su ansiedad;

Empero Cristo con amor su oveja pudo rescatar,

Su oveja pudo rescatar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SALVO EN LOS TIERNOS BRAZOS

 

  1. Salvo en los tiernos brazos, de mi Jesús seré,

Y en su amoroso pecho dulce reposaré.

Este es sin duda el eco de celestial canción,

Que de inefable gozo llena mi corazón.

 

Coro

 

Salvo en los tiernos brazos de mis Jesús seré,

Y en su amoroso pecho dulce reposaré.

 

  1. Tiende Jesús los brazos, bríndame su amistad:

A su poder me acojo, no hay para mí ansiedad,

No temeré si ruge hórrida tentación,

Ni causará el pecado daño en mi corazón.

 

  1. De sus amantes brazos, la gran solicitud,

Me libra de tristeza, me libra de inquietud.

Y si tal vez hay pruebas, fáciles pasarán;

Lágrimas si vertiere pronto se enjugarán.

 

  1. Y Cruzaré la noche lóbrega, sin temor,

Hasta que venga el día de perennal fulgor,

¡Cuán placentero entonces con él será morar!

Y en la mansión de gloria siempre con él reinar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LIBRES ESTAMOS

 

 

  1. Libres Estamos, Dios nos absuelve;

En el él confiamos; paz nos devuelve;

Nos vio perdidos; nos socorrió;

Aunque enemigos, nos amó.

 

Coro

 

El nos redime; nada tememos;

¡Verdad sublime!, no la dudemos.

Nuestra cadena Cristo rompió;

Libres de pena nos dejó.

 

  1. Ciegos cautivos, míseros siervos,

En carne vivos, en alma muertos;

La ley hollando cada acción;

Nunca mostrando compunción.

 

  1. Hay libertado, ya no pequemos;

Santificados, suyos seremos;

Sangre preciosa Cristo vertió,

Bellas lecciones nos dejó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TENDRAS QUE RENACER

 

 

  1. Un hombre llegase de noche a Jesús,

Buscando la senda de vida y salud,

Y Cristo le dijo: “Si a Dios quieres ver,

Tendrás que renacer.”

 

Coro

 

¡Tendrás que renacer!  ¡Tendrás que renacer!

De cierto, de cierto te digo a ti:

¡Tendrás que renacer!

 

 

  1. Y tú si quieres al cielo llegar,

Y con los benditos allí descansar;

Si la vida eterna quisieres tener,

Tendrás que renacer.

 

  1. Jamás, oh mortal, debes tú desechar

Palabras que Cristo dignóse hablar;

Porque si no quieres el alma perder,

Tendrás que renacer.

 

  1. Amigos han ido con Cristo a morar,

A quienes quisieras un día encontrar,

Hoy este mensaje pues debes creer;

Tendrás que renacer.

 

 

 

 

 

 

  1. SAGRADO ES E AMOR

 

 

  1. Sagrado ES el amor que nos ha unido aquí.

A los que creemos del Señor la voz que llama así.

 

  1. A nuestro Padre, Dios, rogamos con fervor,

Alúmbrenos la misma luz, nos una el mismo amor.

 

  1. Nos vamos a ausentar, mas nuestra firme unión.

Jamás podráse quebrantar por la separación.

 

  1. Un día en la eternidad nos hemos de reunir;

Que Dios nos lo conceda, hará el férvido pedir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MAS SANTIDAD DAME

 

 

 

  1. Más santidad dame, más odio al mal,

Más calma en las penas, más alto ideal;

Más fe en mi Maestro, más consagración,

Más celo  en servirle, más grata oración.

 

  1. Más prudente hazme, más sabio en El.

Más firme en su causa, más fuerte y más fiel;

Más recto en la vida, más triste al pecar,

Más humilde hijo, más pronto en amar.

 

  1. Más pureza dame, más fuerza en Jesús,

Más de su dominio, más paz en la cruz;

Más rica esperanza, más obras aquí,

Más ansia del cielo, más gozo allí.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LOS HERALDOS CELESTIALES

 

  1. Los heraldos celestiales cantan con sonora voz:

¡Gloria al Rey recién nacido que del cielo descendió!

Paz, misericordia plena, franca reconciliación;

Ente Dios, tan agraviado, y el mortal que le ofendió.

 

  1. La divinidad sublime en la carne se veló;

¡Ved a Dios morando en carne

y adorad al Hombre Dios!

Emanuel, Dios con nosotros, a la tierra descendió;

Y hecho hombre, con nosotros

Tiene ya su habitación.

 

  1. ¡Salve! Príncipe glorioso de la paz y del perdón;

¡Salve a ti que de justicia eres el divino Sol!

Luz y vida resplandecen a tu grata aparición;

Y en tus blancas alas traes la salud al pecador.

 

  1. Nace manso, despojado de su gloria y esplendor,

Por que no muramos todos en fatal condenación,

Nace, sí, para que el hombre

Tenga en él resurrección.

Nace para que renazca a la vida el pecador.

 

  1. ¡Ven, oh tú de las naciones el deseado con ardor!

¡Ven, simiente vencedora que Moisés profetizó!

¡Ven, aplasta la cabeza ponzoñosa del dragón!

Que el veneno del pecado en nosotros infiltró.

 

  1. Borra tú la semejanza que el primer Adán nos dio;

Y a la tuya, Adán perfecto, forma nuestro corazón.

Desde el trono do te sientas como Hombre y como Dios,

¡Oh Jesús, pon en nosotros tu maravilloso amor!

 

 

 

  1. SED PUROS Y SANTOS

 

 

  1. Sed puros y santos, mirad al Señor,

Permaneced fieles, siempre en orar;

Leed la palabra, del buen Salvador,

Socorred al débil, mostradle amor.

 

  1. Sed puros y santos, Dios nos juzgará,

Orad en secreto, respuesta vendrá;

Su Espíritu Santo revela a Jesús,

Y su semejanza en nos él pondrá.

 

  1. Sed puros y santos, Cristo nos guiará;

Seguid su camino, en él confiad;

En paz o en pena, la calma dará,

Quien nos ha salvado de nuestra maldad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MI ESPIRITU, ALMA Y CUERPO

 

 

  1. Mi espíritu, alma y cuerpo,

Mi ser, mi vida entera,

Cual viva, santa ofrenda,

Entrego a ti, mi Dios.

 

Coro

 

Mi todo a Dios consagro en Cristo, el vivo altar;

¡Descienda el fuego santo, su sello celestial!

 

  1. Soy tuyo, Jesucristo.

Comprado con tu sangre;

Contigo haz que ande,

En plena comunión.

 

  1. Espíritu Divino,

Del Padre la promesa;

Sedienta, mi alma anhela

De ti la santa unción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TODO RENDIDO

 

 

  1. Todo rendido anhelo estar,

Todo rendido, Señor a ti;

Todo en tu altar rendido ya está,

Me redimiste ya, me entrego a ti.

 

  1. Todo rendido a ti estoy,

Pues tú me has dado la salvación;

Mi vida y tiempo doy con grande gozo hoy;

Tuyo por siempre soy, me entrego a ti.

 

  1. Todo rendido al que me dio

Tanta riqueza, tan gran perdón;

Mi oro y plata a ti quiero entregar aquí,

Pues me compraste, sí, con tu amor.

 

  1. Todo rendido, soy tuyo hoy,

Completamente me entrego a ti:

No yo, mas Cristo en mí, Cristo Jesús.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CERCA, MAS CERCA

 

  1. Cerca, más cerca, ¡oh Dios, de ti!

Cerca yo quiero mi vida llevar,

Cerca, más cerca, ¡oh Dios, de ti!

Cerca de tu gracia que puede salvar,

Cerca de tu gracia que puede salvar.

 

  1. Cerca, más cerca, cual pobre soy,

Nada Señor, yo te puedo ofrecer;

Sólo mi ser contrito te doy,

Pueda contigo la paz obtener,

Pueda contigo la paz obtener.

 

  1. Cerca, más cerca, Señor de ti,

Quiero ser tuyo dejando el pecar;

Goces y pompas vanas aquí,

Todo Señor pronto quiero dejar,

Todo Señor pronto quiero dejar.

 

  1. Cerca, más cerca, mientas el ser,

Aliente vida y busque tu paz;

Y Cuando al cielo pueda ascender,

Ya para siempre conmigo estarás,

Ya para siempre conmigo estarás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DULCE Y PRECIOSO ME ES

 

 

  1. Dulce y precioso me es en este meditar;

Hoy yo más cerca estoy que ayer al celestial hogar,

 

  1. Más cerca cierto estoy del trono celestial,

De la mansión do quiero estar,

Del mar que es cual cristal.

 

  1. Más cerca del lugar do la cruz dejaré,

Donde mi carga olvidaré, do el premio alcanzaré.

 

  1. Yendo a aquel hogar que preparó Jesús

El río obscuro hay que pasar para alcanzar la luz.

 

  1. Cuando a cruzarlo voy; ¡oh Dios! Conmigo sé

Pues de mi hogar hoy puede ser

Que yo muy cerca esté.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JESUS, YO HE PROMETIDO

 

 

  1. Jesús, yo he prometido, servirte con amor,

Concédeme tu gracia, mi amigo y Salvador.

No temeré la lucha, si tú a mi lado estás.

Ni perderé el camino, si tú guiando vas.

 

  1. El mundo está muy cerca, y abunda tentación;

Cuán suave es el engaño, y es necia la pasión;

Ven tú, Jesús, más cerca, mostrando tu piedad,

Y escuda al alma mía de toda iniquidad.

 

  1. Cuando mi mente vague, ya incierta, ya veloz,

Concédeme que escuche, Jesús, tu clara voz;

Anímame si dudo; inspírame también;

Repréndeme, si temo en todo hacer el bien.

 

  1. Jesús, tú has prometido a todo aquel que va,

Siguiendo tus pisadas, que al cielo llegará.

Sostenme en el camino, y al fin con dulce amor,

Trasládame a tu gloria, mi amigo y Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. YO QUIERO SER CUAL MI JESUS

 

 

  1. Yo quiero ser cual mi Jesús,

Sirviéndole con lealtad,

Sincero y fiel anhelo ser, cumpliendo su voluntad.

 

Coro

 

Más y más cual mi Jesús en mi vida quiero ser;

Más y más cual mi Señor seré por su gran poder.

 

  1. Humilde quiero siempre ser

Cual fuera mi Salvador,

No quiero glorias ni poder indignos de mi Señor.

 

  1. En todo quiero yo seguir las huellas de mi Señor,

Y por doquier hacer sentir

Lo que hizo en mí su amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HAZ LO QUE QUIERAS

 

 

  1. Haz lo que quieras de mí Señor;

Tú el Alfarero, yo el barro soy;

Dócil y humilde anhelo ser;

Cúmplase siempre en mí tu querer.

 

  1. Haz lo que quieras de mí, Señor;

Mírame y prueba mi corazón;

Lávame y quita toda maldad

Para que pueda contigo estar.

 

  1. Haz lo que quieras de mí, Señor;

Cura mis llagas y mi dolor,

Tuyo es, oh Cristo, todo poder;

Tu mano extiende y sanaré.

 

  1. Haz lo que quieras de mí, Señor;

Del Paracleto dame la unción,

Dueño absoluto sé de mi ser

Y el mundo a Cristo pueda en mí ver.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TENTADO, NO CEDAS

 

 

  1. Tentado, no cedas; ceder es pecar;

Más fácil seráte luchando triunfar;

¡Valor! pues, gustoso domina tu mal;

Jesús librar puede de asalto mortal.

 

Coro

 

A Jesús pronto acude, en sus brazos tu alma

Hallará dulce calma; él te hará vencedor.

 

  1. Evita el pecado, procura agradar

A Dios, a quien debes por siempre ensalzar;

No manche tus labios impúdica voz,

Tu corazón guarda de codicia atroz.

 

  1. Amante, benigno y enérgico sé;

En Cristo ten siempre indómita fe;

Veraz sea tu dicho, de Dios es tu ser;

Corona te espera, y vas a vencer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN LA ASCENDENTE VIA DE LUZ

 

 

  1. En la ascendente vía de luz,

Nuevas alturas ganaré-

Más alto llévame, oh Jesús,

Y en roca firme pon mi pie.

 

Coro

 

De vida a un plano superior, elévame, Señor por fe

Y tras las pruebas vencedor,

En roca firma pon mi pie.

Amén.

 

  1. Do sobras reinan y temor,

No quiero, no, permanecer.

Luz dame, oh Dios, confianza, amor,

Y en roca firme pon mi pie.

 

  1. La cumbre anhelo dominar,

Y el resplandor del cielo ver,

Sostenme oh Dios hasta llegar,

Y en roca firme pon mi pie.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUANDO ANDEMOS CON DIOS

 

 

  1. Para andar con Jesús no hay senda mejor

Que guardar sus mandatos de amor,

Obedientes a él siempre habemos de ser

Y tendremos de Cristo el poder.

 

Coro

 

Obedecer, y confiar en Jesús,

Es la regla marcada para andar en la luz.

 

  1. Cuando vamos así, ¡cómo brilla la luz

En la senda al andar con Jesús!

Su promesa de estar con los suyos, es fiel,

Si obedecen y esperan en él.

 

  1. Quien siguiere a Jesús, ni una sombra verá,

Si confiando su vida le da;

Ni terrores ni afán, ni ansiedad, ni dolor,

Pues lo cuida su amante Señor.

 

  1. Mas sus dones de amor nunca habréis de alcanzar,

Si rendidos no vais a su altar,

Pues su paz y su amor sólo son para aquel

Que a sus leyes divinas es fiel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ENTERA CONSAGRACION

 

  1. Que mi vida entera esté consagrada a ti, Señor,

Que a mis manos pueda guiar el impulso de tu amor.

 

Coro

 

Lávame en tu sangre, Salvador,

Límpiame de toda mi maldad;

¡Traigo a ti mi vida para ser, Señor,

Tuya por la eternidad!

 

  1. Que mis pies tan sólo en pos de lo santo puedan ir;

Y que a ti, Señor, mi voz se complazca en bendecir.

 

  1. Que mis labios al hablar hablen sólo de tu amor;

Que mis bienes ocultar no los pueda a ti, Señor.

 

  1. Que mi tiempo todo esté consagrado a tu loor,

Y mi mente y su poder sean usados en tu honor.

 

  1. Toma, oh Dios, mi voluntad, y hazla tuya, nada más;

Toma, sí, mi corazón, y tu trono en él tendrás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AL CRISTO VIVO SIRVO

 

 

  1. Al Cristo vivo sirvo y él en el mundo está;

Aunque otros lo negaren yo sé que él vive ya.

Su mano tierna veo, su voz consuelo da,

Y cuando yo le llamo muy cerca está.

 

Coro

 

El vive, él vive, hoy vive el Salvador;

Conmigo está y me guardará mi amante Redentor.

El vive, él vive, imparte salvación.

Sé que él viviendo está porque vive en mi corazón.

 

  1. En todo el mundo entero contemplo yo su amor,

Y al sentirme triste consuélame el Señor;

Seguro estoy que Cristo mi vida guiando está,

Y que otra vez al mundo regresará.

 

  1. Regocijad, cristianos, hoy himnos entonad;

Eternas aleluyas a Cristo el Rey cantad.

Ayuda y esperanza es del mundo pecador,

No hay otro tan amante como el Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LUGAR HAY DONDE DESCANSAR

 

 

  1. Lugar hay donde descansar,

Cerca al corazón de Dios;

Do nada puede molestar,

Cerca al corazón de Dios.

 

Coro

 

Jesús, del cielo enviado del corazón de Dios,

¡Oh! Siempre cerca tennos al corazón de Dios.

 

  1. Lugar hay de consuelo y luz,

Cerca al corazón de Dios;

Do nos juntamos con Jesús,

Cerca al corazón de Dios.

 

  1. Lugar hay de eternal solaz,

Cerca al corazón de Dios;

Do Cristo otorga gozo y paz,

Cerca al corazón de Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JEHOVA MI PASTOR ES

 

 

  1. Jehová mi Pastor es, no me faltará

En prados precisos me pastoreará;

Conduce él mis pasos por sendas de paz,

Y en mi alma derrama completo solaz.

Y en mi alma derrama completo solaz

 

  1. Aunque ande en el valle de sombra al morir

No temeré males que puedan venir,

Pues tú eres conmigo no me aterrarán;

Tu vara y cayado me confortarán.

Tu vara y cayado me confortarán.

 

  1. Mi mesa aderezas frente a la aflicción,

Mi copa rebosa de tu bendición;

Con óleo sagrado mi sien ungirás.

Y bien infinito tú a mi alma serás.

Y bien infinito tú a mi alma serás.

 

  1. Tus misericordias y sin igual bien

Me seguirán hasta que llegue al Edén;

Al fin en tu alcázar y célico hogar

Por siglos sin fin voy contigo a morar.

Por siglos sin fin voy contigo a morar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CADA MOMENTO

 

 

  1. Cristo ME ayuda por él vivir,

Cristo me ayuda por él a morir;

Al que me imparte su gracia y poder,

Cada momento yo le doy mi ser.

 

Coro

 

Cada momento la vida me das,

Cada momento conmigo tú estás;

Hasta que rompa el eterno fulgor,

Cada momento; tuyo soy, Señor.

 

  1. Siento pesares, muy cerca él está.

Siento dolores, alivio me da;

Tengo aflicciones, me muestra su amor;

Cada momento me cuida el Señor.

 

  1. Tengo amarguras, o tengo temor,

Tengo tristezas, me inspira valor;

Tengo conflictos, o penas aquí,

Cada momento se acuerda de mí.

 

  1. Tengo flaquezas, o débil estoy,

Cristo me dice: “Tu amparo yo soy”,

Cada momento, en tinieblas o en luz,

Siempre conmigo va mi buen Jesús.

 

 

 

 

 

  1. MEDITAD EN QUE HAY UN HOGAR
  2. Meditad en que hay un hogar

En la margen del río de luz,

Donde van para siempre a gozar

Los creyentes en Cristo Jesús.

Más allá, más allá,

Meditad en que hay un hogar,

Más allá, más allá, más allá,

En la margen del río de luz.

 

  1. Meditad en que amigos tenéis

De los cuales marchamos en pos,

Y pensad en que al fin los veréis,

En el alto palacio de Dios.

Más allá, más allá.

Meditad en que amigos tenéis,

Más allá, más allá, más allá,

De los cuales marchamos en pos.

 

  1. En que mora Jesús meditad,

Donde seres que amamos están,

Y a la patria bendita volad

Sin angustias, temores ni afán.

Más allá, más allá,

En que mora Jesús meditad,

Más allá, más allá, más allá,

Donde seres que amamos están.

 

  1. Reunido a los míos seré,

Mi carrera a su fin toca ya;

Y en mi hogar celestial entraré,

Do mi alma reposo tendrá.

Más allá, más allá,

Reunido a los míos seré,

Más allá, más allá, más allá,

Mi carrera a su fin toca ya.

  1. ME GUIA EL

 

 

  1. Me guía él, con cuánto amor,

Me guía siempre mi Señor;

Al ver mi esfuerzo en serle fiel,

Con cuánto amor me guía él.

 

Coro

 

Me guía él, me guía él,

Con cuánto amor me guía él;

No abrigo dudas ni temor,

Pues me conduce el buen Pastor.

 

  1. En el abismo del dolor

O en donde brille el sol mejor,

En dulce paz o en lucha cruel,

Con gran bondad me guía él.

 

  1. Tu mano quiero yo tomar,

Jesús, y nunca vacilar,

Pues sólo a quien te sigue fiel

Se oyó decir; Me guía él.

 

  1. Y mi carrera al terminar

Y así mi triunfo realizar,

No habrá ni dudas ni temor

Pues me guiará mi buen Pastor.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡VENID! CANTAR SONORO

 

 

  1. ¡Venid! Cantar sonoro entonaremos hoy

A la gran Roca eterna de nuestra salvación.

Con regocijo iremos delante de su faz,

Porque es de dioses Jefe, Sublime Potestad.

 

Coro

 

Ven, al salutífero manantial vivífico,

Al lucro místico, cuyo brillo ves.

Ven, arrodillémonos, y reconozcámosle,

Jesucristo el único Redentor y Juez.

 

  1. De Dios es lo escondido: le pertenece el mar;

Es obra suya todo, el hombre, el animal;

Dios nuestro concertado, somos por su querer

El pueblo de su dehesa, y de su mano grey.

 

  1. Hoy, si queréis dar oído, no desechéis su voz,

Endurecido el pecho, como en la contestación,

Cuando en el despoblado, tentado de Israel,

Años cuarenta anduvo con pueblo tan infiel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HAY UN MUNDO FELIZ

 

 

  1. Hay un mundo feliz más allá,

Donde moran los santos en luz,

Tributando eterno loor, al invicto glorioso Jesús.

 

Coro

 

En el mundo feliz, reinaremos con nuestro Señor;

En el mundo feliz, reinaremos con nuestro Señor.

 

  1. Cantaremos con gozo a Jesús,

Al Cordero que nos rescató,

Y con sangre vertida en la cruz,

Los pecadores del mundo quitó.

 

  1. Para siempre en el mundo feliz,

Con los santos daremos loor,

Al invicto glorioso Jesús;

A Jesús, nuestro Rey y Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HAY UN LUGAR DO QUIERO ESTAR

 

 

  1. Hay un lugar do quiero estar

Muy cerca de un Redentor,

Allí podré yo descansar

Al fiel amparo de su amor.

 

 

Coro

 

Muy cerca de mi Redentor seguro asilo encontraré;

Me guardará del tentador y ya de nada temeré.

 

  1. Quitarme el mundo no podrá

La paz que halló mi corazón:

Jesús amante me dará

La más segura protección.

 

  1. Ni dudas ni temor tendré

Estando cerca de Jesús;

Rodeado siempre me veré

Con los fulgores de su luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN LOS NEGOCIOS DEL REY

 

  1. Soy peregrino aquí, mi hogar lejano está

En la mansión de luz, eterna paz y amor;

Embajador yo soy del reino celestial

En los negocios de mi Rey.

 

Coro

 

Este mensaje fiel oíd, que dijo ya celeste voz,

“Reconciliaos ya”, dice el Señor y Rey,

¡Reconciliaos hoy con Dios!

 

  1. Que del pecado vil arrepentidos ya,

Han de reinar con él los que obedientes son,

Es el mensaje fiel que debo proclamar,

En los negocios de mi Rey.

 

  1. Mi hogar más bello es que el valle de Sarón,

Gozo y eterna paz reinan por siempre en él,

Y allí Jesús dará eterna habitación,

Es el mensaje de mi Rey.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VOY AL CIELO, SOY PEREGRINO

 

 

  1. Voy al cielo, soy peregrino,

A vivir eternamente con Jesús;

El me abrió ya veraz camino,

Al expirar por nosotros en la cruz.

 

Coro

 

Voy al cielo, soy peregrino,

A vivir eternamente con Jesús;

 

  1. Duelo, muerto, amarga pena,

Nunca, nunca se encontrarán allá,

Preciosa vida, de gozo llena,

El alma mía sin fin disfrutará.

 

  1. ¡Tierra santa, hermosa y pura!

Entraré en ti salvado por Jesús,

Yo gozaré siempre la ventura

Iluminado con deliciosa luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NOS VEREMOS EN EL RIO

 

  1. Nos veremos en el río, cuyas aguas argentinas

Nacen puras, cristalinas, bajo el trono del Señor.

 

Coro

 

¡Oh! Sí, nos congregaremos

En célica, hermosísima ribera

Del río de la vida verdadera

Que nace del trono de Dios.

 

  1. En las márgenes del río, que frecuentan serafines,

Que embellecen querubines, da la dicha eterna Dios.

 

  1. El vergel que riega el río de Jesús es la morada;

El mal nunca tiene entrada donde reina nuestro Dios.

 

  1. Antes de llegar al río, nuestra carga dejaremos;

Vida eterna gozaremos en presencia del Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NO TE DE TEMOR HABLAR POR CRISTO

 

 

  1. No te dé temor hablar por Cristo,

Haz que brille en ti su luz;

Al que te salvó confiesa siempre,

Todo debes a Jesús.

 

Coro

 

No te dé temor, no te dé temor,

Nunca, nunca, nunca;

Es tu amante Salvador, nunca, pues, te dé temor.

 

  1. No te dé temor hacer por Cristo,

Cuanto de tu parte está;

Obra con amor, con fe y constancia;

Tus trabajos premiará.

 

  1. No te dé temor sufrir por Cristo,

Los reproches, o el dolor;

Sufre con amor tus pruebas todas,

Cual sufrió tu Salvador.

 

  1. No te dé temor vivir por Cristo,

Esa vida que te da;

Si tan sólo en él por siempre fiares

El con bien te saciará.

 

  1. No te dé temor morir por Cristo,

Vía verdad y vida es él;

El te llevará con su ternura,

A su célico vergel.

 

 

  1. EL DULCE NOMBRE DE JESUS

 

 

  1. El dulce nombre de Jesús

Sublime es para el hombre fiel,

Consuelo, paz, vigor, y luz

Encuentra siempre en él.

 

Coro

 

¡Cristo, mi supremo bien!

¡Cristo, tú eres mi sostén!

¡Cristo, siempre ensalzaré,

Y adoraré tu nombre!

 

  1. Al pecho herido fuerzas da;

Y calma al triste corazón;

Al alma hambrienta es cual maná

Que alivia su aflicción.

 

  1. Tan dulce nombre es para mí

De ricos dones plenitud;

Raudal que nunca exhausto vi,

De gracia y de salud.

 

  1. Jesús, mi amigo y mi sostén,

¡Bendito Cristo, Salvador!

Mi vida luz, mi eterno bien,

Acepta mi loor.

 

  1. Si es pobre ahora mi cantar,

Yo sé que cuando en gloria esté,

Y allí te pueda contemplar,

Mejor te alabaré.

 

 

 

  1. DULCE COMUNION

 

 

  1. Dulce comunión la que gozo ya

En los brazos de mi Salvador,

¡Qué gran bendición en su paz me da!

¡Oh! Yo siento en mí su tierno amor.

 

Coro

 

Libre, salvo, del pecado y del temor,

Libre, salvo, en los brazos de mi Salvador.

 

  1. ¡Cuán dulce es vivir, cuán dulce es gozar!

En los brazos de mi Salvador;

Allí quiero ir con él morar,

Siendo objeto de su tierno amor.

 

  1. No hay que temer, ni que desconfiar,

En los brazos de mi Salvador;

Por su gran poder él me guardará

De los lazos del engañador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PASTOREANOS, JESUS AMANTE

 

 

  1. Pastoréanos, Jesús amante,

Cuida, ¡oh Señor! Tu grey;

Tu sustento placentero dale, tu redil, tu suave ley.

Alta ciencia, providencia, tuyas para nuestro bien;

Bendecido Rey ungido, a santificarnos ven.

 

  1. Tu misión divina es a los pobres

Dar salud y santidad;

A pesar de ser tan pecadores, no nos has de desechar.

Comunicas dotes ricas al que implora tu perdón;

Salvadora Luz que mora en el nuevo corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TENGO UN AMIGO

 

 

  1. Tengo Un Amigo, Cristo el Señor,

Yo le bendigo con mi loor,

Porque en el mundo nadie como él,

Es en mi vida paciente y fiel.

 

Coro

 

Cristo, mi Amigo, ya tuyo soy;

¡Todo, rendido, contigo voy!

 

  1. Tengo un refugio que en el turbión

Del alma es siempre fiel protección;

Con él seguro yo viviré

Porque a su amparo caminaré.

 

  1. Tengo un Maestro doquier yo voy

Y sus senderos siguiendo estoy;

En las tinieblas jamás iré,

Porque sus luces y amor tendré.

 

  1. ¡Oh, dulce Amigo! Tu compasión

Ha subyugado mi corazón,

­¿Cómo rebelde pudiera ser,

Y tanta gracia desconocer?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DIA FELIZ

 

 

  1. Día feliz cuando escogí

Servirte, mi Señor y Dios;

Preciso es que mi gozo en ti

Lo muestre hoy por obra y voz.

 

Coro

 

¡Soy feliz! ¡soy feliz! Y en su favor me gozaré;

En libertad y luz me ví cuando triunfó en mi la fe.

Y el raudal carmesí salud de mi alma enferma fue

 

  1. ¡Pasó! Mi gran deber cumplí;

De Cristo soy y mío es él;

Me atrajo: complacer seguí;

Su voz conoce todo fiel.

 

  1. Reposa, débil corazón;

A tus contiendas pon ya fin;

Hallé más noble posesión,

Y parte en superior festín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. A SOLAS CON JESUS

 

 

  1. A solas al huerto yo voy,

Cuando duerme aún la floresta;

Y en quietud y paz con Jesús estoy

Oyendo absorto allí su voz.

 

Coro

 

El conmigo está, puedo oír su voz,

Y que suyo, dice, seré;

Y el encanto que hallo en él allí,

Con nadie tener podré.

 

  1. Tan dulce es la voz del Señor,

Que las aves guardan silencio,

Y tan sólo se oye su voz de amor,

Que inmensa paz al alma da.

 

  1. Con él encantado yo estoy,

Aunque en torno llegue la noche;

Mas me ordena ir, que a escuchar yo voy,

Su voz doquier la pena esté.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH, CUAN DULCE!

 

 

  1. ¡Oh, cuán dulce es fiar en Cristo,

Y entregarse todo a él,

Esperar en sus promesas,

Y en sus sendas serle fiel!

 

Coro

 

Jesucristo, Jesucristo, ya tu amor probaste en mí;

Jesucristo, Jesucristo, siempre quiero fiar en ti.

 

  1. Es muy dulce fiar en Cristo

Y cumplir su voluntad,

No dudando su palabra,

Que es la luz y la verdad.

 

  1. Siempre es grato fiar en Cristo

Cuando busca el corazón,

Los tesoros celestiales

De la paz y del perdón.

 

  1. Siempre en ti confiar yo quiero

Mi precioso Salvador;

En la vida y en la muerte

Protección me dé tu amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TAN TRISTE Y TAN LEJOS

 

 

  1. Tan triste y tan lejos de Dios me sentí,

Y sin el perdón de Jesús;

Mas cuando su voz amorosa oí

Que dijo; “Oh, ven a la luz.”

 

Coro

 

Yo todo dejé para andar en la luz,

No moro en tinieblas ya más;

Encuentro la paz en seguir a Jesús,

Y vivo en la luz de su faz.

 

  1. ¡Qué amigo tan dulce es el tierno Jesús!

Tan lleno de paz y de amor;

De todo este mundo es la fúlgida luz

El nombre del Buen Salvador.

 

  1. De mi alma el anhelo por siempre será

Más cerca vivir de la cruz,

Do santo poder y pureza me da

La sangre de Cristo Jesús.

 

  1. ¡Oh! Ven a Jesús, infeliz pecador,

No vagues a ciegas ya más;

Sí, ven a Jesús, tu benigno Señor,

Que en él salvación hallarás.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿COMO PODRE ESTAR TRISTE?

 

 

  1. ¿Cómo podré estar triste, cómo entre sobras ir,

Cómo sentirme solo y en el dolor vivir,

Si Cristo es mi consuelo, mi amigo siempre fiel,

Si aun las aves tienen seguro asilo en él,

Si aun las aves tiene seguro asilo en él?

 

Coro

 

¡Feliz cantando alegre, yo vivo siempre aquí;

Si él cuida de las aves, cuidará también de mí!

 

  1. “Nunca te desalientes”, oigo al Señor decir,

Y en su Palabra fiado hago el dolor huir,

A Cristo, paso a paso yo sigo sin cesar,

Y todas sus bondades me da sin limitar,

Y todas sus bondades me da sin limitar.

 

  1. Siempre que soy tentado o que en la sombra estoy,

Más cerca de él camino, y protegido voy;

Si en mi la fe desmaya y caigo en la ansiedad,

Tan sólo él me levanta, me da seguridad,

Tan sólo él me levanta, me da seguridad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. OIGO LA VOZ DEL BUEN PASTOR

 

 

  1. Oigo LA voz del buen Pastor,

En espantosa soledad;

Llama al cordero que en temor

Vaga en la densa obscuridad.

 

Coro

 

Llama aún, con bondad, quiere darte libertad;

Ve a mí, con amor, dice Cristo el Salvador.

 

  1. ¿Quién Ayudar quiere a Jesús,

A los perdidos a buscar?

Difunda por doquier la luz,

Del evangelio a predicar.

 

  1. Triste desierto el mundo es

Rodeado de peligros mil;

Ven, dice Cristo, a la mies,

Trae mis ovejas al redil.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CON CANTICOS, SEÑOR

 

 

  1. Con cánticos, Señor, mi corazón y voz

Te adoran con fervor, oh Trino, Santo Dios.

En tu mansión yo te veré, de ti perdón feliz tendré.

 

  1. Tu mano paternal marcó mi senda aquí;

Mis pasos, cada cual, velados son por ti.

En tu mansión yo te veré, de ti perdón feliz tendré.

 

  1. Innumerables son tus bienes y sin par;

Y por tu compasión los gozo sin cesar.

En tu mansión yo te veré, de ti perdón feliz tendré.

 

  1. Tú eres, ¡Oh Señor! Mi sumo, todo bien;

Mil lenguas tu amor cantando siempre están,

En tu mansión yo te veré, de ti perdón feliz tendré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN TU CENA NOS JUNTAMOS

(1#)

  1. En tu cena nos juntamos

Señor para celebrar.

Tu pasión y cruel muerte,

Y en tu grande amor pensar.

Grande amor, grande amor,

Y en tu grande amor pensar.

 

  1. Redimidos, ya tenemos

por tu muerte comunión;

En el pan te recordamos,

Dios de nuestra salvación,

Salvación, salvación,

Dios de nuestra salvación.

 

  1. En la copa confesamos

que tu sangre es eficaz,

Por tu salvación perfecta

esperamos ver tu faz,

Ver tu faz, ver tu faz,

esperamos ver tu faz.

 

  1. Por tu gracia congregaos

en tu paz y con amor;

En espíritu cantamos

a ti, nuestro Redentor,

Redentor, Redentor,

a ti, nuestro Redentor.

 

 

 

 

 

 

 

  1. OH JEHOVA OMNIPOTENTE DIOS

 

 

  1. Señor Jehová, omnipotente Dios,

Tú que los astros riges con poder,

Oye clemente nuestra humilde voz,

Nuestra canción hoy dígnate atender.

 

  1. Eterno Padre, nuestro corazón,

A ti profesa un inefable amor;

Entre nosotros tu presencia pon.

Tiéndenos, pues, tu brazo protector.

 

  1. A nuestra patria da tu bendición;

Enséñanos tus leyes a guardar;

Alumbra la conciencia y la razón;

Domina siempre tú en todo hogar.

 

  1. Defiéndenos del enemigo cruel

Concede a nuestras faltas corrección;

Nuestro servicio sea siempre  fiel;

Y sénos tú la grande protección, Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CASTILLO FUERTE ES NUESTRO DIOS

 

 

  1. Castillo fuerte es nuestro Dios,

Defensa y buen escudo;

Con su poder nos librará en este trance agudo.

Con furia y con afán acósanos Satán;

Por armas deja ver astucia y gran poder;

Cual él no hay en la tierra.

 

  1. Nuestro valor es nada aquí,

Con él todo es perdido;

Mas por nosotros pugnará de Dios el Escogido.

¿Sabéis quién es? Jesús, el que venció en la cruz,

Señor de Sabaoth. Y pues él sólo es Dios,

El triunfa en la batalla.

 

  1. Aun que estén demonios mil

Prontos a devorarnos,

No temeremos, porque Dios sabrá aun prosperarnos.

Que muerte su vigor Satán, y su furor;

Dañarnos no podrá; pues condenado es ya

Por la palabra Santa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. IGLESIA DE CRISTO

 

 

  1. Iglesia de Cristo reanima tu amor,

Y espera velando a tu augusto Señor;

Jesús el esposo, vestido de honor,

Viniendo se anuncia con fuerte clamor.

 

  1. Si falta en algunos el santo fervor,

La fe sea de todos el despertador.

Velad, compañeros, velad sin temor,

Que está con nosotros el Consolador.

 

  1. Quien sigue la senda del vil pecador,

Se entrega en los brazos de un sueño traidor

Mas para los siervos del buen Salvador

Velar esperando es su anhelo mejor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN JESUCRITO, MARTIR DE PAZ

 

 

  1. En Jesucristo, mártir de paz,

En horas negras de tempestad,

Hallan las almas dulce solaz,

Grato consuelo, felicidad.

 

Coro

Gloria cantemos al Redentor

Que por nosotros quiso morir;

Y que la gracia del Salvador

Siempre dirija nuestro vivir.

 

  1. En nuestras luchas, en el dolor,

En tristes horas de tentación,

Calma le infunde, santo vigor,

Nuevos alientos al corazón.

 

  1. Cuando en la lucha falta la fe

Y el alma vese desfallecer,

Cristo nos dice; “Siempre os daré

Gracia divina, santo poder.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ESTAD POR CRISTO FIRMES

 

 

  1. ¡Estad por Cristo firmes,

Soldados de la cruz!

Alzad hoy la bandera, en nombre de Jesús;

Es vuestra la victoria, con él por Capitán;

Por él serán vencidas las huestes de Satán.

 

  1. ¡Estad por Cristo firmes!

Os llama él a la lid;

¡Con él, pues a la lucha, soldados todos id!

Probad que sois valientes, luchando contra el mal;

Es fuerte el enemigo, mas Cristo es sin igual.

 

  1. ¡Estad por Cristo firmes!

Las fuerzas vienen de él;

El brazo de los hombres es débil y es infiel;

Vestíos la armadura, velad en oración,

Deberes y peligros, demandan gran tesón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PRONTO LA NOCHE VIENE

 

 

  1. Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar,

Los que lucháis por Cristo no hay que descansar;

Cuando la vida es sueño, gozo, vigor, salud,

Y es la mañana hermosa, de la juventud.

 

  1. Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar,

Para salvar al mundo hay que batallar;

Cuando la vida alcanza toda su esplendidez,

Cuando es el medio día de la madurez.

 

  1. Pronto la noche viene, tiempo es de trabajar,

Si el pecador perece, idlo a rescatar,

Aun a la edad provecta, débil y sin salud,

Aun a la misma tarde de la senectud.

 

  1. Pronto la noche viene, ¡listos a trabajar!

¡Listos! Que muchas almas hay que rescatar.

¿Quién de la vida el día puede desperdiciar?

“Viene la noche cuando nadie puede obrar.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO, MI PILOTO SÉ

 

 

  1. Cristo, mi Piloto sé en el tempestuoso mar;

Fieras ondas mi bajel van a hacerlo zozobrar;

Mas si tú conmigo vas, salvo al puerto llegaré.

Carta y brújula hallo en ti. ¡Cristo, mi piloto sé!

 

  1. Todo agita el huracán, indómito furor.

Mas los vientos cesarán al mandato de tu voz;

Y al decir: “que sea la paz”, cederá sumiso el mar.

De las aguas tú el Señor, guíame, cual piloto fiel.

 

  1. Cuando al fin y cerca esté de la playa celestial,

Si el abismo ruge aún entre el puerto y mi bajel,

En tu pecho al descansar, quiero oírte a ti decir:

“!Nada temas ya del mar, tu piloto siempre soy!”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA HISTORIA DE CRISTO DIREMOS

 

 

  1. La historia de Cristo diremos,

Que dará al mundo la luz,

De paz y perdón anunciamos,

Comprados en cruenta cruz.

 

Coro

 

Nos quitó toda sobra densa,

Alejó nuestra obscuridad.

El nos salvó, nuestra paz compró,

Nos dio luz y libertad.

 

  1. La Historia de Cristo cantemos,

Melodías dulces cantad.

Un tono alegre tendremos, de Cristo en Navidad,

De Cristo en Navidad.

 

  1. La historia de Cristo daremos,

Al mortal que va sin su amor;

“Nos dio Dios su Hijo” diremos, hallamos en él favor,

Hallamos en él favor.

 

  1. A Jesús todos confesaremos,

El nos dio su gran salvación,

Por él al Señor dirigimos, con fe toda oración,

Con fe toda oración.

 

 

 

 

 

  1. DESPLIEGUE EL CISTIANO

 

 

  1. Despliegue EL cristiano su santa bandera,

Y muéstrale ufano del mundo a la faz:

¡Soldados valientes! El triunfo os espera;

Seguid vuestra lucha constante y tenaz.

 

Coro

 

Cristo nos guía, es nuestro Jefe,

U con nosotros siempre estará

Nada temamos, él nos alienta,

Y a la victoria llevarnos podrá.

 

  1. Despliegue el cristiano su santa bandera,

Domine baluartes y almenas a mil:

La Biblia bendita conquiste doquiera,

U ante ella se incline la turba gentil.

 

  1. Despliegue el cristiano su santa bandera,

Y luzca en el frente de audaz torreón:

El monte y la villa, la hermosa pradera,

Contemplen ondeando tan bello pendón.

 

  1. Despliegue el cristino su santa bandera,

Predique a los pueblos el libro inmortal;

Presente a los hombres la luz verdadera

Que vierta ese claro, luciente fanal.

 

  1. Despliegue el cristiano su santa bandera,

Y muéstrale bravo, batiéndose fiel;

Para él no habrá fosos, para él no hay barrera:

Que lucha a su lado el divino Emanuel.

 

 

  1. APRISA, ¡SION!

 

  1. Aprisa, ¡Sion¡ que tu Señor espera;

Al mundo entero di que Dios es luz;

Que el Creador no quiere que se pierda

Una sola alma, lejos de Jesús.

 

Coro

 

Nuevas proclama de gozo y paz,

Nuevas de Cristo, salud y libertad.

 

  1. Ve cuántos miles yacen retenidos

Por el pecado en lóbrega prisión;

No saben de Aquel que he sufrido

En vida y cruz por darles redención.

 

  1. En ti está salvar de riesgo ingente

Almas por quienes dio su vida él,

Teme, pues, que si eres negligente,

De tu corona pierdas un joyel.

 

  1. A todo pueblo y raza, fiel, proclama

Que Dios, en quien existen, es amor;

Y que él bajó para salvar sus almas;

Por darles vida, muerte aquí sufrió.

 

  1. Tus hijos da, que lleven su palabra;

Tus bienes pon, su paso para abrir;

Por ellos tu alma en oración derrama,

Que todo Cristo te ha de retribuir.

 

  1. El volverá, ¡Oh Sion! Antes de verle

Su gracia anuncia a todo corazón;

Que ni uno solo de los suyos quede,

Por culpa tuya, lejos del Señor.

 

  1. DE HELADAS CORDILLERAS

 

  1. De heladas cordilleras, de playas de coral,

De etiópicas riberas del mar meridional,

Nos llaman afligidas a darles libertad

Naciones sumergidas en densa obscuridad.

 

  1. Nosotros, alumbrados con celestial saber

¡A cuántos desgraciados dejamos perecer!

A todos, pues, llevemos gratuita salvación;

Al Cristo prediquemos, que obró la redención.

 

  1. Llevada por los vientos la historia de la cruz,

Despierte sentimientos de amor al buen Jesús;

Prepara corazones, enseñe su verdad

En todas las naciones según su voluntad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SEMBRARE LA SIMIENTE PRECIOSA

 

  1. Sembraré la simiente preciosa

Del glorioso evangelio de amor,

Sembraré, sembraré mientras viva,

Dejaré el resultado al Señor.

 

Coro:

 

Sembraré, sembraré,

Mientras viva, simiente de amor;

Segaré, segaré,

Al hallarme en la casa de Dios.

 

  1. Sembraré en corazones sensibles

La doctrina del Dios del perdón.

Sembraré, sembraré mientras viva,

Dejaré el resultado al Señor.

 

  1. Sembraré en corazones de mármol

La bendita palabra de Dios.

Sembraré, sembraré mientras viva,

Dejaré el resultado al Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SAL A SEMBRAR

 

  1. Sal a sembrar, sembrador de paz,

Sigue las huellas del buen Jesús;

Muy ricos frutos tendrás si fiel

Sigues la senda de paz y luz.

 

Coro: (tres estrofas)

 

Ve, ve, ve, sembrador;

Ve, ve, siembra la paz;

Habla doquiera del Señor y de su santa paz.

 

  1. Vasto es el campo, sal a sembrar,

Siembra el terreno que Dios te da;

Si siembras siempre confiando en Dios,

El tus esfuerzos coronará.

 

  1. No desperdicies el tiempo, ve,

Siembra palabras de vida y paz,

Semilla eterna que dé su mies,

Rica semilla que no es fugaz.

 

  1. Dios lo ha mandado, sal a sembrar

Nuevas de vida, de amor y paz;

Tal vez te cueste dolores mil,

Mas en los cielos tendrás solaz

Voy, voy, voy, Salvador;

Voy, voy, siembro la paz;

Hablando siempre del Señor y de su santa paz.

 

 

 

 

  1. TRABAJAD, TRABAJAD

 

  1. ¡Trabajad! ¡trabajad! somos siervos del Dios;

Seguiremos la senda que el Maestro trazó;

Renovando las fuerzas con bienes que da,

El deber que nos toca cumplido será.

 

Coro:

 

¡Trabajad! ¡Trabajad! ¡Esperad! Y ¡velad!

¡Confiad! ¡siempre orad!

Que el Maestro pronto volverá.

 

  1. ¡Trabajad! ¡trabajad! hay que dar de comer

Al que pan de la vida quisiera tener;

Hay enfermos que irán a los pies del Señor,

Al saber que de balde los ana su amor.

 

  1. ¡Trabajad! ¡trabajad! fortaleza pedid;

El reinado del mal con valor combatid;

Conducid los cautivos al Libertador,

Y decid que de balde redime su amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. OIGO AL DUEÑO DE LA MIES

 

  1. Oigo al Dueño de la mies que llama;

“¿Quién a trabajar hoy quiere ir?

¿Quién a mis ovejas extraviadas

Con amor conducirá al redil?”

 

Coro:

 

Heme aquí, mi Señor,

Habla, que tu siervo oyendo está.

Quiero ir: Presto estoy;

Me complace hacer tu voluntad.

 

  1. Mis inmundos labios purifica

Con el fuego santo de tu altar;

Sólo así podré como el profeta

Tu mensaje al mundo proclamad.

 

  1. ¡Cuántos vagan sin saber de Cristo

Caminando a eterna perdición!

¿Quién irá a salvarlos de la muerte?

!Heme aquí! Envíame, Señor.

 

  1. En mis labios pon tu fiel mensaje

Llena de tu amor mi corazón;

Logré por tu gracia rescatarlos

Para gloria tuya, mi Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VED AL CRISTO, REY DE GLORIA

 

 

  1. Ved al Cristo, Rey de gloria,

Es del mundo el vencedor;

De la guerra vuelve invito,

Todos démosle loor.

 

Coro

 

Coronadle, santos todos,

Coronadle Rey de reyes,

Coronadle, santos todos, coronad al Salvador.

 

  1. Exaltadle, exaltadle,

Ricos triunfos trae Jesús;

En los cielos entronadle,

En la refulgente luz.

 

  1. Si los malos se burlaron,

Coronando al Salvador,

Hoy los ángeles y santos

Lo proclaman su Señor.

 

  1. Escuchad sus alabanzas,

Que se elevan hacia él.

Victorioso reina el Cristo,

Adorad a Emanuel.

 

 

 

 

 

 

 

  1. CANTARE LA BELLA HISTORIA

 

 

  1. Cantaré la bella historia

Que Jesús murió por mí;

Como allá en el Calvario dio su sangre carmesí.

 

Coro

 

Cantaré la bella historia

De Jesús mi salvador,

Y con santos en la gloria

A Jesús daré loor.

 

  1. Cristo vino a rescatarme,

Vil perdido me encontró;

Con su mano fiel y tierna al redil él me llevó.

 

  1. Mis heridas y dolores

El Señor Jesús sanó;

Del pecado y los temores su poder me libertó.

 

  1. En el río de la muerte

El Señor me guardará.

Es su amor tan fiel y fuerte, que jamás me dejará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DA LO MEJOR AL MAESTRO

 

 

  1. Da lo mejor al Maestro; tu juventud, tu vigor,

Dale el ardor de tu alma, lucha del bien a favor,

Cristo nos dio el ejemplo siéndole joven de valor;

Séle devoto ferviente, dale de ti lo mejor.

 

Coro

 

Da lo mejor al Maestro; tu juventud, tu vigor,

Dale el ardor de tu alma de la verdad lucha en pro.

 

  1. Da lo mejor al Maestro; dale de tu alma vigor;

Que sea él en tu vida el móvil de cada acción.

Dale y te será dado el Hijo amado de Dios.

Sírvele día por día; dale de ti lo mejor.

 

  1. Da lo mejor al Maestro; nada supera su amor,

Se dio por ti a sí mismo dejando gloria y honor,

No murmuró al dar su vida por salvarte del error

Ámale más cada día; dale de ti lo mejor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DULCE ORACION

 

  1. Dulce oración, dulce oración,

De toda influencia mundanal

Elevas tú mi corazón, al tierno Padre Celestial.

¡Oh! cuantas veces tuve en ti

Auxilio en ruda tentación,

Y cuántos bienes recibí,

Mediante ti, dulce oración.

 

  1. Dulce oración, dulce oración,

Al trono excelso de bondad

Tú llevarás mi petición

A Dios que escucha con piedad,

Por fe espero recibir la gran divina bendición,

Y siempre a mi Señor servir

Por tu virtud, dulce oración.

 

  1. Dulce oración, dulce oración,

Que aliento y gozo al alma das,

En esta tierra de aflicción

Consuelo siempre me serás.

Hasta el momento en que veré

Las puertas francas de Sion,

Entonces me despediré

Feliz, de ti, dulce oración.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DE JESUS EL NOMBRE GUARDA

 

 

  1. De Jesús el nombre guarda,

Heredero del afán;

Dulce hará tu copa amarga; tus afanes cesarán.

 

Coro

 

Suave luz, manantial, de esperanza; fe y amor;

Sumo bien, celestial es Jesús el Salvador.

 

  1. De Jesús el nombre estima;

Que te sirva de broquel:

Alma débil, combatida, hallarás asilo en él.

 

  1. De Jesús el nombre ensalza,

Cuyo sin igual poder

Del sepulcro nos levanta, renovando nuestro ser.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DIOS BENDIGA LAS ALMAS UNIDAS

 

 

  1. Dios bendiga las almas unidas

Por los lazos de amor sacrosanto,

Y las guarde de todo quebranto

En el mundo, de espinas erial,

Que el hogar que a formarse comienza

Con la unión de estos dos corazones,

Goce siempre de mil bendiciones,

Al amparo del Dios de Israel.

 

  1. Que el Señor, con su dulce presencia,

Caroñoso estas bodas presida,

Y conduzca por sendas de vida

A los que hoy se prometen lealtad.

Les recuerde que nada en el mundo

Es eterno, que todo termina,

Y por tanto con gracia divina,

Cifrar deben la dicha en su Dios.

 

  1. Que los dos que al Señor se aproximan

A prestarse su fue mutuamente,

Busquen siempre de Dios en la fuente

El secreto de dicha inmortal.

Y si acaso de duelo y tristeza

Se empañasen sus sendas un día,

En Jesús hallarán dulce guía,

Que otra senda les muestre mejor.

 

 

 

 

 

 

  1. PAZ, PAZ, CUAN DULCE PAZ

 

 

  1. En el seno de mi alma una dulce quietud

Se difunde embargando mi ser,

Una calma infinita que sólo podrán

Los amados de Dios comprender.

 

Coro

 

¡Paz! ¡Paz! Cuán dulce paz

Es aquella que el Padre me da;

Yo le ruego que inunde por siempre mi ser.

En sus ondas de amor celestial.

 

  1. Qué tesoro yo tengo en la paz que me dio

Y en el fondo del alma ha de estar

Tan segura, que nadie quitarla podrá

Mientras miro los años pasar.

 

  1. Esta paz inefable consuelo me da

Descansando tan sólo en Jesús,

Y ningunos peligros mi vida tendrá

¡Si me siento inundado en su luz!

 

  1. Sin cesar yo medito en aquella ciudad

Do al Autor de la paz he de ver,

Y en que el himno más dulce que habré de cantar

De su paz nada más ha de ser:

 

  1. Alma triste que en rudo conflicto te ves,

Sola y débil tu senda al seguir,

Haz de Cristo el amigo, que fiel siempre es,

¡Y su paz tú podrás recibir!

 

 

 

  1. ¡OH AMOR! QUE NO ME DEJARAS

 

 

  1. ¡Oh Amor! Que no me dejarás,

Descansa mi alma siempre en ti;

Es tuya y tú la guardarás,

Y en el océano de tu amor más rica al fin será.

 

  1. ¡Oh Luz! Que en mi sendero vas,

Mi antorcha débil rindo a ti;

Su luz apaga el corazón,

Seguro de encontrar en ti más bello resplandor.

 

  1. ¡Oh Gozo! Que a buscarme a mí,

Viniste con mortal dolor;

Tras la tormenta el arco vi,

Y ya el mañana, yo lo sé, sin lágrimas será.

 

  1. ¡Oh Cruz! Que miro sin cesar,

mi orgullo, gloria y vanidad;

Al polvo dejo por hallar,

La vida que en su sangre dio Jesús, mi Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DEL SANTO AMOR DE CRISTO

 

 

  1. Del santo amor de Cristo que no tendrá su igual,

DE su divina gracia, sublime y eternal;

De su misericordia, inmensa como el mar

Y cual los cielos alta, con gozo he de cantar.

 

Coro

 

El amor de mi Señor,

Grande y dulce es más y más;

Rico é inefable, nada es comparable,

Al amor de mi Jesús.

 

  1. Cuando él vivió en el mundo la gente lo siguió,

Y todas sus angustias en él depositó,

Entonces bondadoso, su amor brotó en raudal

Incontenible, inmenso, sanando todo mal.

 

  1. El puso en las pupilas del ciego nueva luz

La eterna luz de vida que centellea en la cruz,

Y dio a las almas todas la gloria de su ser,

Al impartir su gracia, su espíritu y poder.

 

  1. Su amor, por las edades del mundo es el fanal,

Que marca esplendoroso la senda del ideal;

Y el paso de los años, lo hará más dulce y más

Precioso al darle al alma, su incomparable paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO ME AMA

 

  1. Cristo me ama, bien lo sé, su palabra me hace ver,

Que los niños son de Aquel,

Quien es nuestro amigo fiel.

 

Coro

 

Cristo me ama, Cristo me ama,

Cristo me ama, la Biblia dice así.

 

  1. Cristo me ama, pues murió, y el cielo me abrió;

El mis culpas quitará,

Y la entrada me dará.

 

  1. Cristo me ama es verdad y me cuida en su bondad,

Cuando muera, si soy fiel,

Viviré allá con él.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MIRAD EL GRAN AMOR

 

 

  1. Mirad el gran amor ¡Aleluya! ¡Aleluya!

De nuestro Salvador ¡Aleluya! ¡Aleluya!

Su trono él dejó, al mundo descendió

¡Aleluya!!Aleluya! Demos gloria a Jesús;

¡Aleluya!!Aleluya! somos salvos por su cruz.

 

  1. Luchemos con valor ¡Aleluya! ¡Aleluya!

En nombre del Señor ¡Aleluya! ¡Aleluya!

El diablo rugirá, el mundo se reirá,

El Salvador será con nosotros hasta el fin.

¡Aleluya! ¡Aleluya! Confiemos en Jesús;

¡Aleluya! ¡Aleluya! Venceremos por su cruz.

 

  1. ¡Muy pronto volverá! ¡Aleluya! ¡Aleluya!

¡Qué gozo nos dará! ¡Aleluya! ¡Aleluya!

¡Gloriosa reunión! ¡eterna bendición!

Y grata comunión para siempre con Jesús.

¡Aleluya! ¡Aleluya! Para siempre con Jesús;

¡Aleluya! ¡Aleluya! Redimidos por su cruz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DIOS OS GUARDE

 

 

  1. Dios os guarde siempre en santo amor;

Hasta el día en que lleguemos

A la patria do estaremos,

Para siempre con el Salvador.

 

Coro

 

Al venir Jesús nos veremos

A los pies de nuestro Salvador;

Reunidos todos seremos

Un redil con nuestro buen Pastor.

 

  1. Dios os guarde siempre en santo amor;

En la senda peligrosa.

De esta vida tormentosa,

Os conserve en paz y sin temor.

 

  1. Dios os guarde siempre en santo amor;

Os conduzca su bandera;

Y os esfuerce en gran manera

Con su Espíritu Consolador.

 

  1. Dios os guarde siempre en santo amor;

Con su gracia él os sostenga,

Hasta que el Maestro venga

A fundar su reino en esplendor.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SOLO A TI, DIOS Y SEÑOR

 

 

  1. Sólo a ti, Dios y Señor, adoramos,

Y la gloria y el honor tributamos,

Sólo a Cristo, nuestra luz acudimos;

Por su muerte en la cruz revivimos.

 

  1. Un Espíritu, no más, nos gobierna,

Y con él. Señor, nos das paz eterna;

El es fuego celestial, cuya llama,

En amor angelical nos inflama.

 

  1. Disfrutemos tu favor solamente,

Por Jesús, fuente de amor permanente;

Sólo él nos libertó de la muerte;

Sólo él se declaró nuestro fuerte.

 

  1. Sólo tú. Oh Creador, Dios eterno,

Nos libraste del furor del infierno,

Y por esto con placer proclamamos,

Que sólo en tu gran poder confiamos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AVIVANOS, SEÑOR

 

 

  1. Avívanos, Seño, sintamos el poder

Del Santo Espíritu de Dios en todo nuestro ser.

 

Coro

 

Avívanos, Señor, con nueva bendición;

Inflama el fuego de tu amor en cada corazón.

 

  1. Avívanos, Señor, tenemos sed de ti;

La lluvia de tu bendición derrama ahora aquí.

 

  1. Avívanos, Señor, despierta más amor,

Más celo y fe en tu pueblo aquí, en bien del pecador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HABLADME MÁS DE CRISTO

 

 

  1. Quiero que habléis de aquel grande amor

Que en el Calvario Dios nos mostró;

Quiero que habléis del buen Salvador,

¡Habladme más de Cristo!

 

Coro

 

Quiero escuchar la historia fiel

De mi Jesús, mi Salvador;

Quiero vivir tan sólo por él,

¡Habladme más de Cristo!

 

  1. Cuando me asalte la tentación

Y que sus redes tienda a mi pie

Quiero tener en él protección,

¡Habladme más de Cristo!

 

  1. Cuando en la lucha falte la fe

Y el alma siente desfallecer

Quiero saber que ayuda tendré,

¡Habladme más de Cristo!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. GRANDE GOZO HAY EN MI ALMA

 

 

  1. Grande gozo hay en mi alma hoy,

Pues Jesús conmigo está;

Y su paz, que ya gozando estoy

Por siempre durará.

 

Coro

 

Grande gozo, ¡cuán hermoso!

Paso todo el tiempo bien feliz;

Porque veo de Cristo la sonriente faz,

Grande gozo siento en mí.

 

  1. Hay un canto en mi alma hoy;

Melodías a mi Rey;

En su amor feliz y libre soy,

Y salvo por la fe.

 

  1. Paz divina hay en mi alma hoy,

Porque Cristo me salvó;

Las cadenas rotas ya están,

Jesús me libertó.

 

  1. Gratitud hay en mi alma hoy,

Y alabanzas a Jesús;

Por su gracia a la gloria voy,

Gozándome en la luz.

 

 

 

 

 

 

151.ACOGIDA DA JESUS

 

 

  1. Acogida da Jesús, créelo, pobre pecador,

Al que en busca de la luz vague siego y con temor.

 

Coro

 

Volveremos a cantar, Cristo acoge al pecador.

Claro hacedlo resonar; Cristo acoge al pecador.

 

  1. Ven, con él descansarás; ejercita en él tu fe;

De tus males sanarás; a Jesús, tu amigo, ve.

 

  1. Hazlo, porque así dirás: “Ya no me condenaré;

Ya la ley no pide más; la cumplió Jesús, lo sé.”

 

  1. Acogerte prometió, date prisa en acudir,

Necesitas como yo, vida; que él te hará vivir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JESUS ES MI REY SOBERANO

 

 

  1. Jesús es mi Rey soberano,

Mi gozo es cantar su loor;

Es Rey, y me ve cual hermano,

Es Rey y me imparte su amor.

Dejando su trono de gloria,

Me vino a sacar de la escoria,

Y yo soy feliz, y yo soy feliz por él.

 

  1. Jesús es mi Amigo anhelado,

Y en sombras o en luz siempre va

Paciente y humilde a mi lado,

Y ayuda y consuelo me da.

Por eso constante lo sigo,

Porque él es mi rey y mi amigo,

Y yo soy feliz, y yo soy feliz por él.

 

  1. Señor, ¿qué pudiera yo darte

Por tanta bondad para mí?

¿Me basta seguirte y amarte?

¿Es todo entregare yo a ti?

Entonces acepta mi vida,

Que a ti solo queda rendida,

Pues yo soy feliz, pues yo soy feliz por ti.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ESCUCHAD, JESUS NOS DICE

 

 

  1. Escuchad, Jesús nos dice:

“¿Quiénes van a trabajar?

Campos blancos hoy aguardan

Que los vayan a segar.”

El nos llama cariñoso, nos constriñe con su amor;

¿Quién responde a su llamada;

“Heme aquí, yo iré, Señor?”

 

  1. Si por tierras o por mares

No pudieres transitar,

Puedes encontrar hambrientos

En tu puerta que auxiliar;

Si careces de riquezas, lo que dio la viuda da;

Si por el Señor lo dieres,

El te recompensará.

 

  1. Si como elocuente apóstol,

No pudieres predicar,

Puedes de Jesús decirles,

Cuánto al hombre supo amar;

Si no logras que sus culpas reconozca el pecador,

Conducir los niños puedes

Al benigno Salvador.  Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿LLEVAS SOLO TU CARGA?

 

 

  1. ¿Has tratado de llevar tu carga?

Solo tú, solo tú,

¿No sabiendo que tendrás ayuda

Si acudieres al Señor Jesús?

 

Coro

 

Si tengo cargas que solo debo llevar,

Paciente las alzo y acudo a mi Señor;

Si tengo cruces que nadie pude cargar,

Su ayuda siempre mi Señor  me presta con amor.

 

  1. Nunca olvides que al Calvario solo

Fue Jesús, fue Jesús;

Para darte salvación y vida

Cuando solo sucumbió en la cruz.

 

  1. Sólo en Cristo protección y ayuda

Hallarás; hallarás;

Lleva siempre a él tus cargas todas

Que a ninguno rechazó jamás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EL ORO Y LA PLATA NO ME HAN REDIMIDO

 

 

  1. El oro y la plata no me han redimido,

Mi ser del pecado no pueden librar;

La sangre de Cristo es mi sola esperanza,

Su muerte tan solo me pudo salvar.

 

Coro

 

Me redimió mas no con plata

Me compró el Salvador

Con oro no mas con su sangre

Grande precio de su amor.

 

  1. El oro y la plata no me han redimido,

La pena terrible no pueden quitar;

La sangre de Cristo es mi sola esperanza

Mi culpa su muerte la alcanza a borrar.

 

  1. El oro y la plata no me han redimido,

La paz no darán ellos al pecador;

La sangre de Cristo es mi sola esperanza,

Tan solo su muerte me quieta el temor.

 

  1. El oro y la palta no me han redimido,

La entrada en los cielos no pueden comprar;

La sangre de Cristo es mi sola esperanza,

Su muerte rescate consiguió ganar.

 

 

 

 

 

 

  1. ROCA DE LA ETERNIDAD

 

 

  1. Roca de la eternidad, fuiste abierta tú por mí,

Sé mi escondedero fiel, sólo encuentro paz en ti,

Rico, limpio manantial, en el cual lavado fui.

 

  1. Aunque sea siempre fiel, aunque llore sin cesar,

Del pecado no podré justificación lograr;

Sólo en ti teniendo fue deuda tal podré pagar.

 

  1. Mientras haya de vivir, y al instante de expirar;

Cuando vaya a responder en tu augusto tribunal,

Sé mi escondedero fiel, roca de la eternidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HIMNO VESPERTINO

 

 

  1. Nuestro sol se pone ya,

Todo en calma quedará; la plegaria levantad

Que bendiga la bondad de nuestro Dios.

 

Coro

 

¡Santo, Santo, Santo, Señor Jehová!

Cielo y tierra de tu amor llenos hoy están, Señor;

¡loor a ti!

 

  1. ¡Oh Señor! Tu protección dale hoy al corazón;

Dale aquella dulce paz

Que a los tuyos siempre das con plenitud.

 

  1. ¡Oh Señor! Que al descansar pueda en ti seguro estar,

Y mañana, mi deber

Pueda siempre fiel hacer en tu loor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ALCANCÉ SALVACIÓN

 

 

  1. De paz inundada mi senda ya esté

O cúbrala un mar de aflicción,

Mi suerte cualquiera que sea, diré:

“Alcancé, alcancé salvación.”

 

Coro

 

Alcancé salvación, alcancé, alcancé salvación.

 

  1. Ya venga la prueba o me tiente Satán,

No amengua mi fe ni mi amor;

Pues Cristo comprende mis luchas, mi afán

Y su sangre obrará en mi favor.

 

  1. Feliz yo me siento al saber que Jesús

Libróme de yugo opresor,

Quitó mi pecado, clavólo en la cruz,

Gloria demos al buen Salvador.

 

  1. La fue tornaráse en gran realidad

Al irse la niebla veloz,

Desciende Jesús con su gran majestad,

¡Aleluya! Estoy bien con mi Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NO ME IMPORTAN RIQUEZAS

 

 

  1. No me importan riquezas de precioso metal,

Si más rico tesoro puedo ir a gozar,

En las páginas bellas d tu libro eternal,

Dices, Cristo bendito, sí, mi nombre allí está.

 

Coro

 

¡Oh, el libro precioso de tu reino eternal!

Soy feliz para siempre, sí, mi nombre allí está.

 

  1. Muchos son mis pecados cual la arena del mar,

Mas tu sangre preciosa me los puede limpiar;

Porque tú has prometido ¡Oh bendito Emanuel!

Si tus culpas son negras blancas yo las haré.

 

  1. ¡Oh ciudad deliciosa con mansiones de luz!

Do triunfante el cristiano goza ya con Jesús;

Do no entra el pecado.  Ni tristeza, ni mal;

Allí tengo mi herencia; sí, mi nombre allí está.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. GUIAME, LUZ DIVINA

 

 

  1. Divina Luz, con tu esplendor benigno,

Guarda mi pie;

Densa es la noche y áspero el camino; mi guía se.

Harto distante de mi hogar estoy;

Que al dulce hogar de las alturas voy.

 

  1. Amargos tiempos hubo en que tu gracia

No supliqué;

De mi valor fiando en la eficacia, no tuve fe.

Mas hoy deploro aquella ceguedad;

 

  1. Guiando tú, la noche es esplendente,

Y cruzaré

El valle, el monte, el risco y el torrente,

Con firme pie,

Hasta que empiece el día a despuntar,

Y entre al abrigo de mi dulce hogar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN LAS AGUAS DE LA MUERTE

 

 

  1. En las aguas de la muerte, sumergido fue Jesús,

Mas su amor no fue apagado

Por sus penas en la cruz.

Levantóse de la tumba, sus cadenas quebrantó,

Y triunfante y victorioso a los cielos ascendió.

 

  1. En las aguas del bautismo hoy confieso yo mi fue:

Jesucristo me ha salvado y en su amor me gozaré;

En las aguas humillantes a Jesús siguiendo estoy,

Desde ahora para el mundo y el pecado muerto soy.

 

  1. Yo que estoy crucificado, ¿cómo más podré pecar?

Ya que soy resucitado, santa vida he de llevar;

Son las aguas del bautismo mi señal de salvación,

Y yo quiero consagrarme al que obró mi redención.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EL MUNDO ES DE MI DIOS

 

 

  1. El mundo es de mi Dios, su eterna posesión.

Eleva a Dios su dulce voz la entera creación.

El mundo es de mi Dios, trae paz así pensar.

El hizo el sol, y el arrebol, la tierra, cielo y mar.

 

  1. El mundo es de mi Dios; escucho alegre son

Del ruiseñor que a su Señor eleva su canción.

El mundo es de mi Dios, y en todo mi redor

Las flores mil con voz sutil declaran fiel su amor.

 

  1. El mundo es de mi Dios; jamás olvidaré

Aunque infernal parezca el mal

Mi Padre Dios es Rey.

El mundo es de mi Dios, y al Salvador Jesús.

Hará vencer por su poder por la obra de la cruz.

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡DESPERTAD, OH CRISTIANOS!

 

  1. ¡Despertad, despertad, oh cristianos!

Vuestro sueño funesto dejad,

Que el cruel enemigo os acecha,

Y cautivos os quiere llevar.

¡Despertad! Las tinieblas pasaron,

De la noche no sois hijos ya,

Que lo sois de la luz y del día,

Y tenéis el deber de luchar.

 

  1. Despertad y bruñid vuestras armas,

Vuestros lomos ceñid de verdad,

Y calzad vuestros pies, aprestados

Con el grato evangelio de paz.

Basta ya de profundas tinieblas,

Basta ya de pereza mortal

Revestid, revestid vuestro pecho

De la cota de fe y caridad.

 

  1. La gloriosa armadura de Cristo

Acudid con anhelo a tomar,

Confiando que el dardo enemigo

No la puede romper ni pasar.

¡Oh cristianos, antorcha del mundo!

De esperanza el yelmo tomad.

Embrazad de la fe el escudo

Y sin miedo corred a luchar.

 

  1. No temáis pues de Dios revestidos.

¿Qué enemigo venceros podrá.

Si tomáis por espada la Biblia,

La palabra del Dios de verdad?

En la cruz halaréis la bandera.

En Jesús hallaréis Capitán,

En el cielo obtendréis la corona:

¡A luchar, a luchar, a luchar!

  1. DEL CULTO EL TIEMPO LLEGA

 

 

  1. Del culto el tiempo llega, comienza la oración.

El alma a Dios se entrega: ¡Silencio y atención!

Si al santo Dios la mente queremos elevar,

Silencio reverente habremos de guardar.

 

  1. Mil coros celestiales a Dios cantando están.

A ellos los mortales sus voces unirán.

Alcemos, pues, el alma con santa devoción,

Gozando en dulce calma de Dios la comunión.

 

  1. La Biblia bendecida, de Dios revelación,

a meditar convida en nuestra condición.

¡Silencio! Que ha llegado del culto la ocasión.

Dios se halla a nuestro lado: ¡Silencio y devoción!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. FIRMES Y ADELANTE

 

 

  1. Firmes y adelante, huestes de la fe

Sin temor alguno, que Jesús nos ve.

Jefe soberano, Cristo al frente va,

Y la regia enseña, tremolando está.

 

Coro

 

Firmes, y adelante, huestes de la fe,

Sin temor alguno, que Jesús nos ve.

 

  1. Al sagrado nombre de nuestro Adalid,

Tiembla el enemigo y huye de la lid.

Nuestra es la victoria, dad a Dios loor,

Y óigalo el averno lleno de pavor.

 

  1. Muévese potente, la iglesia de Dios;

De los ya gloriosos marchamos en pos;

Somos sólo un cuerpo, y uno es el Señor,

Una la esperanza, y uno nuestro amor.

 

  1. Tronos y coronas pueden perecer;

De Jesús la Iglesia constante ha de ser,

Nada en contra suya prevalecerá,

Porque la promesa nunca faltará.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HOGAR, DULCE HOGAR

 

 

  1. Hogar de mis recuerdos, a ti volver anhelo,

No hay sitio bajo el cielo más dulce que el hogar.

Posara yo en palacios, corriendo el mundo entero,

A todos yo prefiero mi hogar, mi dulce hogar.

 

Coro

 

¡Mi hogar, mi dulce hogar,

No hay sitio bajo el cielo más dulce que el hogar!

 

  1. Allí la luz del cielo desciende más serena,

De mil delicias llena la dicha del hogar.

Allí las horas corren más breves y gozosas;

Allí todas las cosas recuerdan sin cesar.

 

  1. Más quiero que placeres gozar en tierra extraña,

Volver a la cabaña de mi tranquilo hogar.

Allí mis pajarillos me alegran con sus cantos,

Allí con mil encantos está la luz de paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MARAVILLOSA GRACIA

 

 

  1. Maravillosa gracia. De Cristo rico don;

Que para describirla palabras vanas son.

Encuentro en ella ayuda, mi carga a quitó,

Pues de Cristo divina gracia me alcanzó.

 

Coro

 

De Jesús el Salvador maravillosa gracia

Insondable es cual el ancho mar, el ancho mar.

Mi alma su sed allí puede calmar, su sed calmar.

Don precioso, rico e inefable.

Libre es para todo pecador

¡Oh! Ensalzad el nombre de Jesús el Salvador.

 

  1. Maravillosa gracia. Única salvación;

Hallo perdón en ella, completa redención.

El yugo del pecado de mi alma ya rompió,

Pues de Cristo divina gracia me alcanzó.

 

  1. Maravillosa gracia. Cuán grande es su poder;

El corazón más negro blanco lo puedo hacer.

Gloria del cielo ofrece, sus puertas ya me abrió,

Pues de Cristo divina gracia me alcanzó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HOY VENIMOS CUAL HERMANOS

 

(4#)

  1. Hoy venimos, cual hermanos,

A la cena del Señor.

Acerquémonos, cristianos,

respirando tierno amor.

 

  1. En memoria de su muerte

Y la sangre que vertió,

Celebremos el banquete

que en su amor nos ordenó.

 

  1. Recordando las angustias

Que sufriere el Redentor,

Dividida está nuestra alma

entre el gozo y el dolor.

 

  1. Invoquemos la presencia

Del divino Redentor,

Que nos mire con clemencia

y nos llene de su amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. OBJETO DE MI FE

 

 

  1. Objeto de mi fe, Divino Salvador,

Propicio sé; Cordero de mi Dios,

Libre por tu bondad

Libre de mi maldad me quiero ver.

 

  1. Consagra el corazón que ha de pertenecer

A ti no más; calmar, fortalecer,

Gracia comunicar.

Mi celo acrecentar te dignarás.

 

  1. La senda al recorrer obscura y de dolor,

Me has de guiar; así tendré valor,

Así podré vivir,

Así podré morir en dulce paz.

 

  1. Pues el camino sé de célica mansión,

Luz y solaz; bendito Salvador,

Tú eres esa verdad,

Vida, confianza, amor, mi eterna paz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LINDAS MANITAS

 

  1. Lindas las manitas son que obedecen a Jesús,

Lindos ojos son también los que están llenos de luz.

 

Coro

 

Lindas son las manos que obedecen al Señor;

Lindos también los ojos, llenos de amor de Dios.

 

  1. Lo que puedes tú hacer Cristo te lo exigirá;

Hazlo, pues, con gran placer,

Hazlo, y contento estarás.

 

  1. Las manitas hechas son que le sirvan a Jesús;

También nuestro corazón debe por Cristo latir.

 

  1. Y los labios para orar y alabar al Salvador;

Los piecitos han de andar listos en obras de amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡AVIVA TU OBRA, OH DIOS!

 

 

 

  1. ¡Aviva tu obra, oh Dios! Ejerce tu poder;

Los muertos han de oír la voz

Que hoy hemos menester.

 

  1. A tu obra vida da; las almas tiene sed;

Hambrientas de tu buen maná.

Aguardan la merced.

 

  1. Aviva tu labor; glorioso fruto dé;

Mediante el gran Consolador aumente nuestra fe-

 

  1. La fuente espiritual avive nuestro amor;

Será tu gloria sin igual y nuestro el bien, Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA MERCED DE NUESTRO PADRE

 

 

  1. La merced de nuestro Padre,

Es un faro en su brillar,

El nos cuida y nos protege con las luces de alta mar.

 

Coro

 

¡Mantened el faro ardiendo!

¡Arrojad su luz al mar!

Que si hay nautas pereciendo

Los podréis así salvar.

 

  1. Reina noche de pecado,

Ruge airada negra mar,

Almas hay que van buscando esas luces de alta mar.

 

  1. Ten tu lámpara encendida

Que en la tempestad habrá

Algún náufrago perdido y tu luz le salvará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡LIQUIDO SEPULCRO!

 

 

  1. ¡Líquido sepulcro! Emblema

Del de mi Señor al ver,

Es ingratitud que tema dar el lleno a mi deber;

A sus leyes yo me quiero someter,

A sus leyes yo me quiero someter.

 

  1. Signo caro es la memoria

De su amor y de su cruz;

Ese amor será mi gloria en el reino de la luz;

Y es mi gloria sepultarme con Jesús,

Y es mi gloria sepultarme con Jesús.

 

  1. Comunión con él teniendo,

Muera en cuanto a la maldad,

Bendiciones recibiendo, dicha pura y santidad;

Dando siempre pruebas de fidelidad,

Dando siempre pruebas de fidelidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. OH, QUE AMIGO NOS ES CRISTO

 

 

  1. ¡Oh, qué amigo nos es Cristo!

El llevó nuestro dolor,

Y nos manda que llevemos todo a Dios en oración.

¿Vive el hombre desprovisto

De paz, gozo y santo amor?

Estos es porque no llevamos

Todo a Dios en oración.

 

  1. ¿Vives débil y cargado

De cuidados y temor?

A Jesús, refugio eterno, dile todo en oración.

¿Te desprecian tus amigos? Cuéntaselo en oración;

En tus brazos de amor tierno

Paz tendrá tu corazón.

 

  1. Jesucristo es nuestro amigo

De esto prueba él nos dio

Al sufrir el cruel castigo que el culpable mereció.

Y su pueblo redimido hallará seguridad

Fiando en este Amigo eterno

Y esperando en su bondad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CON CRISTO TENGO

 

 

Con Cristo tengo, dulce comunión,

Gozo de amista divina con él en mi corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LLUVIAS DE GRACIA

 

 

  1. Dios nos ha dado promesa:

Lluvias de gracia enviaré

Dones que os den fortaleza;

Gran bendición os daré.

 

Coro

 

Lluvias de gracia, lluvias pedimos, Señor

Mándanos lluvias copiosas, lluvias de Consolador.

 

  1. Cristo nos dio la promesa

Del santo Consolador,

Dándonos paz y pureza,

Para su gloria y honor.

 

  1. Muestra, Señor, al creyente

Todo tu amor y poder,

Tú eres de gracia la fuente,

Llena de paz nuestro ser.

 

  1. Obra en tus siervos piadosos

Celo, virtud y valor,

Dándonos dones preciosos,

Dones del Consolador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DEJO EL MUNDO Y SIGO A CRISTO

 

 

  1. Dejo el mundo y sigo a Cristo

Porque el mundo pasará,

Mas su amor, amor bendito, por los siglos durará.

 

Coro

 

¡Oh, qué gran misericordia!

¡Oh, de amor sublime don!

¡Plenitud de vida eterna,

prenda viva de perdón!

 

  1. Dejo el mundo y sigo a Cristo,

Paz y gozo en él tendré,

Y al mirar que va conmigo, siempre salvo cantaré.

 

  1. Dejo el mundo y sigo a Cristo,

Su sonrisa quiero ver,

Como luz que mi camino haga aquí resplandecer.

 

  1. Dejo el mundo y sigo a Cristo

Acogiéndome a su cruz,

Y después podré mirarle ¡cara a cara en plena luz!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO, MI SALVADOR

 

 

 

Cristo mi Salvador me guardará,

Me guardará, me guardará;

Cristo mi Salvador me guardará;

Siempre me guardará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO ESTÁ BUSCANDO OBREROS

 

 

  1. Cristo está buscando obreros hoy

Que quieran ir con él;

¿Quién dirá: “Señor contigo voy,

Yo quiero serte fiel?”

 

Coro

 

¡Oh, Señor, es mucha la labor,

Y obreros faltan ya;

Danos luz, ardiente fe y valor,

Y obreros siempre habrá.

 

  1. Cristo quiere mensajeros hoy,

Que anuncien su verdad;

¿Quién dirá “Señor, yo listo estoy,

Haré tu volunta?”

 

  1. Hay lugar si quieres trabajar,

De Cristo en la labor;

Puedes de su gloria al mundo hablar,

De su bondad y amor.

 

  1. ¿Vives ya salvado por Jesús,

Su amor conocer ya?

¡Habla pues, anuncia que en la luz

De Cristo vives ya!

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NITIDO RAYO

 

  1. Nítido rayo, por Cristo, yo quiero siempre ser,

En todo quiero agradarle, y hacerlo con placer.

 

Coro

 

Un nítido rayo, nítido rayo por Cristo,

Un nítido rayo, nítido rayo seré.

 

  1. A Cristo quiero llegarme, en mi temprana edad,

Por siempre quiero amarle, y hacer su voluntad.

 

  1. Nítido rayo en tinieblas, deseo resplandecer;

Almas perdidas a Cristo, anhelo conducir.

 

  1. Una mansión en el cielo, fue Cristo a preparar,

Que el niño tierno y amante, en ella pueda entrar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN EL TEMPLO

 

 

  1. En el templo se encontraba

Un niñito muy feliz,

Y sus padres lo buscaban con angustia y con amor.

 

Coro

 

Ese niño era Cristo en el templo del buen Dios,

Y su rostro reflejaba de los cielos el fulgor.

 

  1. Ese niño enseñaba

A los sabios la verdad;

Les hablaba de su obra y del Padre celestial.

 

  1. En el templo se encontraba

Jesucristo el Salvador:

Anunciando a los hombres la divina salvación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ESCUCHA POBRE PECADOR

 

 

  1. Escucha, Pobre pecador, en Cristo hay perdón;

Te invita hoy, tu Redentor, en él salvación.

 

Coro

 

Ven a Cristo, ven a Cristo, ven a Emanuel;

Y la vida, vida eterna, hallarás en él.

 

  1. Por redimirte el Salvador, su sangre derramó;

Y en la cruz, con cruel dolor, tu redención obró.

 

  1. Camino cierto es Jesús, ven y feliz serás,

Irás a la mansión de luz, descanso hallarás.

 

  1. Ven con el santo pueblo fiel, dejando todo mal;

Así la paz de Dios tendrás, y gloria inmortal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AL CANSADO PEREGRINO

 

 

  1. Al cansado peregrino

Que en el pecho siente fe

El Señor ha prometido:

“Con mi brazo te guiaré.

Con mi brazo, con mi brazo,

Con mi brazo te guiaré”;

El Señor ha prometido:

“Con mi brazo te guiaré”;

 

  1. Cuando sus lazos el mundo

Arrojare ante tu pie,

Te dirá Dios, tu refugio:

“Con mi brazo, con mi brazo,

Con mi brazo te guiaré”;

Te dirá Dios, tu refugio:

“Con mi brazo te guiaré”.

 

  1. Si tu esperanza se aleja

Cual sombra de lo que fue,

Oye atento la promesa:

“Con mi brazo te guiaré.

Con mi brazo, con mi brazo,

Con mi brazo te guiaré”;

Oye atento la promesa;

“Con mi brazo te guiaré.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CERCA DE TI, SEÑOR

 

 

  1. Cerca de ti, Señor, quiero morar;

Tu grande, tierno amor quiero gozar.

Llena mi pobre ser, limpia mi corazón,

Hazme tu rostro ver en comunión.

 

  1. Pasos inciertos doy, el sol se va;

Mas si contigo estoy, no temo ya.

Himnos de gratitud ferviente cantaré,

Y fiel a ti, Jesús, siempre seré.

 

  1. Día feliz veré creyendo en ti,

En que yo habitaré, cerca de ti.

Mi voz alabará, tu dulce nombre allí,

Y mi alma gozará, cerca de ti.

 

  1. Cuando la muerte a tu estancia

Con afán golpeando esté,

Ten consuelo en las palabras:

“Con mi brazo te guiaré;

Con mi brazo, con mi brazo,

Con mi brazo te guiaré.

Ten consuelo en las palabras;

“Con mi brazo te guiaré.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA HERMOSURA DE CRISTO

 

 

La hermosura de Cristo deseo tener

De su amor y pureza reflejo ser.

Limpia mi corazón; toma de él posesión;

Tu hermosura, oh Jesús, podré así tener.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AÑOS MI ALMA EN VANIDAD VIVIO

 

  1. Años mi alma en vanidad vivió,

Ignorando a quien por mí sufrió,

O que en el Calvario sucumbió el Salvador.

 

Coro

 

Mi alma allí divina gracia halló

Dios allí perdón y paz me dio,

Del pecado allí me libertó el Salvador.

 

  1. Por la Biblia miro que pequé

Y su ley divina quebranté;

Mi alma entonces contempló con fe al Salvador.

 

  1. Toda mi alma a Cristo ya entregué,

Hoy le quiero y sirvo como a Rey,

Por los siglos siempre cantaré al Salvador.

 

  1. En la cruz su amor Dios demostró

Y de gracia al hombre revistió

Cuando por nosotros se entregó el Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ALMA, ESCUCHA A TU SEÑOR

 

 

  1. Alma, escucha a tu Señor, a Jesús el Salvador;

El te dice con amor:  “¿Me amas tú, oh pecador?”

 

  1. “Vine al mundo por tu amor: preso estabas; te libré;

Moribundo, te salvé; “¿Me amas tú, oh pecador?”

 

  1. “Vives tú por mi dolor; de mi gracia gozaras;

Vida eterna así tendrás;  “¿Me amas tú, oh pecador?”

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PIEDAD, OH SANTO DIOS

 

 

  1. ¡Piedad, oh santo Dios, piedad!

Piedad te implora el corazón,

Oh, lávame de mi maldad

Y dame gozo, paz, perdón.

 

  1. Mis rebeliones graves son:

Son todas sólo contra ti;

Más crea un nuevo corazón

Y un nuevo espíritu en mí.

 

  1. No quieres sacrificio más

Que el humillado corazón;

Mi ofrenda no despreciarás,

Ya que eres todo compasión.

 

  1. Oh, sálvame con tu poder;

Que mi esperanza es sólo en ti;

Temblando, aguardo tu querer,

Sé compasivo hacia mí.

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DOMINARÁ JESÚS, EL REY

 

  1. Dominará Jesús, el Rey,

En todo país que alumbra el sol;

Los regirá su santa ley

Y probaránse en su crisol.

 

  1. Le ensalzarán en la canción

Que eternamente elevarán;

En nombre él cada oración

Cual un perfume suave harán.

 

  1. Idólatras traerán su don;

Delante de él se postrarán,

Y los que contumaces son

La tierra triste lamerán.

 

  1. Benéfico descenderá

Rocío fertilizador;

Del poderoso librará;

Al que no tiene ayudador.

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO SU PRECIOSA SANGRE

 

 

  1. Cristo su preciosa sangre en Calvario dio;

Por nosotros pecadores, la vertió.

 

  1. Con su sangre tan preciosa hizo redención;

Y por eso Dios te brinda el perdón.

 

  1. Es la sangre tan precioso del buen Salvador,

Lo que quita los pecados y el temor.

 

  1. Sin la sangre es imposible que haya remisión,

Por las obras no se alcanza salvación.

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUANDO BRILLA EL SOL

 

  1. Cuando brilla el sol en mi corazón:

Es Jesús mi amigo fiel;

Si traidora llega la tentación:

Es Jesús mi amigo fiel.

 

Coro

 

Es Jesús mi amigo fiel, nadie es semejante a él:

El alivia mi pesar y me ayuda con bondad:

Es Jesús mi amigo fiel.

Amén.

 

  1. Si rodeado estoy por la adversidad,

Es Jesús mi amigo fiel;

El me guardará por la eternidad:

Es Jesús mi amigo fiel.

 

  1. Al llegar el tiempo de mi partir

Es Jesús mi amigo fiel;

De su mano nunca podrá salir:

Es mi Jesús mi amigo fiel.

 

  1. Gloria cantaré a mi Salvador:

Es Jesús mi amigo fiel;

Solo él es digno de todo honor:

Es Jesús mi amigo fiel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MIRAD AL SALVADOR JESUS

 

 

  1. Mirad al Salvador Jesús,

El Príncipe benigno,

Por mí muriendo en la cruz,

Por mí, tan vil, indigno.

 

Coro

 

De amor la prueba hela aquí:

El Salvador murió por mí

Por mí, por mí, Jesús murió por mí.

 

  1. El sol su rostro encubrió

Al ver su agonía;

La dura peña se partió;

¿Lo oyes, alma mía?

 

  1. Y yo también al ver la cruz,

Por ella soy vencido;

Mi corazón te doy, Jesús,

A tu amor rendido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DULCE MOMENTOS

 

  1. ¡Dulce momentos consoladores,

Los que me paso junto a la cruz!

Allí sufriendo crueles dolores,

Miro al Cordero, Cristo Jesús.

 

  1. Miro sus brazos de amor abiertos,

Que convidan a ir a él.

Y haciendo suyos mis desaciertos,

Por mi sus labios gustan la hiel.

 

  1. De sus heridas la viva fuente,

De pura sangre veo manar;

Que salpicando mi impura frente,

La infame culpa logra borrar.

 

  1. Miro su angustia ya terminada,

Hecha la ofrenda de la expiación;

Su noble frente mustia, inclinada,

Y consumada mi redención.

 

  1. ¡Dulces momentos, ricos en dones,

De paz y gracia, de vida y luz!

Sólo hay consuelos y bendiciones,

Cerca de Cristo, junto a la cruz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH CELICA JERUSALEN!

 

 

  1. ¡Oh célica Jerusalén! ¡Oh! ¿cuándo te veré?

Tus glorias que por fe se ven ¡Oh! ¿cuándo gozaré?

 

  1. Deseada patria celestial, ajena de dolor,

A los que agobia aquí el mal, consolará tu amor.

 

  1. Sin sombra te contemplaré, hay vida y luz en ti;

Cual astro resplandeceré eternamente allí.

 

  1. Del cristalino manantial de vida beberé;

Del árbol de la eternidad gozoso comeré.

 

  1. Al Rey de gloria, mi Jesús, allí veré reinar;

Mi alma llenará de luz en esa Sion sin par.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. REFUGIO DE ESTE PECADOR

 

 

  1. Refugio de este pecador, iré, Jesús, a ti;

En las riquezas de tu amor, acuérdate de mí.

 

  1. Confieso que culpable soy, confieso que soy vil;

Por ti, empero, salvo estoy seguro en tu redil.

 

  1. Auxíliame, Señor Jesús, libértame del mal;

En mí derrama de tu luz, bellísima raudal.

 

  1. En toda mi necesidad escucha mi clamor.

Revísteme de santidad, y cólmame de amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TU REINO AMO

 

 

  1. Tu reino amo, ¡oh Dios! Tu casa de oración,

Y al pueblo que en Jesús halló completa redención.

 

  1. Tu iglesia, mi Señor, su templo, su ritual,

La iglesia que guiando estás con mano paternal.

 

  1. Por ella mi oración, mis lágrimas, mi amor,

Solicitud, cuidado, afán, por ella son, Señor.

 

  1. Un gozo sin igual me causa en ella estar,

Y andando aquí, su comunión anhelo disfrutar.

 

  1. Yo sé que durará, oh Dios, cual tu verdad;

Y victoriosa, llegará hasta la eternidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SANTO ESPIRITU DE DIOS

 

 

  1. Santo Espíritu de Dios,

Guía fiel de mi alma sé;

Vence mi debilidad,

Guarda mi inseguro pie.

Vuelve en gozo mi dolor tu divino y dulce hablar,

Paz divina en mi alma das y me invitas al hogar.

 

  1. Eres siempre Amigo fiel

En la tierra y en el mar;

Pues contigo no hay temor

Ni a las sobras ni al pesar.

Cuando tema el corazón, cuando ruja tempestad,

Viene a mí tu invitación, vamos juntos al hogar.

 

  1. Pronto el día de dolor

Para siempre pasará;

Por ti, fiel Consolador,

Mi alma al cielo entrando irá,

Mientras oiga yo tu voz no hay por qué temer vagar,

Pues me llamas con amor, “hijo, vamos al hogar”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO LLAMA

 

 

  1. Cristo llama del tumulto de este mundo pecador;

Cada día su voz llama “ven, cristiano a tu Señor”.

 

  1. En tristezas y alegrías Cristo, puedo oír tu voz

Que reclama con instancia mi sincera devoción.

 

  1. Cristo llama. Por tu gracia hazme oír tu voz, Señor

Que obediente a tu llamado hoy te sirva con amor

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DESCIENDE, ESPIRITU DE AMOR

 

  1. Desciende, Espíritu de amor, paloma celestial,

Promesa fiel del Salvador, de gracia manantial.

 

  1. Aviva nuestra escasa fe, y danos tu salud;

Benigno guía nuestro pie por sendas de virtud.

 

  1. Consuela nuestro corazón, y habita siempre en él;

Concédele el precioso don de serte siempre fiel.

 

  1. Derrama en pródigo raudal la vida, gracia y luz;

Y aplícanos el eternal rescate de la cruz.

 

  1. Al Padre sea todo honor, y al Hijo sea también

Y al celestial Consolador, eternamente. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VEN A CRISTO, VEN AHORA

 

 

  1. Ven a Cristo, ven ahora, ven así cual estás;

U de él sin demora el perdón obtendrás.

 

  1. Cree y fija tu confianza en su muerte por ti:

El gozo alcanza quien lo hiciere así.

 

  1. Ven a Cristo, con fe viva, piensa mucho en su amor;

No, dudes reciba al más vil pecador.

 

  1. El anhela recibirte, y hacerte merced;

Las puertas abrirte al eterno placer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JESUS DE LOS CIELOS

 

  1. Jesús de los cielos al mundo bajó,

En busca de joyas que amante compró.

 

Coro

 

Los niños salvados serán como el sol,

Brillando en la gloria del rey Salvador.

 

 

  1. Angustias y muerte, y horrible aflicción

Costaron las joyas que amante compró.

 

  1. Su hermosa diadema de eterno esplendor,

La adornan las joyas que amante compró.

 

  1. Los niños y niñas que van al Señor,

Son todos, las joyas que amante compró.

 

  1. Venid, pues alegres al buen Redentor;

El quiere las joyas que amante compró.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. OIGO HABLAR DIOS MIO

 

  1. Oigo hablar Dios mío, de lluvias

Que por todas partes caen,

Con que tus labores riegas

Que a los tuyos vida traen.

 

Coro

 

Aun a mí, aun mí, no me niegues vida a mí.

Amén.

 

  1. No me omitas, Dios y Padre,

Pecador indigno soy,

Y pudieras despreciarme,

Pero arrepentido estoy.

 

  1. no me omitas, compasivo,

Hazme tuyo, oh Salvador;

Llamas ahora y yo te pido

Llames a este pecador.

 

  1. No me omitas, Paracleto,

Que haces a los ciegos ver

Lo que Cristo y cuán completo

De su amor es el poder.

 

  1. No me omitas, compadece,

Y une a ti mi corazón;

Salva a un pobre que parece;

No me niegues el perdón.

 

 

 

 

 

 

  1. SUBID AL MONTE

 

 

Subid al monte de la transfiguración

Alcemos nuestros ojos hacia el Señor.

Venciendo la maldad, la duda y tentación

Marchamos victoriosos sin temor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUANDO SEA TENTADO

 

  1. Cuando sea tentado, Cristo, ven a mí,

Que no ceda nunca a la tentación,

Y con sus halagos yo te deje a ti,

Al abismo yendo de la confusión.

 

  1. Al cruzar el mundo, me fascinará

Con riquezas vanas y falaz placer,

Mas entonces, Cristo, mi alma a ti vendrá

A buscar ayuda, gracia, luz, poder.

 

  1. Si la prueba enviares a mi vida aquí

El dolor, la pena, luto y aflicción,

Haz que nunca dude que vendrás a mí,

Y que tú lo cambias todo en bendición.

 

  1. Cuando el fin de todo ya cercano esté

Y acabados mire lucha, afán, dolor;

Cuando al polvo vuelva lo que polvo fue,

En tu paz eterna guárdame, Señor!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AL BELLO HOGAR

 

 

  1. Al bello hogar, allí a morar,

De todo mal exentos,

A descansar sin un pesar, vamos con pasos lentos.

 

Coro

 

Por la mansión feliz que nos invita

El corazón cristiano fiel palpita.

 

  1. Encontrarán los que allí van

Las calles de oro puro,

Gloria y solaz, eterna paz, el don de Dios seguro.

 

  1. Los que partís, los que dormís,

Y los de triste endecha,

La vista alzad, tenéis ciudad; seguid la vía estrecha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TOCAD TROMPETA YA

 

 

  1. Toca trompeta ya, alegres en Sion;

Al mundo proclamad la eterna redención.

 

Coro

“Este es el año de bondad,

Volved a vuestra libertad,

Volved a vuestra libertad.”

 

  1. A Cristo predicad; decid que ya murió,

Y con su potestad la muerte destruyó.

 

  1. Vosotros que el favor del cielo despreciáis,

Ved que por el amor de Cristo lo alcanzáis.

 

  1. Llamadles con amor; id, ofrecedles paz.

Es tarde, apresurad; que vuelvan a su faz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. BENDECIDO EL GRAN MANANTIAL

 

 

  1. ¡Bendecido el gran manantial

Que de sangre Dios nos mostró!

¡Bendecido el Rey que murió;

Su pasión nos libra del mal!

Lejos del redil de mi Dueño

Víme mísero, pequeño vil.

El Cordero sangre vertió;

Me limpia sólo este raudal.

 

Coro

Sé que sólo así me emblanqueceré.

Láveme en su sangre Jesús y nívea blancura me dé.

 

  1. La punzante insignia llevó;

En la cruz dejó de vivir;

Grandes males quiso sufrir;

No en vano empero, sufrió.

Al gran manantial conducido

Que de mi maldad ha sido fin,

“Lávame” le pude decir,

Y nívea blancura me dio.

 

  1. Padre, de ti lejos vagué.

Extravióse mi corazón;

Como grana mis culpas son;

No con agua limpio seré.

A tu fuente magna acudí,

Tu promesa creo buen Jesús,

La eficaz virtud de tu don

La nívea blancura me dé.

 

 

 

  1. CRISTO EL SEÑOR

 

 

  1. Un amigo hay más que hermano, Cristo el Señor,

Quien llevó en su cuerpo humano nuestro dolor.

Este amigo, moribundo, padeciendo por el mundo,

Demostró su amor profundo.  ¡Dadle loor!

 

  1. Conocerle es vida eterna, Cristo el Señor;

Todo aquel que quiere, venga al Redentor.

Por nosotros él derrama vida suya, pues nos ama,

Y a su lado todos llama.  ¡Dadle loor!

 

  1. Hoy, ayer y por los siglos, Cristo el Señor

Es el mismo fiel amigo; ven, pecador.

Es maná en el desierto, nuestro guía, nuestro puerto,

Es su amor el mismo cielo.  ¡Dadle loor!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LUCHANDO ESTÁIS

 

 

  1. Luchando estáis, aun suena la trompeta hoy,

Llamando a los soldados a la lid;

A Jesucristo con valor decid; “Yo voy”,

Y él os dirá: “!Venid, oh sí, venid!”

 

Coro

 

La lucha sigue, oh cristianos,

Y brazo a brazo lucharéis;

En Jesucristo seguid confiando,

Y por la fe en él venceréis;

La lucha sigue, oh, cristianos,

Sed fieles y en Jesús confiad;

La lucha siempre, seguid hermanos,

Y la victoria esperad.

 

  1. Luchando estáis, soldados del Señor Jesús,

Luchando estáis, en contra de Satán;

Es Jesucristo nuestra fortaleza y luz,

Y él también es nuestro Capitán.

 

  1. Luchando estáis, confiados en Jesús marchad,

Haciendo huir al enemigo vil,

Y Jesucristo nuestro Jefe amante y fiel,

Sostén será de todos en la lid.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HOY MISMO

 

 

  1. Hoy mismo el Salvador diciendo está:

“Ven, triste pecador, no yerres ya.”

 

  1. Hoy pide el Salvador tu corazón.

¿Despreciarás su amor y compasión?

 

  1. Hoy protección te da si quieres ir;

Te amaga tempestad, vas a morir.

 

  1. Hoy cede a su poder sin contristar

Su Espíritu y merced con más pecar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. FRANCAS LAS PUERTAS

 

  1. Francas las puertas encontrarán.

Unos sí, otros no;

De alguien las glorias sin fin serán:

¿Y tú? ¿Y yo? ¿Y tú? ¿Y yo?

Calles de oro, mar de cristal,

Pleno reposo, perfecto amor,

Unos tendrán celestial hogar:

¿Y tú? ¿Y yo? ¿y tú? ¿Y yo?

 

  1. Fieles discípulos de Jesús,

Unos sí, otros no;

Logran corona en vez de cruz;

¿Y tú? ¿Y yo? ¿Y tú? ¿Y yo?

Mora el Rey en gloriosa luz.

De Alguien es esta beatitud;

¿Y tú? ¿Y yo? ¿Y tú? ¿Y yo?

 

  1. Llegan a tiempo pasando bien,

Unos sí, otros no;

Estos las puertas cerradas ven:

¿Y tú? ¿Y yo? ¿Y tú? ¿Y yo?

Ciegos y sordos hoy nada creen,

Tarde lamentarán tal error,

El que desdeñan será su Juez:

¿Y tú? ¿Y yo? ¿Y tú? ¿Y yo?

 

  1. Son herederos del provenir,

Unos sí, otros no;

Los que procuran por Dios vivir;

¿Y tú? ¿Y yo? ¿Y tú? ¿Y yo?

Cuando concluya la dura lid,

En compañía del Salvador;

¿Y tú? ¿Y yo? ¿Y tú? ¿Y yo?

 

 

  1. SOL DE MI SER

 

 

  1. Sol de mi ser, mi Salvador,

Contigo vivo sin temor;

No quieras esconder jamás

De mí la gloria de tu faz.

 

  1. Al blando sueño al entregar

Mi cuerpo para descansar,

Pensando en ti me acordaré

Dijiste, “Te protegeré.”

 

  1. Tu mención, al despertar

Concédeme, y al transitar,

Cual peregrino, a tu mansión,

Alcance paz y salvación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH QUIÉN PUDIERA ANDAR CON DIOS!

 

 

  1. ¡Oh! Quién pudiera andar con Dios,

Su dulce paz gozar.

Volviendo a ver de nuevo el sol de santidad y amor.

 

  1. ¡Oh! tiempo aquel en que lo vi,

¡Beatífica visión!

Su fiel acento de amor oyó mi corazón.

 

  1. Aquellas horas de solaz,

¡Cuán caras aún me son!

del mundo halagos no podrán suplir su falta, no.

 

  1. Paloma santa, vuelve a mí,

¡Oh, Paracleto, ven!

Pues odio ya el pecado vil con que te contristé.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA CRUZ ESCELSA AL CONTEMPLAR

 

 

  1. La cruz excelsa al contemplar

Do Cristo allí por mí murió,

De todo cuanto estimo aquí,

Lo más precioso es su amor.

 

  1. ¿En qué me gloriaré, Señor?

Si no en tu sacrosanta cruz

Las cosas que me encantan más,

Ofrezco a ti, Señor Jesús.

 

  1. De su cabeza, manos, pies,

Preciosa sangre allí corrió;

Corona vil de espinas fue

La que Jesús por mí llevó.

 

  1. El mundo entero no será

Dádiva digna de ofrecer.

Amor tan grande y sin igual

En cambio exige todo el ser. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. BELLAS CANCIONES PERENNES

 

 

  1. Bellas canciones perennes, voces de lira y laúd,

Digan con suaves murmullos

“Dios ya nos da salud.”

Hasta los tiempos postreros, cantos de paz y amor

Y loores a Dios en lo alto tributa la gratitud.

 

  1. Célico alcázar construye su gran fidelidad;

Bajo sus bóvedas reinan misericordia y paz.

Pacto que mira a su electo siervo David, el fiel,

De cuya posteridad santa el reino sin fin será.

 

  1. Pueblo feliz el que sabe de su venida el son;

Luz de su rostro le irradia, vívido el corazón,

Eres, Señor, de los tuyos el refulgente sol,

De fe, sacratísimo centro, el óptimo galardón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TE NECESITO CRISTO

 

 

  1. Te necesito ya, bendito Salvador,

Me infunde dulce paz tu tierna voz de amor.

 

Coro

 

Te necesito Cristo, te necesito,

Con corazón contrito acudo a ti.

 

  1. Te necesito ya, tú no me dejarás;

Yo siempre venceré si tú conmigo estás.

 

  1. Te necesito ya, tu santa voluntad,

Y tus promesas mil en mi cumple en verdad.

 

  1. Te necesito ya, santísimo Señor;

Tuyo hazme nada más, bendito Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡CUANDO DULCE EL NOMBRE DE JESUS!

 

  1. ¡Cuán dulce el nombre de Jesús

Es para el hombre fiel!

Consuelo, paz, vigor, salud, encuentra siempre en él.

Consuelo, paz, vigor, salud,

Encuentra siempre en él.

 

  1. Al pecho herido fuerzas da,

U calma el corazón;

Del alma hambrienta es cual maná,

Y alivia su aflicción.

Del alma hambrienta es cual maná,

Y alivia su aflicción.

 

  1. Tan dulce nombre es para mí,

DE dones plenitud;

Raudal que nunca exhausto vi de gracia y de salud.

Raudal que nunca exhausto vi de gracia y de salud.

 

  1. Jesús, mi amigo y mi sostén,

¡Bendito Salvador!

Mi vida y luz, mi eterno bien, acepta mi loor.

Mi vida y luz, mi eterno bien,

Acepta mi loor.

 

  1. Si es pobre ahora mi cantar,

Cuando en la gloria esté

Y allá te pueda contemplar, mejor te alabaré.

Y allí te pueda contemplar,

Mejor te alabaré.

 

 

 

 

 

  1. CRISTO, AL MORIR, TU AMOR

 

 

  1. Cristo, al morir, tu amor me diste a mí,

No quiero detener nada de ti.

Mi alma se inclina ya, sus votos pagará,

Ofrendas te dará; todo por ti.

 

  1. Hoy tú rogando estás, Cristo, por mí;

Mi débil fe, Señor, espera en ti.

La cruz yo llevaré, tu amor declararé,

Himnos te cantaré: todo por ti.

 

  1. ¡Oh! dame un corazón fiel cual tu ser,

Que cada día, ¡Oh Dios! Me puedas ver

Tu gracia declarar, bondades practicar,

Y al pecador buscar: todo por ti.

 

  1. Cuanto paseo y soy tu don es, sí;

Mientras que viva yo lo doy a ti;

Mi alma ti al fin irá, salva te mirará,

Siempre jamás será todo por ti.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. POR LA JUSTICIA DE JESUS

 

 

  1. Por la justicia de Jesús, la sangre que por mi vertió,

Alcánzase perdón de Dios

y cuanto bien nos prometió;

Que sólo él rescata sé;

Segura base es de mi fe, segura base es de mi fe.

 

  1. Así turbada no veré mi paz, su incomparable don,

Aunque un tiempo oculto esté

Me dejará su bendición.

En mí no puede haber jamás

Ninguna base real de paz, ninguna base real de paz.

 

  1. En la tormenta es mi sostén el pacto que juró y selló.

Su amor es mi supremo bien,

Su amor que mi alma redimió.

La peña eterna que me da,

Base única que durará, base única que durará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH! YO QUIERO ANDAR CON CRISTO

 

 

  1. ¡Oh! yo quiero andar con Cristo,

Quiero oír su tierna voz,

Meditar en su palabra y cumplir su voluntad.

Consagrar a él mi vida, mis dolores y afán;

Y algún día con mi Cristo, gozaré la claridad.

 

Coro

 

¡Oh, si, yo quiero andar con Cristo!

¡Oh, sí, yo quiero vivir con Cristo!

¡Oh, sí, yo quiero servir a Cristo!

Quiero serle un testigo fiel.

 

  1. ¡Oh! yo quiero andar con Cristo,

El es mi ejemplo fiel;

En la Biblia yo lo leo, y yo sé que es la verdad.

Cristo era santo en todo, el Cordero de la cruz,

Y yo anhelo ser cristiano, seguidor de mi Jesús.

 

  1. ¡Oh! yo quiero andar con Cristo,

De mi senda él es la luz,

Dejaré el perverso mundo para ir al Salvador.

Este mundo nada ofrece, Cristo ofrece salvación;

Y es mi única esperanza vida eterna hallar con Dios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA NUEVA PROCLAMAD

 

  1. La nueva proclamad doquier el hombre esté,

Doquier haya aflicción, miserias y dolor;

Cristianos, anunciad que el Padre nos envió

El fiel Consolador.

 

Coro

 

El fiel Consolador el fiel Consolador

Que Dios nos prometió, al mundo descendió;

Doquier que el hombre esté, decid que vino ya

El fiel Consolador.

 

  1. La noche ya pasó, y al fin brilló la luz

Que vino a disipar las sombras del terror;

Así del alma fue aurora celestial

El fiel Consolador.

 

  1. El es quien da salud y plena libertad

A los que encadenó el fiero tentador;

Los rotos hierros hoy dirán que vino ya

El fiel Consolador.

 

  1. ¡Oh grande, eterno amor! Mi lengua débil es

Para poder hablar del don que recibí,

Al renovar en mí la imagen celestial

El fiel Consolador.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SI CRISTO CONMIGO VA

 

 

  1. Ya sea en el valle do el peligro esté,

O que en la luz gloriosa de paz habite yo,

A mi Jesús diré: “Tu voluntad haré”,

Si Cristo me guía doquiera yo iré.

 

Coro

 

Si Cristo conmigo va, yo iré,

Yo no temeré, con gozo iré, conmigo va;

Es grato servir a Jesús, llevar la cruz;

Si Cristo conmigo va, yo iré.

 

  1. Si al desierto quiere Jesús que vaya yo

Llevando buenas nuevas de santa salvación,

Si allí en dura lid, mi campo señaló,

A Cristo yo sigo, sin más dilación.

 

  1. Aunque mi parte sea mi dura cruz llevar,

Diré a mis hermanos también su gran poder,

Contento quedaré, mi luz haré brillar,

Testigo de Cristo, doquiera yo iré.

 

  1. la voluntad de Cristo yo quiero obedecer,

Pues en la Santa Biblia encuentro mi saber,

Y con su gran poder al mundo venceré,

Si él va conmigo, doquiera yo iré.

 

 

 

 

 

 

  1. AMA A TUS PRÓJIMOS

 

 

  1. Ama a tus prójimos, piensa en sus almas,

Díles la historia del tierno Señor;

Cuida del huérfano, hazte su amigo;

Cristo le es Padre y fiel Salvador.

 

Coro

 

Salva al incrédulo, mira el peligro;

Dios le perdonará, Dios le amará.

 

  1. Aunque recházanle, tiene paciencia

Hasta que puédales dar la salud;

Venle los ángeles cerca del trono;

Vigilaránles con solicitud.

 

  1. Dentro del corazón triste, abatido,

Mora el Espíritu de Salvación,

Dándole el ánimo para salvarse,

Llévalo al Maestro con abnegación.

 

  1. Salva a tus prójimos, Cristo te ayuda,

Fuerza de Dios será tuya en verdad;

El te bendecirá en tus esfuerzos,

Con él disfrutaras la eternidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AMA EL PASTOR LAS OVEJAS

 

 

  1. Ama el pastor las ovejas,

Con un amor paternal;

Ama el pastor su rebaño, con un amor sin igual,

Ama el pastor a las otras, que descarriadas están,

Y conmovido las busca, por donde quiera que van.

 

Coro

 

Por el desierto errabundas, vense sufrir penas mil,

Y al encontrarlas en hombros,

Llévalas tierno al redil.

 

  1. Ama el pastor sus corderos,

Amalos tierno el pastor;

A los que veces, perdidos, se oyen gemir de dolor;

Ved al pastor conmovido, por los collados vagar,

Y los corderos en hombros, vedlo llevando al hogar.

 

  1. Ama las noventa y nueve,

Que en el aprisco guardó;

Ama las que descarriadas por el desierto dejó

“!Oh, mis ovejas perdidas! Clama doliente el pastor

¿Quiénes vendrán en mi ayuda,

para salvarlas, Señor?”

 

  1. Son delicados tus pastos,

Y quietas tus aguas son;

Henos aquí ¡oh Maestro! Danos hoy tu comisión;

Haznos obreros fervientes,

Llénanos de un santo amor

Por las ovejas perdidas, de tu redil, buen Señor.

 

 

  1. VENID, PASTORCILLOS

 

  1. Venid, pastorcillos, venid, a adorar

Al Rey de los cielos que nace en Judá.

Sin ricas ofrendas podemos llegar,

Que el niño prefiere la fe y la bondad.

 

  1. Un rústico techo abrigo le da,

Por cuna un pesebre, por templo un portal;

 

  1. Hermoso lucero le vino a anunciar,

Y magos de Oriente buscándole van;

Delante se postran del Rey de Judá,

De incienso, oro y mirra tributo le dan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DEL TRONO CELESTIAL

 

  1. Del trono celestial al mundo descendí,

Sed y hambre padecí cual mísero mortal.

Y todo fue por ti, por ti, ¿qué has hecho tú por mí?

Y todo fue por ti, por ti, ¿qué has hecho tú por mí?

 

  1. Por darte la salud sufrí, pené, morí,

Tu sustituto fui en dura esclavitud.

Y todo fue por ti, por ti, ¿qué has hecho tú por mí?

Y todo fue por ti, por ti, ¿qué has hecho tú por mí?

 

  1. Del Padre celestial completa bendición,

La eterna salvación, la dicha perennal,

Las doy de gracia a ti, a ti, ¿y aún huyes tú de mí?

Las doy de gracia a ti, a ti, ¿y aún huyes tú de mí?

 

  1. Los lazos de Satán quebranta, pecador,

Y el néctar de mi amor tus labios probarán,

No dudes, ven a mí, a mí: ¡Jesús, me rindo a ti!

No dudes, ven a mí, a mí: ¡Jesús, me rindo a ti!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN TODO RECIO VENDAVAL

 

  1. En todo recio vendaval,

En todo amenazante mal,

Inexpugnable asilo es él,

Propiciatorio para el fiel.

 

  1. Jesús su bálsamo de paz

En el que busque allí su faz

Derrama y glorifica aquel

Propiciatorio para el fiel.

 

  1. Para el humilde corazón

Que eleva al cielo su oración,

Son las bondades del Señor

Propiciatorio de su amor.

 

  1. Los fieles todos uno son,

Y están en dulce comunión;

Es el santuario que la da

Propiciatorio de Jehová.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA VOZ DE CRISTO OS HABLA

 

  1. La voz de Cristo os habla, oíd:

¡Volved a Dios!

Se acerca vuestra vida al fin:

¡Volved a Dios!

 

Coro

 

Volved a Dios;

Volved, volved a Dios, volved.

Se acerca vuestra vida al fin: !volved a Dios!

 

  1. Habéis pecado, ¿lo olvidáis?

¡Volved a Dios!

Vuestro pecado os hallará:

¡Volved a Dios!

 

  1. Su ley hollasteis veces mil:

¡Volved a Dios!

Mas él perdón os da: venid:

¡Volved a Dios!

 

  1. En Jesucristo fe tened:

¡Volved a Dios!

No hay salvación sino por él:

¡Volved a Dios!

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SALVADOR, MI BIEN ETERNO

 

 

  1. Salvado, mi bien eterno, más que vida para mí,

En mi fatigosa senda tenme siempre junto a ti,

Junto a ti, junto a ti, junto a ti, junto a ti;

En mi fatigosa senda tenme siempre junto a ti.

 

  1. No me afano por placeres, ni renombre busco aquí;

Vengan pruebas o desdenes,

Tenme siempre junto a ti.

Junto a ti, junto a ti, junto a ti, junto a ti;

Venga pruebas o desdenes,

Tenme siempre junto a ti.

 

  1. No te alejes en el valle de la muerte, sino allí,

Antes y después del trance tenme siempre junto a ti.

Junto a ti, junto a ti, junto a ti, junto a ti;

Antes y después del trance tenme siempre junto a ti.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡SANTO! ¡SANTO! ¡SANTO!

 

 

  1. ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!

Tu gloria llena cielo y tierra

¡Hosanna, hosanna, gloria a Dios!

Te bendecimos, te adoramos,

Glorificamos tu nombre, oh Dios.

¡Oh Rey del cielo, oye clemente

Nuestra ferviente y humilde voz!

 

  1. ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!

Tu gloria llena cielo y tierra

¡Hosanna, hosanna, gloria a Dios!

No veas del hombre la falta impía;

Mira a tu Hijo, mi Redentor.

Ferviente entonces el alma mía

Pueda alabarte con todo amor.

 

  1. ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!

Tu gloria llena cielo y tierra

¡Hosanna, hosanna, gloria a Dios!

Dignos seamos de bendecirte;

Limpias las almas de todo mal.

Cielos y tierra cantan tu nombre;

¡Oh Dios, oh Padre, Rey Celestial!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡ALELUYA!

 

¡Aleluya!  ¡Aleluya!  ¡Aleluya!

 

  1. La ruda lucha terminó:

Fue Cristo en ella vencedor;

De triunfo el canto comenzó. ¡Aleluya!

 

  1. La muerte en Cristo se ensañó;

Mas sus cadenas destrozó:

¡Resucitó! ¡Resucitó! ¡Aleluya!

 

  1. Tres días fueron de dolor,

De luto y desesperación.

Hoy vive y reina el Salvador. ¡Aleluya!

 

  1. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?

¿Dónde, oh sepulcro, tu poder?

Vencidos sois por Cristo el Rey. ¡Aleluya!

 

  1. Para librarnos del temor

De muerte y de condenación.

Resucitó nuestro Señor. ¡Aleluya!

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. OI LA VOZ DEL SALVADOR

 

  1. Oí la voz del Salvador

Decir con tierno amor:

“¡Oh ven a mí, descansarás,

Cargado pecador!”

Tal como fui, a mi Jesús,

Cansado yo acudí,

Y luego dulce alivio y paz

Por fe de él recibí.

 

  1. Oí la voz del Salvador

Decir: “Venid, bebed;

Yo soy la fuente de salud,

Que apaga toda sed.”

Con sed de Dios, del vivo Dios,

Busqué a mi Emanuel,

Lo hallé, mi sed él apagó,

Y ahora vivo en él.

 

  1. Oí su dulce voz decir;

“Del mundo soy la luz;

Miradme a mí y salvos sed;

Hay vida por mi cruz.”

Mirando a Cristo, luego en él

Mi norte y sol hallé;

Y en esa luz de vida,

Yo por siempre viviré.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN JESUS MI ESPERANZA REPOSA

 

  1. En Jesús mi esperanza reposa,

Mi consuelo tan sólo es Jesús,

Ya mi vida por él es gloriosa

Cual gloriosa es su muerte de cruz.

Alma triste que al cielo te elevas,

Palpitando en suspiros de amor,

En Jesús tu esperanza renueva,

Porque en él se templó tu dolor.

En Jesús tu esperanza renueva,

Por que en él se templó tu dolor.

 

  1. Yo sufrí mil pesares del mundo,

Y la dicha del alma perdí,

Era acíbar mi llanto profundo,

Era inmenso el dolor que sentí.

Pero luego en Jesús la mirada,

Aunque desfalleciendo fijé,

Y mi alma quedó consolada,

Porque en él mis venturas hallé.

Y mi alma quedó consolada,

Por que en él mis venturas hallé.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EL CONFLICTO DE LOS SIGLOS

 

  1. Somos aliados de las huestes de Jesús,

Que por siglos sin cejar,

Con ardiente fe fueron con la cruz

Este mundo a transformar.

¡Nobles heraldos de una vida superior

Se enfrentaron con el mal,

Y jamás cediendo al deshonor

Su pugna fue inmortal!

 

Coro

 

El conflicto de los siglos es

El que libra el Salvador,

Y jamás el mal puede en su altivez

Abatir nuestra fe y valor,

¡Sostenidos, pues, por esa fe que a victoria cierta va,

Cuando caiga el mal, e impotente esté,

Nuestra lucha cesará!

 

  1. Fueron videntes que en sus éxtasis de luz

Irradiaron claridad,

Y pudieron ver, sólo por la cruz

Una salva humanidad.

¡Mártires fueron que en sublime abnegación

Dieron todo a su Señor,

Y obedientes siendo a la visión.

Cayeron con valor!

 

  1. ¡Vamos con ellos el conflicto a sostener,

Inspirados en su ardor,

Y su misma fe, nuestra habrá de ser,

Como nuestro es ya su honor.

Es una lucha que jamás tendrá su igual

Y hasta el día que el Jefe celestial

Nos mande descansar!

  1. ¿QUÉ SIGNIFICA ESE RUMOR?

 

  1. ¿Qué significa ese rumor?

¿Qué significa ese tropel?

¿Quién puede un día y otro así

La muchedumbre conmover?

Responde el pueblo en alta voz:

“Pasa Jesús de Nazaret.”

Responde el pueblo en alta voz:

“Pasa Jesús de Nazaret.”

 

  1. ¿Quién es, decid, aquel Jesús

Que manifiesta tal poder?

¿Por qué a su paso la ciudad

Se agolpa ansiosa en torno de él?

Lo dice el pueblo, oíd su voz:

“Pasa Jesús de Nazaret.”

 

  1. Jesús, quien vino acá a sufrir

Angustia, afán, cansancio y sed;

Y dio consuelo, paz, salud,

A cuantos viera padecer.

Por eso alegre el ciego oyó

“Pasa Jesús de Nazaret”

Por eso alegre el ciego oyó:

“Pasa Jesús de Nazaret.”

 

  1. Aun hoy se acerca el buen Jesús,

Dispuesto a hacernos mucho bien,

Y amante llama a nuestro hogar

Y quiere en él permanecer.

Se acerca, sí, ¿no oís su voz?

“Pasa Jesús de Nazaret.”

Se acerca, sí, ¿no oís su voz?

“Pasa Jesús de Nazaret.”

 

  1. Los que sufrís tribulación,

Venid, descanso y paz tendréis;

Los que extraviados camináis

De Dios la gracia poseeréis.

Si sois tentados, helo aquí:

“Pasa Jesús de Nazaret.”

Si sois tentados, helo aquí:

“Pasa Jesús de Nazaret.”

 

  1. Mas si su gracia rechazáis,

Su amor mirando con desdén,

Entristecido marchará,

Y luego en vano clamaréis.

“Es tarde ya” dirá la voz,

“Pasó Jesús de Nazaret.”

“Es tarde ya” dirá la voz,

“Pasó Jesús de Nazaret.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO ES MI DULCE SALVADOR

 

  1. Cristo ES mi dulce Salvador,

Mi bien, mi paz, mi luz,

Mostróme su infinito amor, muriendo en dura cruz.

Cuando estoy triste encuentro en él

Consolador y amigo fiel;

Consolador, amigo fiel, es Jesús.

 

  1. Cristo es mi dulce Salvador,

Su sangre me compró;

Con sus heridas y dolor, perfecta paz me dio.

Dicha inmortal allá tendré, con Jesús.

 

  1. Cristo es mi dulce Salvador,

Mi eterno Redentor,

¡Oh! Nunca yo podré pagar la deuda de su amor;

Le seguiré, pues, en la luz,

No temeré llevar su cruz,

No temeré llevar su cruz, de Jesús.

 

  1. Cristo es mi dulce Salvador,

Por él salvado soy;

La roca de la eternidad, en quien seguro estoy;

Gloria inmortal allá tendré,

Con Cristo siempre reinaré,

Gloria inmortal allá tendré con Jesús.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VENID, CANTAD DE GOZO

 

  1. Venid, cantad de gozo en plenitud,

Y dad loor al que su sangre dio,

Y luego en ella nos lavó,

De nuestra lepra nos limpió,

Y así librónos de la esclavitud.

 

Coro

 

El nos libró de culpabilidad,

Y nos limpió para la eternidad;

Con ángeles del cielo él nos igualó;

Preciso Salvador, el que por nos murió.

 

  1. El Dios de amor que vino acá a sufrir,

Llevando en sí por nos la maldición,

Y en vez d eterna perdición

Nos proporciona salvación,

Que sin él nadie puede conseguir.

 

  1. Honor y gloria en todo su esplendor

Serán el fin del que siga a Jesús;

Que tome en pos de él su cruz,

Y guiado siempre por su luz,

Reciba el sello de su Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUAL MIRRA FRAGANTE

 

  1. Cual mirra fragante que exhala su olor

Y ricos perfumes esparce al redor,

Tu nombre ¡oh Amado! A mi corazón

Lo llena de gozo, transpórtalo a Sion.

 

Coro

 

Aleluya, Aleluya al Cordero de Dios;

Aleluya al Amado, al bendito Jesús.

 

  1. Cual voz amigable que al triste viador

En bosque perdido le inspira valor,

Tu nombre me anima y me hace saber

Que ofreces piadoso, rescate a mi ser.

 

  1. Cual luz que brillando del alto fanal,

Al nauta en la noche señala el canal,

Tu nombre esparciendo benéfica luz,

Al cielo me lleva, bendito Jesús.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ES JESUCRISTO LA VIDA, LA LUZ

 

 

  1. Es Jesucristo la vida, la luz;

El nos demuestra la felicidad;

Mártir sublime que muere en la cruz

Por darnos libertad.

 

Coro

El es Pastor, enviado y divino Emanuel;

El me conduce por sendas de paz

Como su oveja fiel.

 

  1. Quita del alma la incredulidad;

Limpia las manchas de mi corazón;

Es su carácter la suma bondad,

Nos tiene compasión.

 

  1. Fuente preciosa de gracia y salud

Crisol que limpia de toda maldad;

Feliz quien toa de su plenitud

Y de su santidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EL LLORAR NO SALVA

 

  1. El llorar no salva; aunque corra por mi faz

Llanto amargo en profusión, no me lavará jamás;

El llorar no salva.

Lágrimas y vida dio, precio inmenso de mi paz,

Quien del cielo descendió, es Jesús quien salva.

 

  1. Obras no me salvan; cuanto yo pudiera hacer

Es del todo ineficaz, pues no me hace renacer,

0bras no me salvan,

Vida nueva tengo en él, quien la ley de Dios cumplió

Quien en Gólgota expiró; es Jesús quien salva.

 

  1. Aplazar no salva; delinquí, perdido estoy;

Oigo del amor la voz, muere mi alma si no voy;

Aplazar no salva.

Por mi bien se apresuró Cristo en quien confío yo;

El con mi maldad cargó; es Jesús quien salva.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AL CALVARIO SOLO JESÚS ASCENDIÓ

 

 

  1. Al Calvario sólo Jesús ascendió

Llevando pesada cruz,

Y al morir en ella al mortal dejó

Un fanal de gloriosa luz.

 

Coro

 

La cruz sólo me guiará, la cruz sólo me guiará;

A mi hogar de paz y eterno amor

La cruz sólo me guiará.

 

  1. En la cruz el alma tan sólo hallará

La fuente de inspiración;

Nada grande y digno en el mundo habrá

Que en la cruz no halle aprobación.

 

  1. Yo por ella voy a mi hogar celestial,

El rumbo marcando está;

En mi obscura vida será el fanal

Y a su luz mi alma siempre irá.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SOY FELIZ EN EL SERVICIO DEL SEÑOR

 

 

  1. Soy feliz en el servicio del Señor,

Muy alegre, tan alegre;

Tengo paz, contentamiento y amor,

En servir al Salvador.

 

Coro

 

En servir al Salvador, en servirle con amor;

¡Cuán alegre yo me siento, en servir a mi Señor!

 

  1. Soy feliz en el servicio del Señor,

Muy alegre, tan alegre;

Hoy dedico mis talentos al Señor,

Serviré al Salvador.

 

  1. Soy feliz en el servicio del Señor,

Muy alegre, tan alegre;

En la lucha nunca faltará el valor

Que me da el Salvador.

 

  1. Soy feliz en el servicio del Señor,

Muy alegres, tan alegre;

En la noche va conmigo el buen Pastor,

Cuando sirvo al Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DIRÉ A CRISTO TODAS MIS PRUEBAS

 

 

  1. Diré a Cristo todas mis pruebas,

Solo yo no las puedo llevar;

En mis angustias Cristo me ayuda,

El de los suyos sabe cuidar.

 

Coro

 

Diré a Cristo, diré a Cristo,

No puedo yo mi carga llevar;

Diré a Cristo, diré a Cristo;

Pues él tan sólo puede ayudar.

 

  1. Diré a Cristo toda mi angustia,

¡Cuán bondadoso amigo y tan fiel!

Me librará si yo se lo pido,

Disipará mis angustias él.

 

  1. He menester de un Salvador fuerte

Quien con mis cuitas pueda cargar;

Diré a Cristo, pues me convida,

Cristo me quiere en todo auxiliar.

 

  1. ¡Cuánto este mundo al mal me seduce!

Pues mi alma siempre tentada está;

Diré a Cristo y él la victoria

Sobre este mundo me otorgará.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DIME LA HISTORIA DE CRISTO

 

  1. Dime la historia de Cristo

Grábala en mi corazón;

Dime la historia preciosa:

¡Cuán melodioso es su son!

Di como cuando nacía ángeles con dulce voz

“Paz en la tierra”, cantaron,

“Y en las alturas gloria a Dios.”

 

Coro

 

Dime la historia de Cristo

Grábala en mi corazón;

Dime la historia preciosa,

¡cuán melodioso es su son!

 

  1. Dime del tiempo en que a solas

En el desierto se halló

De Satanás fue tentado mas con poder le venció.

Dime de odas sus obras, de su tristeza y dolor,

Pues sin hogar, despreciado

Anduvo nuestro Salvador.

 

  1. Di cuando crucificado

El por nosotros murió;

Di del sepulcro sellado; di cómo resucitó.

En esa historia tan tierna miro las pruebas de amor,

Mi redención ha comprado

El bondadoso Salvador.

 

 

 

 

 

  1. A SION CAMINAMOS

 

  1. Los que aman al Señor eleven su canción,

Que en dulces notas de loor,

Que en dulces notas de loor,

Ascienda a su mansión, ascienda a su mansión.

 

Coro

 

A Sion caminamos, nuestra mansión, la gloriosa,

Cantando todos marchamos

De Dios a la bella mansión.

 

  1. Que callen los que a Dios no anhelen conocer,

Mas canten todos a una voz,

Mas canten todos a una voz,

Los hijos del gran Rey, los hijos del gran Rey.

 

  1. En Sion disfrutaréis, la gracia del Señor,

Desde hoy ofrece que tendréis,

Desde hoy ofrece que tendréis,

Del trono en derredor, del trono en derredor.

 

  1. Cantemos con fervor dejando de llorar,

Vayamos libres de temor,

Vayamos libres de temor,

Al más feliz hogar, al más feliz hogar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUAL PENDON HERMOSO

 

  1. Cual pendón hermoso despleguemos hoy

La bandera de la cruz,

La verdad del Evangelio, el blasón

Del soldado de Jesús.

 

Coro

 

Adelante, adelante, en pos de nuestro Salvador.

Nos da gozo y fe nuestro Rey, adelante con valor.

 

  1. Prediquemos siempre lo que dice Dios

De la sangre de Jesús,

Cómo limpia del pecado al mortal

Y le compra la salud.

 

  1. En el mundo proclamemos con fervor

Esta historia de la cruz,

Bendigamos sin cesar al Redentor,

Quien nos trajo paz y luz.

 

  1. En el cielo nuestro cántico será

Alabanzas a Jesús;

Nuestro corazón allí rebosará

De amor y gratitud.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. COMO MARÍA EN BETANIA

 

  1. Como María en Betania

Junto a los pies del Señor,

Las que adoramos al Cristo,

Hoy escuchamos su voz.

¡Cuán placentero es mirarle,

de corazón alabarle,

Vivificar nuestras almas

Al fuego de su amor!

 

Coro

 

¡Venid, sí, venid! ¡orad, sí, orad!

¡Recibamos del Señor gozo, paz, poder!

¡Luchad por Jesús, hablad de su amor!

¡No permitáis que se pierdan el niño y la mujer!

Amén.

 

  1. En nuestro hogar cada día

Huésped hagamos de honor

A Jesucristo, y vivamos

De su presencia al calor.

Hijos, esposo y hermanos

Siempre a su luz mantengamos:

Trozo del cielo será nuestro hogar,

Gracias al Señor.

 

  1. ¡Cuántos hogares indignos

Del dulce nombre de hogar!

¡Cuántos se ven desgarrados

Bajo el imperio del mal!

Quiere el Señor que le demos

La vida que poseemos;

¡A esos que sufren, llevemos

La eterna felicidad!

 

 

  1. EL HIJO DEL ALTISIMO

 

  1. El Hijo del Altísimo sufrir la muerte quiso

Por pecadores míseros que hermanos suyos hizo.

 

Coro

 

¡Qué a gusto canto! Todo el tiempo canto;

Canto, canto, sí; canto sin cesar.

 

  1. Con incesante júbilo entono mil cantares;

Cristo enjugó mis lágrimas, cesaron mis pesares.

 

  1. El bello poema célico de Cristo es la memoria,

La página evangélica, y sorprendente historia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SUENEN DULCES HIMNOS

 

  1. ¡Suenen dulces himnos gratos al Señor,

Y oiganse en concierto universal!

Desde el alto cielo baja el Salvador

Para beneficio del mortal.

 

Coro

 

¡Gloria! ¡gloria sea a nuestro Dios!

¡Gloria! Sí, cantemos a una voz.

Y el cantar de gloria, que se oyó en Belén,

Sea nuestro cántico también.

 

  1. Montes y collados fluyen leche y miel,

Y abundancia esparzan y solaz.

Gócense los pueblos, gócese Israel,

Que a la  tierra viene ya la paz.

 

  1. Salte de alegría lleno el corazón,

La abatida y pobre humanidad;

Dios se compadece viendo su aflicción,

Y le muestra buena voluntad.

 

  1. Lata en nuestros pechos noble gratitud

Hacia quien nos brinda redención;

Y a Jesús el Cristo, que nos da salud,

Tributemos nuestra adoración.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ES PROMESA DE DIOS A LOS FIELES

 

  1. Es promesa de Dios a los fieles salvar;

Nos invita benigno la vida a gozar.

 

Coro

 

¡Aleluya! Fe tengo, voluntad abrigando

De seguir a Jesús mi Maestro y Señor.

¡Aleluya! Soy suyo; ya por nada me apuro,

Salvo el grato deber de vivir en su amor.

 

  1. Reconozco que lucha muy larga y tenaz

Es preciso sostenga quien busque esa paz.

 

  1. No camino yo solo sin norte ni luz;

Ni consuelo me falta cargando mi cruz.

 

  1. En el cielo pro siglos sin fin viviré;

Con millares de salvos, feliz cantaré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ARROLLADAS LAS NEBLINAS

 

  1. Arrolladas las neblinas

Ante el brillo y esplendor

De las sierras y las rías, a la luz y amor del sol;

Del Señor el arco viendo, de promesas la señal,

Con amigos verdaderos gozaremos claridad.

 

Coro

 

Como nos conocerán, llegaremos a tener

Pleno y recto entendimiento,

Paz, tranquilidad, placer;

Justamente juzgaremos sin las nieblas del ayer.

 

  1. Caminar atribulados

Contemplando el provenir,

Es sombrío, duro y largo en la soledad sufrir,

Mas la voz, “venid, benditos”,

A las penas fin pondré;

En la aurora allá reunidos, tras las nieblas claridad.

 

  1. Todos, dicha rebosando,

Del gran solio en derredor,

Entre amantes y amados,

Recta y santa comprensión;

Do los redimidos cantan su rescate sin cesar,

Tras de augusta cara el velo, gozaremos claridad.

 

 

 

 

 

 

 

  1. UN FIEL AMIGO HALLÉ

 

  1. Un fiel amigo hallé: mi buen Jesús;

Su amor no perderé: mi buen Jesús,

Si amigos y solaz, aquí no encuentro más,

Me ofrece eterna paz, mi buen Jesús.

 

  1. Dichoso yo seré; mi buen Jesús;

El sostendrá mi fe: mi buen Jesús,

El me socorrerá, su brazo cerca está,

Y gracia me dará, mi buen Jesús.

 

  1. El mundo pasará: mi buen Jesús;

El día final vendrá; mi buen Jesús,

¡Oh, qué placer sin par!

Allí a mi Rey mirar,

Su gloria celebrar, mi buen Jesús.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JUVENTUD CRISTIANA

 

  1. Juventud cristiana no dejéis pasar

Vuestra primavera, vuestra bella edad;

Os espera la honra si vencéis al mal;

Ora, vela y obra, esto es lo ideal.

 

Coro

 

Nunca te gloríes; gloria da a Dios,

Permanece humilde, sigue al Salvador.

Amén.

 

  1. Cuanto os ennoblezca, procuradlo hoy;

Para toda ofrenda da a Dios lo mejor;

Dad cabida todos al inmenso bien;

Paz, pureza y gozo hallarás en él.

 

  1. Del amor divino célica es la luz,

Faro bendecido, astro de salud.

Dios sin fin derrama para salvación,

Luz en cada alma, celestial calor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DEBO SER FIEL

 

  1. Debo ser fiel por los que en mí confían,

El alma pura siempre guardaré;

Fuerza tendré para sufrir las pruebas,

Y con valor el mal vencer podré,

Y con valor el mal vencer podré.

 

  1. Amigo fiel seré del desvalido,

Sin premio alguno hacer el bien sabré;

Como soy frágil debo ser humilde,

Y alta la frente alegre llevaré

Y alta la frente alegre llevaré.

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TODAS LAS PROMESAS DEL SEÑOR JESUS

 

  1. Todas las promesas del Señor Jesús,

Son apoyo poderoso de mi fe:

Mientras luche aquí buscando yo su luz.

Siempre en sus promesas confiaré.

 

Coro

 

Grandes, fieles,

Las promesas que el Señor Jesús ha dado,

Grandes, fieles,

En ellas para siempre confiaré.

 

  1. Todas sus promesas para el hombre fiel,

El Señor en sus bondades, cumplirá,

Y confiado sé que para siempre en él,

Paz eterna mi alma gozará.

 

  1. Todas las promesas del Señor serán,

Gozo y fuerza en nuestra vida terrenal:

Ellas en la dura lid nos sostendrán,

Y triunfar podremos sobre el mal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NO HAY AMIGO COMO CRISTO

 

 

  1. No hay amigo como Cristo:

Cuanto necesito da;

Me salvó y fiel me guarda; ningún bien me negará.

 

Coro

 

A él mi vida he confiado: por su gracia venceré.

Sé que salva y que me guarda, y a vivir con él iré.

 

  1. Todo bien encuentro en Cristo:

Salvación, descanso, paz;

Me dirige en el camino, y me escuda contra el mal.

 

  1. Nunca dejaré de amarle:

Mi lugar tomó en la cruz:

Suyo soy y espero verle, en el reino de la luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VIVO POR CRISTO

 

  1. Vivo por Cristo, confiando en su amor,

Vida me imparte, poder y valor;

Grande es el gozo que tengo por él,

Es de mi senda Jesús guía fiel.

 

Coro

 

¡Oh Salvador bendito! Me doy tan sólo a ti,

Porque tú e el Calvario te diste allí por mí;

No tengo más Maestro, yo fiel te serviré,

A ti me doy, pues tuyo soy de mi alma eterno Rey.

 

  1. Vivo por Cristo, murió pues por mí;

Siempre servirle yo quisiera aquí;

Porque me ha dado tal prueba de amor

Quiero rendirme por siempre al Señor.

 

  1. Vivo por Cristo doquiera que esté,

Ya por su ayuda sus obras haré;

Pruebas hoy llevo con gozo y amor,

Pues veo en ellas la cruz del Señor.

 

  1. Vivo sirviendo, siguiendo al Señor;

Quiero imitar a mi buen Salvador.

Busco a las almas hablándoles de él,

Y es mi deseo ser constante y fiel.

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA BONDADOSA INVITACION

 

  1. La bondadosa invitación

Acepta de tu Salvador;

No cierres, no, tu corazón; ¡Oh, sé salvo hoy!

 

Coro

 

Sí; sé salvo hoy; Sí; sé salvo hoy;

Ven, pecador y sé salvo hoy.

 

  1. Quizá de un nuevo día la luz

Jamás tus ojos mirarán;

Ven, pecador, ¡ven a Jesús! ¡Oh, sé salvo hoy!

 

  1. ¡Con cuánto amor te llama! Ven

Al que por ti en la cruz murió.

¿Podrás aún rebelde ser? ¡Oh, sé salvo hoy!

 

  1. Jamás desecha al pecador

Que a él acude por perdón;

Confía; en él hay salvación. ¡Oh, sé salvo hoy!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SI HAY VALOR Y FE

 

  1. Si en tu senda las nubes, agolparse ves,

No vaciles por ello, ni flaqueen tus pies;

Cada nube que venga, no podrá traer,

Mas que pruebas que pasan, si hay valor y fe.

 

Coro

 

Si hay valor y fe, si hay valor y fe,

En la más obscura noche, siempre hay luz.

Si hay valor y fe, si hay valor y fe;

Gozo y paz traerá la lucha, si hay valor y fe.

 

  1. Si es tu vida una carga, de cuidados mil,

Olvidado de todo, te podrás sentir;

Si tu ayuda acudieres, a llevar doquier,

Esto endulza la vida, si hay valor y fe.

 

  1. Pon en alto los ojos, sin dudar jamás,

Que en las lides del mundo, vencedor saldrás;

Que si hay flores y encantos, tras invierno cruel,

Trae encantos la vida, si hay valor y fe.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ME NIEGA DIOS

 

  1. Me niega Dios, no sé por qué,

Lo que alcanzar tanto anhelé,

No puedo el plan divino ver;

Más tarde lo he de comprender.

 

Coro

 

Lucha y dolor han de pasar,

Y en su presencia me veré;

El con su luz me alumbrará

Y entonces lo comprenderé.

 

  1. Del infinito amor sondear

No puedo la profundidad,

¿Probarme quiere Dios? Tal vez

Más tarde me dirá por qué.

 

  1. Su gracia basta, bien lo sé;

Si débil soy potente es él;

Me seguirán su amor y bien

Y vencedor por él seré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NO HABRÁ SOMBAS

 

 

  1. No habrá sombras en el valle de la muerte

Cuando cese de la vida el batallar,

Y escuchemos del Señor el llamamiento

Ya llevándonos con él a descansar.

 

Coro

 

Sombras, nada de sombras,

Al dejar el mundo de dolor;

Sombras, nada de sombras

Cuando al cielo llegue vendedor.

 

  1. Al dejarnos los que amamos no habrá sombras

Si su fe depositaron en Jesús,

Porque irán para vivir por las edades

Con quien quiso redimirlos en la cruz.

 

  1. Cuando venga por los suyos no habrá sombras,

Pues su gloria y majestad la destruirán,

Y las huestes redimidas con su jefe,

A las célicas mansiones entrarán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DAME LA FE DE MI JESÚS

 

 

  1. Dame la fe de mi Jesús,

La fe bendita del Señor,

Que al afligido dé la paz,

La fe que salva de temor;

Fe de los santos galardón,

Gloriosa fe de salvación.

 

 

  1. Dame la fe que trae poder,

De los demonios vencedor;

Que fieras no podrán vencer,

Ni dominarla el opresor,

Que pueda hogueras soportar

Premio de mártir alcanzar.

 

  1. Dame a fe que vencerá,

En todo tiempo, mi Jesús;

Dame la fe que fijará

Mis vista en tu divina cruz;

Que pueda proclamar tu amor.

Tu voluntad hacer, Señor.

 

  1. Dame la fe que da el valor,

Que ayuda al débil a triunfar.

Que todo sufre con amor,

Y puede en el dolor cantar,

Que pueda el cielo escalar,

O aquí con Cristo caminar.

 

 

 

 

 

  1. VEN A EL, PECADOR

 

  1. ¿De Jesús no escuchas tierno llamamiento:

“Ven a mí, pecador?”

Quiere darte su perdón, paz y contento,

Ven a él, pecador.

 

Coro

 

Te llama con un tierno acento,

Tu vida quiere redimir;

Oye del Señor el tierno llamamiento:

“Ven a mí, ven a mí.”

 

  1. De tus penas pronto puedes olvidarte,

Ven a él, ven a él;

Porque de ellas Cristo puede alivio darte,

Ven a él, ven a él.

 

  1. Sólo él puede pleno gozo concederte,

Ven a él, ven a él;

En odiosa cruz por ello vio la muerte,

Ven a él, ven a él.

 

  1. No su voz de amor escuches con desprecio,

Ven a él, ven a él;

Por tu salvación pago divino precio,

Ven a él, ven a él.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡DIOS ETERNO! EN TU PRESENCIA

 

  1. ¡Dios Eterno! en tu presencia

Nuestros siglos horas son,

Y un segundo la existencia

De la actual generación.

Mas el hombre que a tu lado

Quiere ya volar con fe,

En su curso prolongado

Lento el tiempo siempre ve.

 

  1. Otro año ha fenecido

Que la vida ya acortó,

Y el descanso apetecido

Poco más se aproximó.

Gracias mil por tus mercedes

Hoy tu iglesia, Dios, te da,

Y pues todo tú lo puedes,

Tu poder nos sostendrá.

 

  1. Tú proteges las familias

Visitando cada hogar.

¡Oh Señor! Si nos auxilias

¿Qué nos puede aquí faltar?

Por doquier que te ame el hombre

Y te sirva haciendo bien.

Haz que sea tu santo nombre

Ensalzado siempre ¡Amén!

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH GRAN DIOS!

 

  1. ¡Oh gran Dios! Yo soy un vil, miserable pecador,

Que falté mil veces mil a la ley de mi Señor;

Que tus sendas olvidé, y tu amor menosprecié.

 

  1. En mi alma no hay verdad, y mi pobre corazón

Por su grande iniquidad lleno está de confusión:

He perdido mi vigor y fallezco de dolor.

 

  1. Ten ¡oh Dios! Piedad de mí, que debilitado estoy,

Dame, por amor de ti, la salud que busco hoy;

No me dejes perecer.  Ven mi cárcel a romper.  Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DEL TRONO SANTO EN DERREDOR

 

  1. Del trono santo en derredor

Niñitos mil están,

Que rescatados del Señor allí gracias le dan:

Cantan: “!Gloria, gloria,

Aleluya al Santo Dios!”

 

  1. ¿Cómo al mundo superior,

Aquella Sion sin par

En donde todo es paz y amor, pudieron ya llegar?

Cantan_ “!Gloria, gloria,

Aleluya al Santo Dios!”

 

  1. Por que el Señor su sangre dio

En precio de expiación;

Con ella los purificó por grande compasión,

Cantan_ “!Gloria, gloria,

Aleluya al Santo Dios!”

 

  1. Buscaron ellos a Jesús,

Su nombre amando aquí:

Y ahora ya en clara luz, su rostro ven allí,

Cantan_ “!Gloria, gloria,

Aleluya al Santo Dios!”

 

  1. Ropaje blanco de esplendor

Cada uno viste allí;

Están allá con el Señor, eternamente así,

Cantan_ “!Gloria, gloria,

Aleluya al Santo Dios!”

 

 

 

 

 

  1. AUNQUE SOY PEQUEÑUELO

 

  1. Aunque soy pequeñuelo, me mira el santo Dios,

El oye desde el cielo mi humilde y tierna voz.

 

  1. Me de su alto asiento, mi nombre sabe, sí,

Y cuando pienso y siento conoce desde allí.

 

  1. El mira a cada instante lo que hago, bien o mal,

Pues todo está delante de su ojo paternal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿QUIEN A CRISTO QUIERE?

 

  1. ¿Quién a Cristo quiere de hoy en más seguir,

Su pendón alzando, yendo a combatir?

¿Quién le quiere humilde siempre aquí servir,

Siempre obedecerle, darle su existir?

 

Coro

 

¿Quién seguirle quiere? ¡quién responderá

Al buen Redentor: ¡Heme aquí, yo iré”?

¿Quién doquier que fuere tras su huella irá?

¿Quién dirá al Señor: “Yo te seguiré?

 

  1. ¿Quién seguirle quiere con profundo amor,

Dándole la gloria, dándole el honor,

De su noble causa siendo defensor,

Y en su santa viña fiel trabajador?

 

  1. ¿Quién seguirle quiere sin vacilación,

A su seno huyendo de la tentación,

Sin dudar confiando en su protección,

Y gozando siempre de su bendición?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡OH PASTOR DIVINO ESCUCHA!

 

  1. ¡Oh Pastor divino escucha!

Los que en este buen lugar,

Como ovejas, congregados, te venimos a buscar.

Cristo llega, Cristo llega

Tu rebaño a apacentar.

 

  1. Al perdido en el pecado,

Su peligro harás sentir;

Al enfermo, al enfermo,

Pronto dígnate acudir.

 

  1. Guía al triste y fatigado

Al aprisco del Señor

Cría al tierno corderito a tu lado, buen Pastor,

Con los pastos, con los pastos

De celeste y dulce amor.

 

  1. ¡Oh Jesús, escucha el ruego

Y esta humilde petición!

Ven a henchir a tu rebaño de sincera devoción.

Cantaremos, cantaremos

Tu benigna protección.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PROMESAS OI DE MI BUEN SEÑOR

 

  1. Promesas oí de mi buen Señor

Que dieron confianza y valor,

Calmaron mis penas; y sin dudar

Su gracia pude mirar.

 

Coro

 

Su amor me salvó, por gracia la vida me dio;

Limpió él mi ser, me dio su poder, su amor me salvó.

Su amor me salvó, por gracia la vida me dio;

Y anhela mi alma ser fiel

A la ley de mi soberano Rey.

 

  1. Con gozo me rindo a mi buen Jesús:

Mi guía, mi faro y mi luz;

En pruebas o en luchas tendré valor:

Me anima siempre el Señor.

 

  1. Cantando la gloria del Salvador

Diré su mensaje de amor,

Pues él es mi Amigo, Pastor y Luz:

¡Invicto Rey es Jesús!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. BELLO AMOR, DIVINO, SANTO

 

  1. Bello amor, divino, santo,

Célica Revelación,

Mora en mí, de bien colmando

Tan humilde habitación.

 

  1. Cristo amante, compasivo,

Tu infinita caridad

Trae perfecto regocijo

E interior tranquilidad.

 

  1. Ven, libertador potente;

Mira a todos con favor;

Vuelve pronto, y mora siempre

En tu templo el corazón.

 

  1. Haz tu nueva criatura

Fiel, oh Dios, y sin borrón;

Patentiza la obra tuya,

Tu perfecta salvación. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. IMPLORAMOS TU PRESENCIA

 

  1. Imploramos tu presencia,

Santo Espíritu de Dios,

Vivifique tu influencia nuestra débil fe y amor.

 

  1. Da a las mentes luz divina,

Y tu gracia al corazón;

Nuestro pecho a Dios inclina en sincera adoración.

 

  1. Que del Dios bendito tenga

Nuestro culto aceptación,

Sobre nuestras almas venga en raudales bendición.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN CRISTO FELIZ ES MI ALMA

 

  1. En Cristo feliz es mi alma.

Precioso es su celeste don:

Su voz me devuelve la calma,

Su faz me anticipa el perdón.

 

Coro

 

Yo soy feliz en él.  Yo soy feliz en él;

El gozo y la paz inundan mi ser.

Pues yo soy feliz en él.

 

  1. Mucho antes que yo, él buscóme;

Me atrajo a su amado redil.

De amor en sus brazos llevóme

Do hay dichas y encantos a mil.

 

  1. Su amor paternal me circunda,

Su gracia conforta mi ser;

Su Espíritu Santo me inunda

De un noble y extraño poder.

 

  1. A él seré un día semejante.

Dejando este cuerpo mortal;

Y mientras, discípulo amante

Ser quiero hasta el día final.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AMIGO HALLÉ

 

  1. Amigo hallé que no tiene igual;

Jamás faltó a su amor;

Me libertó de mi grave mal.

Salvarte puede, pecador.

 

Coro

 

¡Salvo por su poder!  ¡Vida con él tener!

¡Es la canción de mi corazón, por que salvo soy!

 

  1. De día en día su protección

Me da potente y fiel;

Ya no me espanta la tentación;

Mi senda sigo fiado en él.

 

  1. Cuitado y pobre Jesús me halló,

Y se apiadó de mí;

“Por ti”, me dijo, “he muerto yo;

Hay vida eterna para ti.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DEJA AL SALVADOR ENTRAR

 

  1. ¿Temes que en la lucha no podrás vencer?

¿Con densas tinieblas has de contender?

Abre bien la puerta de tu corazón,

Deja al Salvador entrar

 

Coro

 

Deja al Salvador entrar,

Deja al Salvador entrar;

Abre bien la puerta de tu corazón,

Y entrará el Salvador.

 

  1. ¿Es tu fe muy débil en la obscuridad?

¿Son tus fuerzas pocas contra la maldad?

Abre bien la puerta de tu corazón,

Deja al Salvador entrar.

 

  1. ¿Quieres ir gozándote en la senda aquí?

¿Quieres que el Señor te utilice a ti?

Abre bien la puerta de tu corazón,

Deja al Salvador entrar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CARIÑOSO SALVADOR

 

  1. Cariñoso Salvador, huyo de la tempestad,

A tu seno protector, fiándome de tu bondad.

Sálvame, Señor Jesús, de las olas del turbión,

Hasta el puerto de salud,

Guía mi pobre embarcación.

 

  1. Otro asilo ninguno hay; indefenso acudo a ti;

Mi necesidad me trae, porque mi peligro ví.

Solamente en ti, Señor,

Puedo hallar consuelo y luz,

Vengo con ferviente amor, a los pies de mi Jesús.

 

  1. Cristo, encuentro todo en ti, y no necesito más;

Caído, me pusiste en pie: débil, ánimo de das;

Al enfermo das salud,

Das la vista al que no ve;

Con amor y gratitud; tu bondad ensalzaré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUANDO MIS LUCHAS TERMINEN AQUÍ

 

  1. Cuando mis luchas terminen aquí

Y ya seguro en los cielos esté,

Cuando al Señor mire cerca de mí,

¡Por las edades mi gloria será!

 

Coro

 

¡Esa será gloria sin fin,

Gloria sin fin, gloria sin fin!

Cuando por gracia su faz pueda ver,

¡Esa mi gloria sin fin ha de ser!

 

  1. Cuando por gracia yo pueda tener

En sus mansiones morada de paz,

Y que allí siempre su faz pueda ver,

¡Por las edades mi gloria será!

 

  1. Gozo infinito será contemplar,

Todos los seres que yo tanto amé,

Mas la presencia de Cristo gozar,

¡Por las edades mi gloria será!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA PEÑA FUERTE

 

  1. La Peña fuerte, el santo Dios

Nos guarda de la tempestad;

Busquemos, pues, su protección:

Nos guarda de la tempestad.

 

Coro

 

En tierra calurosa Jesús nos da

Su sombra, sí, su sombra, sí;

Jesús es el peñasco que sobra da;

Nos guarda de la tempestad.

 

  1. De día templa el gran calor;

Nos guarda de la tempestad;

Da paz de noche en derredor;

Nos guarda de la tempestad.

 

  1. Procelas surjan con furor;

Nos guarda de la tempestad;

Albergue ofrécenos su amor;

Nos guarda de la tempestad.

 

  1. La Peña de mi corazón

Nos guarda de la tempestad;

En cada amarga tentación

Nos guarda de la tempestad.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CANTAR NOS GUSTA UNIDOS

 

  1. Cantar nos gusta unidos, cantar nos gusta unidos,

Acordes y a una voz,

A nuestro eterno Padre, a nuestro eterno Padre,

Y a su Hijo el Salvador.

¡Cuán bueno es, cuán bueno es,

Cuán bueno es cantar juntos!

¡Cuán bueno es, cuán bueno es,

Cuán bueno loar a Dios!

 

  1. Orar nos gusta unidos, orar nos gusta unidos

Con santa devoción

A Cristo, que nos haga, a Cristo, que nos haga

Aceptos en su amor.

¡Cuán bueno es, cuán bueno es,

Cuán bueno es loar juntos!

¡Cuán bueno es, cuán buen es,

Cuán bueno loar a Dios!

 

  1. Leer nos gusta unidos, leer nos gusta unidos

La fiel revelación

Que alumbra nuestros pasos,

Que alumbra nuestros pasos.

Con claro resplandor.

¡Cuán bueno es, cuán bueno es,

Cuán bueno es leer juntos!

¡Cuán bueno es, cuán bueno es,

Cuán bueno loar a Dios!

 

  1. Estar nos gusta unidos, estar nos gusta unidos

En fe y adoración,

Gozando las delicias, gozando las delicias

Del día del Señor.

¡Cuán bueno es, cuán bueno es,

Cuán bueno es estar juntos!

¡Cuán bueno es, cuán bueno es,

Cuán bueno loar a Dios!

 

 

  1. TE CUIDARÁ EL SEÑOR

 

  1. Nunca desmayes en todo afán

Te cuidará el Señor.

Sus fuertes alas te cubrirán; te cuidará el Señor.

Te cuidará el Señor: no te verás solo jamás;

Velando está su amor: te cuidará el Señor.

 

  1. Cuando flaqueare tu corazón

Te cuidaré el Señor.

En tus conflictos y tentación te cuidará el Señor.

Te cuidará el Señor: no te verás solo jamás;

Velando está su amor: te cuidará el Señor.

 

  1. De sus riquezas te proveerá;

Te cuidará el Señor.

Jamás sus bienes te negará, te cuidará el Señor.

Te cuidará el Señor: no te verás solo jamás;

Velando está su amor: Te cuidará el Señor.

 

  1. Qué pruebas venga, no importa, no:

Te cuidará el Señor.

Tus cargas todas en Cristo pon, te cuidará el Señor.

Te cuidará el Señor: No te verás solo jamás;

Velando está su amor: te cuidará el Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DÍLO A CRISTO

 

  1. Cuando estás cansado y abatido,

Dílo a Cristo, dílo a Cristo;

Si te sientes débil, confundido.

Dílo a Cristo el Señor.

Dílo a Cristo, dílo a Cristo

El es tu amigo más fiel;

No hay otro amigo como Cristo, dilo tan sólo a él.

 

  1. Cuando estás de tentación cercado,

Mira a Cristo, mira a Cristo;

Cuando rugen huestes de pecado,

Mira a Cristo, el Señor.

Mira a Cristo, mira a Cristo,

Él es tu amigo más fiel;

No hay otro amigo como Cristo, dílo tan sólo a él.

 

  1. Si se apartan otros de la senda,

Sigue a Cristo, sigue a Cristo;

Si acrecienta en torno la contienda,

Sigue a Cristo el Señor.

Sigue a Cristo, sigue a Cristo,

El es tu amigo más fiel;

No hay otro amigo como Cristo, dílo tan sólo a él.

 

  1. Cuando llegue la final jornada,

Fía en Cristo, fía en Cristo;

Te dará en el cielo franca entada,

Fía en Cristo el Señor.

Fía en Cristo, fía en Cristo,

El es tu amigo más fiel;

No hay otro amigo como Cristo, dílo tan sólo a él.

 

 

 

  1. PASANDO POR EL MUNDO

 

  1. Pasando por el mundo cruel

Que siembra en los hombres hiel;

Viviendo activo, puro y fiel;

Mi anhelo es andar cual Jesús.

 

Coro

 

Que en mí puedan ver a Jesús,

Que en mí puedan ver a Jesús;

Contando la historia de su gran amor,

Que en mí puedan ver a Jesús.

 

  1. Un libro abierto anhelo ser:

Que en mí todos puedan ver

Que Cristo ya cambió mi ser;

Que en mí puedan ver a Jesús.

 

  1. Ser cual Jesús es mi deber;

Su gracia y amor tener.

Obrar con celo hasta vencer;

Yo anhelo vivir cual Jesús.

 

  1. Allá en la célica mansión

Oiré celestial canción

De quienes tienen redención,

Por nuestro divino Jesús.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SOBERANA BONDAD

 

  1. Soberana bondad, condesciende

Hasta mí mientras pasa mi afán;

A mi espíritu falta un albergue

Que tus alas no más me darán.

 

Coro

 

Muy allá del azul

Firmamento te ensalcen, mi Dios,

Llena esté de la luz de tu gloria la vasta creación.

 

  1. Clamaré al Altísimo y Fuerte,

Cuyos fines se cumplen en mí:

Contra quien me impropera a valerme

El socorro enviará que pedí.

 

  1. Ente leones el alma y con quienes

Echan llamas, en paz dormiré,

Cuya lengua es espada, y sus dientes

Lanzas, flechas, que no temeré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TENEBROSO MAR, UNDOSO

 

  1. Tenebroso mar, undoso, vas surcando, pecador;

Y al presagio del naufragio se acrecienta tu temor.

¿Ves no lejos los reflejos

De una amiga, blanca luz?

Ese bello, fiel destello es el faro de la cruz.

 

  1. Deseado puerto amado, fuente viva de salud,

En ti el alma dulce calma goza libre de inquietud.

¿Qué es el mundo? Foco inmundo;

de él me quiero retirar,

y el tranquilo, grato asilo de los justos disfrutar.

 

  1. Sólo ansío, Cristo mío, revestirme de tu amor,

Adorarte, y acatarte cual humilde servidor.

Roca fuerte que la muerte

Ni los siglos destruirán;

De los fieles los laureles en tu cumbre lucirán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LEJOS DE MI PADRE DIOS

 

  1. Lejos de mi Padre Dios por Jesús fui hallado,

Por su gracia y por su amor solo fui salvado

 

Coro

 

En Jesús, mi Señor, sea mi gloria eterna;

El me amó y me salvó, en su gracia tierna.

 

  1. En Jesús; mi Salvador, pongo mi confianza;

Toda mi necesidad, suple en abundancia.

 

  1. Cerca de mi buen Pastor, vivo cada día;

Toda gracia en su Señor, halla el alma mía.

 

  1. Guárdame, Señor Jesús, para que no caiga;

Como un sarmiento en la vida, vida de ti taiga.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. A TU PUERTA CRISTO ESTÁ

 

  1. A tu puerta Cristo está; ¡Abrele!

Mucho tiempo tiene allá ¡Abrele!

Abre ahora al buen Señor,

Hijo es, pues, del Dios de amor,

Abre ya a tu Salvador; ¡Abrele!

 

  1. Ríndele tu corazón; ¡Abrele!

Y tendrás la salvación; ¡Abrele!

Fiel amigo él te será,

Siempre te defenderá,

Y hasta el fin te guardará; ¡Abrele!

 

  1. ¿No oyes tú su dulce voz? ¡Abrele!

¡Oh! Recibe ya a tu Dios; ¡Abrele!

A la puerta aún está,

Gozo te restaurará,

Y tu ser le adorará; ¡Abrele!

 

  1. A este huésped abre ya; ¡Abrele!

El contigo cenará; ¡Abrele!

Cierto, te dará el perdón,

Y por fin en su mansión

Gozarás eterno don; ¡Abrele!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN PRESENCIA ESTAR DE CRISTO

 

  1. En presencia estar de Cristo,

Ver su rostro, ¿qué será?

Cuando al fin en pleno gozo

¿Mi alma le contemplará?

 

Coro

 

¡Cara cara espero verle más allá del cielo azul,

Cara a cara en plena gloria he de ver a mi Jesús!

 

  1. Sólo tras obscuro velo,

Hoy lo puedo aquí mirar,

Mas ya pronto viene el día,

Que su gloria ha de mostrar.

 

  1. Cuánto gozo habrá con Cristo

Cuando no haya más dolor,

Cuando cesen los peligros

Y ya estemos en su amor.

 

  1. Cara a cara, ¡cuán glorioso

Ha de ser así vivir!

¡Ver el rostro de quien quiso

Nuestras almas redimir!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TODOS LOS QUE TENGAN SED

 

  1. Todos los que tengan sed beberán, beberán;

Vengan cuantos pobres hay: comerán, comerán;

No malgasten el haber; compren verdadero pan.

Si a Jesús acuden hoy, gozarán, gozarán.

 

  1. Si le prestan atención, les dará, les dará

Parte en su pactado bien, eternal, eternal,

Con el místico David, Rey, Maestro, Capitán

De las huestes que al Edén llevará, llevará.

 

  1. Como baja bienhechor sin volver, sin volver,

Riego que las nubes dan, ha de ser, ha de ser,

La Palabra del Señor, productivo, pleno bien.

Vencedora al fin será por la fe, por la fe.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. POR TI ESTAMOS HOY ORANDO

 

  1. Por ti estamos hoy orando:

Sabes que eres pecador,

Y tu Dios te está llamando.

Ven, hermano, al Salvador.

 

Coro

 

A Jesús ven hoy, ve;

No lo aplaces, por tu bien.

A Jesús, ven hoy, ven; no lo aplaces por tu bien.

 

  1. De tu hogar te has alejado,

¿Y un día más vas a perder?

Su bondad has despreciado:

Debes hoy a él volver.

 

  1. En el mundo no has hallado

Para tu alma gozo y paz;

Ven a Cristo, y a su lado

Todo bien disfrutarás.

 

  1. A Jesús di tus pecados,

Amplio es en perdonar.

Fía en él, que a sus amados

Siempre fiel sabrá guardar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NIÑOS, JOYAS DE CRISTO

 

  1. Los niños son de Cristo, él es su Salvador,

Son joyas muy preciosas, comprólas con su amor.

 

Coro

 

Joyas, joyas, joyas, joyas del Salvador,

Están en esta tierra, cual luz y dulce amor.

 

  1. Los niños son tesoros, pues que del cielo son,

Luz refulgente esparcen, en horas de aflicción.

 

  1. Los niños son estrellas, de grata claridad,

Quiere Jesús que anuncien al mundo su verdad.

 

  1. Los niños son de Cristo, por ellos él vendrá;

Y con él para siempre, dichosos vivirán.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PRESTE OÍDOS EL HUMANO

 

  1. Preste oídos el humano

A la voz del Salvador;

Regocíjese el que siente

El pecado abrumador,

Ya resuena el evangelio, de la tierra en ancha faz;

Y de gracia ofrece al hombre

El perdón, consuelo y paz.

 

  1. Vengan todos los que sufren,

Los que sienten hambre o sed,

Los que débiles se encuentran

De este mundo a la merced:

En Jesús hay pronto auxilio, hay hartura y bienestar,

Hay salud y fortaleza cual ninguno puede dar.

 

  1. Vengan cuantos se acongojan

Por lograr con qué vestir,

Y a su afán tan sólo rinden

Servidumbre hasta el morir:

Un vestido hay más precioso, blanco, puro y eternal;

Es Jesús quien da a las almas ese manto celestial.

 

  1. ¿Por qué en rumbo siempre incierto

Vuestra vida recorréis?

A Jesús venid, mortales,

Que muy cerca le tenéis;

El es vida en tierra y cielo, y el exceso de su amor

Os mejora la presente y os reserva otra mejor.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MI SALVADOR EN SU BONDAD

 

  1. Mi Salvador en su bondad,

Al mundo malo descendió

Y de hondo abismo de maldad, el mi alma levantó.

 

Coro

 

Seguridad me dio Jesús,

Cuando su mano me tendió;

Estando en sombra, a plena luz,

En su bondad, me levantó.

 

  1. Su voz constante resistí,

Aunque él amante me llamó,

Mas su palabra recibí, y fiel me levantó.

 

  1. Tortura cruel sufrió por mí,

Cuando la cruz él escaló

Tan sólo así salvado fui, y así me levantó.

 

  1. Que soy feliz, yo bien lo sé.

Con esta vida que él me dio;

Mas no comprendo aún por qué, Jesús me levantó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡QUE GRATA LA HISTORIA DE CRISTO!

 

  1. ¡Qué grata la historia de Cristo!

Asombran sus hechos de amor;

Murió por nosotros culpables;

Sin culpa ninguna sufrió.

 

Coro

 

Del ínclito Cristo la historia

No tiene, no tiene su igual;

En la gloria gozando, estarla cantando

Será mi más grato solaz.

 

  1. El vino de la gloria excelsa

Perdón por su sangre a donar.

Redime, recoge, renueva;

A todos nos puede salvar.

 

  1. Piadoso, que nunca se cansa

Su grey al redil devolver;

Más débil que mala la juzga,

Si quiere su voz atender.

 

  1. Cual río fluyendo su afecto,

Los bienes sin límite da,

Y basta su pronto socorro,

Pues limpio por él estoy ya.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DE MI TIERNO SALVADOR CANTARE

 

  1. De mi tierno Salvador cantaré el inmenso amor,

Gloriaréme en el favor de Jesús;

De tinieblas me llamó, de cadenas me libró,

De la muerte me salvó, mi Jesús.

 

Coro

 

¡Mi Jesús! ¡Mi Jesús!

¡Cuán precioso es el nombre de Jesús!

Con su sangre me limpió, de su gozo me llenó,

De su vida me dotó, mi Jesús.

 

  1. ¡Oh, que triste condición de impío corazón!

Me salvó de perdición, mi Jesús.

Del pecado, el perdón; de la ruina, salvación;

Por tristeza, bendición, dio Jesús.

 

  1. En el mundo al vagar, solitario sin hogar,

No sabía que dulce paz da Jesús.

Mas las lágrimas de ayer, han pasado, y placer

Ya comienzo a tener, en Jesús.

 

  1. De lo falso a su verdad, de lo inmundo a santidad,

Ya me trajo la bondad de Jesús.

Hechos fuertes en virtud, de su perennal salud;

Himnos dad de gratitud a Jesús.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VAGABA YO EN OBSCURIDAD

 

  1. Vagaba yo en obscuridad mas veo ya a Jesús,

Y por su amor y su verdad yo vivo en plena luz.

 

Coro

 

Gozo y luz hay en mi alma hoy,

Gozo y luz hay, ya que salvo soy;

Desde que a Jesús ví, y a su lado fui,

He sentido el gozo de su amor en mí.

 

  1. Las nubes y la tempestad no encubren a Jesús;

Y en medio de la obscuridad me gozo en su luz.

 

  1. Andando en la luz de Dios encuentro plena paz;

Voy adelante sin temor dejando el mundo atrás.

 

  1. Veréle pronto tal cual es raudal de pura luz;

Y eternamente gozaré, a causa de su cruz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VENID, ADOREMOS

 

  1. Venid, fieles todos, a Belén marchemos,

De gozo triunfantes, henchidos de amor,

Y al Rey de los cielos humilde veremos.

 

Coro

 

Venid, adoremos, venid, adoremos,

Venid, adoremos a Cristo el Señor.

 

  1. El que es Hijo eterno, del eterno Padre,

Y Dios verdadero que al mundo creó,

Del seno virgíneo nació de una madre.

 

  1. En pobre pesebre yace reclinado,

Al hombre ofreciendo eternal salvación,

El santo Mesías, el verbo humanado.

 

  1. Cantad jubilosas, celestes criaturas;

Resuenen los cielos con vuestra canción

¡Al Dios bondadoso, gloria en las alturas.

 

  1. Jesús, celebramos tu bendito nombre

Con himnos solemnes de grato loor;

Por siglos eternos adórete el hombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. YO QUIERO TRABAJAR POR EL SEÑOR

 

  1. Yo quiero trabajar por el Señor,

Confiando en su palabra y en su amor,

Quiero yo cantar y orar,

Y ocupado siempre estar en l viña del Señor.

 

Coro

 

Trabajar y orar

En la viña, en la viña del Señor;

Sí, mi anhelo es orar, y ocupado siempre estar

En la viña del Señor.

 

  1. Yo quiero cada día trabajar,

Y esclavos del pecado libertar;

Conducirlos a Jesús,

Nuestro guía, nuestra luz en la viña del Señor.

 

  1. Yo quiero ser obrero de valor,

Confiando en el poder del Salvador,

El que quiera trabajar,

Hallará también lugar, en la viña del Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HALLE UN BUEN AMIGO

 

  1. Hallé un buen amigo, mi amado Salvador,

Contaré lo que él ha hecho para mí;

Hallándome perdido e indigno pecador,

Me salvó y hoy me guarda para sí,

Me salva del pecado, me guarda de Satán;

Promete estar conmigo hasta el fin; (!Aleluya)

El consuela mi tristeza, me quita todo afán

¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!

 

  1. Jesús jamás me falta, jamás me dejará,

Es mi fuerte y poderoso protector;

Del mundo me separo y de la vanidad,

Para consagrar mi vida al Señor.

Si el mundo me persigue, si sufro tentación,

Confiando en Cristo puedo resistir; (!Aleluya!)

La victoria me es segura y elevo mi canción:

¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!

 

  1. Yo sé que Jesucristo muy pronto volverá,

Y entre tanto me prepara un hogar

En la casa de mi Padre, mansión de luz y paz,

Do el creyente fiel con él ha de morar;

Llegándome a la gloria, ningún pesar tendré,

Contemplaré su rostro siempre allí;

Con los santos redimidos gozoso cantaré;

¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LAMPARA EN MI SENDA ES

 

  1. Lámpara en mi senda es,

La Biblia de mi Dios;

Fuente en la cual su ardiente sed apagará el viador.

 

Coro

 

Hermosa luz, siempre mi guía sé,

Hasta que con Cristo en el cielo esté.

 

  1. Del alma el alimento es, maní, divino pan;

Guía del viajero, carta fiel del reino celestial.

 

  1. El testamento es de Jesús revelación de Dios,

Sin ella nadie tiene luz ni alcanza salvación.

 

  1. Haz que yo pueda comprender, Señor, tu voluntad,

Y en tu palabra fe tener, tus leyes acatar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ARAMOS NUESTROS CAMPOS

 

  1. Aramos nuestros campos, y luego el sembrador

En ellos la simiente esparce con amor.

Pero es de Dios la mano que la hace germinar,

Calor y lluvia dando a todos por igual.

 

Coro

 

Cuanto bien tenemos procede del Creador,

Su nombre load, y gracias dad por su infinito amor.

 

  1. El hacedor Supremo de cuanto existe es él

Su aroma da a las flores y a las abejas miel.

Las aves alimenta, de peces puebla el mar,

Y a cada hijo suyo da el cotidiano pan.

 

  1. Te damos gracias, Padre, por cuanto bien nos das:

Las flores y los frutos, salud y vida y pan,

Nada hay con que paguemos lo que nos da tu amor,

Sino nuestro sincero y humilde corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CRISTO, TU VOLUNTAD

 

  1. Cristo, tu voluntad se haga siempre en mí;

Confiado en tu bondad ya resignado estoy;

En medio de dolor, o en medio de la paz,

Me rodeará tu amor, y nada temeré.

 

  1. Cristo, tu voluntad haré sin vacilar;

Líbrame de maldad, y dame sumisión,

Lloraste tú también, por eso a ti vendré;

¡Oh Salvador, mi bien, sé mi consolador!

 

  1. Cristo, tu voluntad mía será también;

Sirviendo con lealtad hasta el fin viviré.

No quiero señalar mi senda, sino en ti,

Sin cuitas descansar, y hacer tu voluntad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡REY SOBERANO Y DIOS!

 

  1. ¡Rey Soberano y Dios!

Te ensalza nuestra voz en fiel loor;

Rey nuestro siempre sé, y haz que tu santa Ley

La guarde fiel tu grey, oh Dios de amor.

 

  1. ¡h Verbo celestial!

Tu espada sin igual da protección;

A tu obra cuidarás, y la protegerás,

Sobre ella mandarás tu santa unción.

 

  1. ¡Santo Consolador!

Del alma inspirador, oye la voz

De nuestra petición, que eleva el corazón,

Pidiendo bendición del santo Dios.

 

  1. ¡Oh santo y trino Dios!

Atiende a nuestra voz, prez y loor;

Haz que en la eternidad cantemos tu bondad,

Tu gloria y majestad en santo amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JESUS BUSCA BOLUNTARIOS

 

  1. Jesús está buscando voluntarios hoy,

Que a la ruda lucha luego puedan ir;

¿Quién está dispuesto a escuchar su voz

Siendo voluntario listo a combatir?

 

Coro

 

De Cristo voluntario tú puedes ser,

Otros ya se alistan, hazlo tú;

Cristo es nuestro Jefe, no hay porqué temer,

¿Quieres ser un voluntario de Jesús?

 

  1. Nos cercan las tinieblas densas del error,

Vamos sobre abismos hondos de maldad.

Y para destruirlas llama el Salvador

Muchos voluntarios que amen la verdad.

 

  1. La lucha es contra el vicio, la pereza, el mal,

Contra la ignorancia de la Ley de Dios;

Es una campaña que no tiene igual,

¿Quieres ir a ella de Jesús en pos?

 

  1. El triunfo significa que domine el bien,

Que los hombres se amen, y que la verdad

Reine en las conciencias, siendo su sostén,

Y ha de ser si ayudas una realidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ALLI LA PUERTA ABIERTA ESTÁ

 

  1. Allí la puerta abierta está,

Su luz es refulgente,

La cruz se mira más allá,

Señal de amor ferviente.

 

Coro

 

¡Oh cuánto me ama Dios a mí!

La puerta abierta está por mí,

Por mí, por mí, sí quiero entrar así.

 

  1. Si tienes fe, avanza tú,

La entrada es franca ahora;

Si quieres palma, ten la cruz,

Señal de eterna gloria.

 

  1. Pasando el río, más allá,

En celestial pradera,

El premio de la cruz está:

¡Eterna primavera!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MI ANHELO

 

  1. Yo siento en mi alma un intenso anhelo

De conocer mejor a mi Señor;

Aunque yo sé que él siempre está muy cerca

Quiero que more en mi corazón.

 

Coro

 

Cristo, ¡anhelo verte! te ruego mores en mi corazón.

Toma mi vida, haz que sea tuya,

Y guíame por tu bendito amor.

 

  1. Tengo un anhelo de andar con Cristo;

Anhelo asirme de la mano de él;

Quiero saber que él me guiará por siempre,

Y que su gran poder me guarda fiel.

 

  1. Si no conoces tú a este Cristo;

Te falta de la vida lo mejor;

Oh hazlo hoy tu Salvador y Guía

Y gozarás la dicha de su amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ES CRISTO DE SU IGLESIA

 

  1. Es Cristo de su Iglesia el fundamento fiel,

Por agua y la Palabra hechura es ella de él;

Su esposa para hacerla del cielo descendió,

El la compró con sangre cuando en la cruz murió.

 

  1. De todo pueblo electa, perfecta es en unión;

Ella una fe confiesa, Cristo es su salvación;

Bendice un solo nombre, la Biblia es su sostén,

Con paso firme avanza con gracia y todo bien.

 

  1. En medio de su lucha y gran tribulación

La paz eterna espera con santa expectación;

Pues Cristo desde el cielo un día llamará,

Su Iglesia invicta, entonces, con él descansará.

 

  1. Con Dios, aquí en la tierra, mantiene comunión,

y con los ya en el cielo forma una sola unión;

Oh, Dios, haz que en sus pasos podamos caminar,

Que al fin contigo, oh Cristo, podamos habitar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA GLORIA DE CRISTO

 

  1. La gloria de Cristo el Señor cantaré,

Pues llena mi vida de gozo y de paz;

Callar los favores que de él alcancé,

Mi labio no puede jamás.

 

Coro

 

Es todo bondad para mí,

Con él nada puedo desear,

Pues todos mis altos deseos aquí,

Tan sólo él los puede llenar.

 

  1. En horas de angustia conmigo él está,

Y puedo escuchar su dulcísimo voz,

Que me habla, y su paz inefable me da,

La paz infinita de Dios.

 

  1. Si a rudos conflictos me mira que voy,

Me deja hasta el fin a mí solo luchar,

Mas pronto, si ve que cediendo ya estoy,

Socorro me viene a prestar.

 

  1. También cuando gozo lo miro llegar,

Y entonces mi dicha la aumenta el Señor,

Ya llena mi copa, la veo rebosar,

Con todos sus dones de amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ALGUNA VEZ YA NO ESTARE

 

  1. Alguna vez ya no estaré

En mi lugar en esta grey,

Mas, ¡cuán feliz despertaré

En el palacio de mi Rey!

 

Coro

 

Yo le veré, y en dulce amor,

Iré a vivir con él allí,

Y le diré: “Mi buen Señor,

Por gracia yo salvado fui.”

 

  1. Alguna vez la muerte atroz

Vendrá, mas cuándo no lo sé;

Pero esto sé; con mi buen Dios

Un sitio yo feliz tendré.

 

  1. Alguna vez yo, como el sol,

Mi ocaso y fin tendré también;

Mas me dirá mi buen Señor:

“Mi siervo fiel, conmigo ven.”

 

  1. En día feliz que espero yo,

Con mi candil ardiendo ya,

Las puertas me abrirá el Señor;

Y mi alma a él con gozo irá.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CANTEN DEL AMOR DE CRISTO

 

  1. Canten del amor de Cristo,

Ensalzad al Redentor;

Tributadle, santos todos

Grande gloria y loor.

 

Coro

 

Cuando estemos en gloria.

En presencia de nuestro Redentor,

A una voz la historia,

Diremos del gran Vencedor.

 

  1. La victoria es segura,

A las huestes del Señor;

¡Oh, pelead con la mirada

Puesta en nuestro Protector!

 

  1. El pendón alzad, cristianos,

De la cruz, y caminad;

De triunfo en triunfo,

Siempre firmes avanzad.

 

  1. Adelante en la lucha,

¡Oh, soldados de la fe!

Nuestro el triunfo, ¡oh escucha

Los clamores! ¡Viva el Rey!

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DEL SEÑOR EN LA PRESENCIA

 

  1. Del Señor en la presencia

Mi alma oculta quiere estar.

¡Cuán preciosas las lecciones

Son que aprendo en tal lugar!

No me abate pena alguna; de cuidados libre estoy;

Porque a este asilo huyo cuando asomo el tentador,

Cuando asomo el tentador.

 

  1. Cuando mi alma está cansada,

Desfallece o tiene sed.

Allí encuentra fresca sombra

Y agua viva que beber.

Tengo allí con mi Maestro santa y dulce comunión.

¡Horas gratas! Los consuelos que me da inefables son.

 

  1. A él mis dudas comunico,

Mis pesares y ansiedad.

¡Cuán pacientemente escucha,

y remedio a mi alma da!

Me consuelo y me reprende, como fiel amigo que es,

Con dulzura, que son tantos los pecados que en mí ve,

Los pecados que en mí ve.

 

  1. ¿No quisieras disfrutar de

La presencia del Señor?

Al abrigo de su sombra

Hallarás paz y perdón;

Prosiguiendo tu camino tras la dulce comunión;

La imagen divinal será en ti realidad,

En ti realidad.

 

 

 

 

 

311.-  VEN, PECADOR

 

  1. Si estás tú triste, débil, angustiado;

Si estás cansado ya de tu pecar,

Oye a Jesús, que dice hoy a tu lado:

“Ven, pecador, te haré yo descansar.”

 

Coro

 

Sí, sí venid, Jesús refugio ofrece

Al pecador cansado de pecar.

Oye su voz, no temas te desprecie;

“Ven, pecador, te haré yo descansar.”

 

  1. ¿Eres muy malo? ¿tienes mil pecados?

Cristo perdona, oye su llamar;

Vino a salvar a tristes, a malvados:

“Ven, pecador, te haré yo descansar.”

 

  1. Si aquí este mundo malo te aborrece,

Te ama Jesús, ¿por qué ya más desear?

Amor eterno y puro hoy te ofrece:

“Ven, pecador, te haré yo descansar.”

 

  1. Sólo Jesús, sólo él puede salvarte;

No hay otro nombre a quien puedas clamar;

Tranquilidad, paz, gozo quiere darte:

“Ven, pecador, te haré yo descansar.”

 

  1. Jesús te ofrece hogar donde él existe,

Pues mil moradas fuese a preparar;

No le desprecies, óyele, él insiste:

“Ven, pecador, te haré yo descansar.”

 

 

 

312.-  NUESTRA FORTALEZA

 

  1. Nuestra fortaleza, nuestra protección,

Nuestro fiel socorro, nuestro paladión,

Nuestro gran refugio.  Nuestra salvación,

Es el Dios que adora nuestro corazón.

 

Coro

 

Nuestra fortaleza.  Nuestra protección,

Es el Dios que adora nuestro corazón.

 

  1. A la voz tan sólo de su voluntad

Túrbanse los mares en su majestad;

Tiembla la montaña, todo es vanidad,

Al vibrar su acento por la inmensidad.

 

  1. Que otros en sus fuerzas quieran descansar,

O en las que este mundo les promete dar.

Nunca todas ellas se han de comparar

Con la que podemos en el cielo hallar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

313.-  BRILLA EN EL SITIO DONDE ESTÉS

 

  1. Nunca esperes el momento de una grande acción,

Ni que pueda lejos ir tu luz;

De la vida a los pequeños actos da atención,

Brilla en el sitio donde estés.

 

Coro

 

Brilla en el sitio donde estés,

Brilla en el sitio donde estés,

Puedes con tu luz algún perdido rescatar,

Brilla en el sitio donde estés.

 

  1. Puedes en tu cielo alguna nube disipar,

Haz a un lado tu egoísmo cruel;

Aunque sólo un corazón pudieres consolar,

Brilla en el sitio donde estés.

 

  1. Puede tu talento alguna cosa descubrir

Do tu luz podrá resplandecer;

De tu mano el pan de vida puede aquí venir,

Brilla en el sitio donde estés.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

314.-  POR CRISTO, DE LOS REYES REY

 

  1. Por Cristo, de los reyes Rey,

Lucharemos con valor, por la verdad y por el bien

Contra todo mal y error

En incesante batallar de los fieles la legión

De triunfo en triunfo avanzará:

Fuertes, invencibles son

 

Coro

 

Luchando con valor; venciendo por la fe,

Hasta que gloria y honor el mundo a Cristo dé.

Luchando con valor; venciendo por la fe,

Hasta que gloria y honor el mundo a Cristo dé.

 

  1. Con manos firmes empuñad

Vuestra espada que en la lid todo enemigo abatirá,

Pues alcanza el alma a herir.

Satán vencido ha de ser; su dominio acabará,

Y sus cautivos a los pies

Del invito Rey vendrán.

 

  1. El Capitán al frente va

De las huestes de la fe, pues su promesa cumplirá:

“Con vosotros estaré.”

Sigamos fieles su pendón; no nos canse el batallar:

Corona cada vencedor,

De Jesús recibirá.

 

 

 

 

 

 

315.-  VEN, ESPIRITU ETERNO

 

  1. Ven, Espíritu eterno, tráenos la gratitud

De su mérito vicario, del dolor la plenitud

Que sufrió el Ser divino para nuestra redención,

Renueva la memoria, danos fue en el corazón.

 

  1. Ven, testigo de su muerte, ven, divino Inspirador,

Que sintamos tu presencia, y apreciemos tu valor;

Ven, aplícanos la sangre del divino Redentor;

Y que Cristo en nosotros, sea constante morador.

 

  1. Que imitemos tus gemidos, suspirando en oración;

Que miremos las heridas seña de la aflicción

Del que hemos traspasado; que lo veamos con dolor,

Y la sangre rociada recibamos con amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

316.-  TU VIDA, OH  SALVADOR

 

 

  1. Tu vida, oh Salvador diste por mí,

Y nada quiero yo negarte a ti.

Rendida mi alma está; servirte ansía ya,

Y algún tributo dar de amor a ti.

 

  1. Al Padre sin cesar ruegas por mí.

Y en mi debilidad confío en ti.

Quiero mi cruz llevar, tu nombre declarar,

Y algún canto entonar de amor a ti.

 

  1. A estar conmigo ven; vive tú en mí;

Y cada día daré algo por ti.

Al pobre algún favor; curar algún dolor

Salvar un pecador, algo por ti.

 

  1. Cuanto yo tengo y soy lo entrego a ti;

¡En gozo o aflicción tuyo hasta el fin!

Y cuando vea tu faz, do no hay pecado más,

Aún me dejarás servirte a ti.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

317.-  CRISTO VIENE

 

  1. Con las nubes viene Cristo

Que una vez por nos murió;

Santos miles cantan himnos

Al que en la cruz triunfó.

¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo viene y reinará

 

  1. Todos al gran Soberano

Le verán en majestad;

Los que le crucificaron

Llorarán su indignidad

Y con llanto, y con llanto al Mesías mirarán

 

  1. Las señales de su muerte

En su cuerpo llevará;

Y la Iglesia ya triunfante

Al Rey invito aclamará,

Y con gozo, y con gozo sus insignias mirará.

 

  1. Que te adoren todos, todos.

Digno tú eres ¡Oh Señor!

En tu gloria y en justicia

Reinarás ¡Oh Salvador!

¡Aleluya! ¡Aleluya! para siempre reinarás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

318.-  ¡SÉ UN HÉROE!

 

  1. De la vida en el turbión ¡Sé un héroe!

En tu angustia y confusión, ¡sé un héroe!

Alza intrépido el pendón, y con noble majestad.

Lucha en prez de la verdad ¡sé un héroe!

 

Coro

 

¡Sé un héroe! Ten confianza en el Señor

¡Sé un héroe! El te ampara bienhechor.

Id, soldados, a pelear con indómito valor

Hasta el triunfo conquistar ¡Sé un héroe!

 

  1. Hay contrarios por doquier ¡Sé un héroe!

Mas con Cristo ¿a qué temer? ¡Sé un héroe!

Batallando sin ceder entre luz y obscuridad

Lucha fiel por la verdad ¡Sé un héroe!

 

  1. Si a tu hermano ves caer ¡sé un héroe!

Vive presto al bien hacer; ¡sé un héroe!

Por Jesús es tu deber su palabra proclamar,

Sus bondades alabar ¡sé un héroe!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡CUAN FIRME CIMIENTO!

 

 

  1. ¡Cuán firme cimiento se ha dado a la fe.

De Dios en su eterna palabra de amor!

¿Qué más él pudiera en su libro añadir,

si todo a sus hijos lo ha dicho el Señor?

¿Si todo a sus hijos lo ha dicho el Señor?

 

  1. No temas por nada, contigo yo soy;

Tu Dios yo soy solo, tu ayuda seré;

Tu fuerza y firmeza en mi diestra estarán,

Y en ella sostén y poder te daré.

Y en ella sostén y poder te daré.

 

  1. No habrán de anegarte las ondas del mar,

Si en aguas profundas te ordeno salir;

Pues siempre contigo en angustias seré,

Y todas tus penas podré bendecir.

Y todas tus penas podré bendecir.

 

  1. La llama no puede dañarte jamás,

Si en medo del fuego te ordeno pasar;

El oro de tu alma más puro será.

Pues sólo la escoria se habrá de quemar.

Pues sólo la escoria se habrá de quemar.

 

  1. Al alma que anhele la paz que hay en mí,

Jamás en sus luchas la habré de dejar;

Si todo el infierno la quiere perder,

¡Yo nunca, no, nunca, la puedo olvidar!

¡Yo nunca, no, nunca, la puedo olvidar!

 

 

 

 

  1. SUENAN MELODÍAS EN MI SER

 

 

  1. Mi Dios me envió del cielo un canto

Melodioso, arrobador;

Lo cantaré con gozo y gratitud,

Con muy dulce y tierno amor.

 

Coro

 

Suenan melodías en mi ser,

De un canto celestial, sonoro, angelical;

Suenan melodías en mi ser

De un dulce canto celestial.

 

  1. Amo a Jesús que en el Calvario

Mis pecados ya borró,

Mi corazón se inflama en santo amor,

Que en mi ser él derramó.

 

  1. Será mi tema allá en la gloria.

Del gran trono en derredor,

Cantar por siempre con los ángeles

Alabanzas al Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SI FELIZ QUIERES SER

 

  1. Si feliz quieres ser, ven a Cristo,

Cuando tengas tristeza y dolor;

Hallarás a Jesús siempre listo

Para darte consuelo y amor.

 

Coro

Si feliz quieres ser, ven a Cristo

Y dichosa tu alma será;

Que siguiendo al valiente Caudillo,

Siempre, siempre del mal triunfarás.

 

  1. Si feliz quieres ser, ven a Cristo,

Ni la muerte que infunde terror

Causará leve espanto a tu alma,

Si ilumina tu senda el Señor

 

  1. Si feliz quieres ser, ven a Cristo

Y reposo bendito hallarás;

¡Oh! Cuán dulce es la voz que te llama;

ven, si quieres la dicha gozar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DE MIL ARPAS Y MIL VOCES

 

  1. Por mil arpas y mil voces se alcen notas de loor.

Cristo reina, el cielo goza,

Cristo reina, el Dios de amor.

Ved, su trono ocupa ya, solo el mundo regirá;

¡Aleluya! ¡aleluya! ¡aleluya! Amén.

 

  1. Rey de gloria, reine siempre tu divina potestad;

Nadie arranque de tu mano

Los que son tu propiedad.

Dicha tiene aquel que está destinado a ver tu faz,

¡Aleluya! ¡aleluya! ¡aleluya! Amén.

 

  1. Apresura tu venida en las nubes, ¡oh Señor!

Nuevos cielos, nueva tierra,

Danos, Cristo, por tu amor.

Aureas arpas de tu grey “gloria” entonen a su Rey.

¡Aleluya! ¡aleluya! ¡aleluya! Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MI VIDA DI POR TI

 

  1. Mi vida di por ti, mi sangre derramé,

Por ti inmolado fui, por gracia te salvé;

Por ti, por ti inmolado fui, ¿qué has dado tú por mí?

Por ti, por ti inmolado fui,

¿Qué has dado tú por mí?

 

  1. Mi celestial mansión, mi trono de esplendor,

Dejé por rescatar al mundo pecador;

Si todo yo dejé por ti, ¿qué dejas tú por mí?

¿Qué dejas tú por mí?

 

  1. Reproches, aflicción, y angustias yo sufrí,

La copa amarga fue que yo por ti bebí;

Reproches yo por ti sufrí, ¿qué sufres tú por mí?

Reproches yo por ti sufrí,

¿Qué sufres tú por mí?

 

  1. De mi celeste hogar, te traigo el rico don,

Del Padre, Dios de amor, la plena salvación;

Mi don de amor te traigo a ti,

¿Qué ofreces tú por mí?

Mi don de amor te traigo a ti,

¿Qué ofreces tú por mí?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CUAL ECO DE ANGÉLICA VOZ

 

  1. Cual eco de angélica voz

Que canta del cielo el amor,

Hoy mi alma repite; “Me dio

Paz verdadera el Señor.”

 

Coro

 

¡Paz! ¡dulce paz! ¡Don de mi buen Salvador!

Y nadie quitarme podrá la paz de mi corazón.

 

  1. Por Cristo la paz hecha fue;

Muriendo mi deuda pagó.

Acepto ya su obra por fe;

¡Hay paz en mi corazón!

 

  1. Abunda en mi corazón paz;

Sirviendo fielmente a mi Rey;

Es leve su yugo y jamás

Injusta o grave su ley.

 

  1. Si en él permanezco y soy fiel,

No habrá tentación ni dolor,

Ni prueba que me haga perder

La paz de mi corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CON GRAN GOZO Y PLACER

 

  1. Con gran gozo y placer nos volvemos hoy a ver;

Nuestras manos otra vez estrechamos.

Se contenta el corazón ensanchándose de amor;

Todos a una voz a Dios gracias damos.

 

Coro

 

¡Bienvenido! ¡Bienvenido!

Los hermanos hoy aquí nos gozamos en decir:

¡Bienvenido! ¡Bienvenido!

Al volvernos a reunir, ¡bienvenido!

 

  1. Hasta aquí Dios te ayudó, ni un momento te dejó,

Y a nosotros te volvió, ¡bienvenido!

El Señor te acompaño, su presencia te amparó,

Del peligro te guardó, ¡bienvenido!

 

  1. Dios nos guarde en este amor,

Para que de corazón,

Consagrados al Señor,  le alabemos

En la eterna reunión do no habrá separación,

Ni tristeza ni aflicción, ¡Bienvenido!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ABRE MIS OJOS A LA LUZ

 

 

  1. Abre Mis ojos a la luz,

Tu rostro quiero ver, Jesús;

Pon en mi corazón tu bondad,

Y dame paz y santidad,

Humildemente acudo a ti,

Porque tu tierna voz oí;

Mi guía sé, Espíritu Consolador.

 

  1. Abre mi oído a tu verdad,

Yo quiero oír con claridad;

Bellas palabras de dulce amor,

¡Oh mi bendito Salvador!

Consagro a ti mi frágil ser,

Tu voluntad yo quiero hacer.

Llena mi ser, Espíritu Consolador.

 

  1. Abre mis labios para hablar,

Y a todo el mundo proclamar

Que tú viniste a rescatar

Al más perdido pecador.

La mies es mucha, ¡oh Señor!

Obreros faltan de valor;

Heme aquí, Espíritu Consolador.

 

  1. Abre mi mente para ver

Más de tu amor y gran poder,

Dame tu gracia para triunfar,

Y hazme en la lucha vencedor.

Sé tú mi escondedero fiel,

Y aumenta mi valor y fe;

Me mano ten, Espíritu Consolador.

 

  1. Abre las puertas que al entrar

En el palacio celestial,

Pueda tu dulce faz contemplar

Por toda la eternidad.

Y cuando en tu presencia esté.

Tu santo nombre alabaré;

Mora en mí, Espíritu Consolador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DE HABERME REVELADO

 

  1. De haberme revelado

Su gracia el porqué,

Por qué fui rescatado tan malo, no lo sé.

 

Coro

 

Porque sé a quién yo he creído,

Y estoy seguro que podrá siempre

Guardar lo que le he confiado hasta aquel día final.

 

  1. De haberme impartido

Tan salvadora fe

Que tanta paz me ha traído, el cómo no lo sé.

 

  1. De la obra del Espíritu

Por quien de ver eché

Mi culpa y quien me salva el cómo no lo sé.

 

  1. Qué bienes y qué pruebas

De Dios recibiré

Los días que me restan sin verle no lo sé

 

  1. Que vuelva Cristo en gran poder

Tranquilo esperaré,

Que duerma en él, o vivo aún le encuentre, no lo sé.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EL LLAMAMIENTO DE CRISTO

 

  1. Sobre El tumultuoso ruido mundanal,

Se oye el llamamiento de Cristo a trabajar.

De Cristo oíd la voz,

(De Cristo oíd la voz.)

 

Coro

 

La voz de Cristo os ordena: las nuevas llevad.

Con el glorioso evangelio el mundo alumbrad.

Entre nosotros, doquier estemos, será nuestro Rey;

Marchemos, pues, resueltos,

Con valor, sí, con valor y fe.

 

  1. De lejanas tierras nos llaman sin cesar;

Almas oprimidas, su yugo a destrozar.

De Cristo oíd la voz,

(De Cristo oíd la voz.)

 

  1. Es la mies muy grande, obreros faltan ya;

¿Quién al llamamiento de Cristo acudirá?

De Cristo oíd la voz,

(De Cristo oíd la voz.)

  1. “Id por todo el mundo”, la orden Cristo da,

Id, y el evangelio a todos anunciad.

De Cristo oíd la voz,

(De Cristo oíd la voz.)

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN UNA CRUZ MI SALVADOR

 

  1. En una cruz mi Salvador

Por mi maldad su vida dio:

Tan grande fue su amor por mí;

¡Por mí, que soy tan pobre y vil!

 

Coro

 

¡Cuán grande amor, Calvario, en ti

Mi Salvador mostró por mí!

Con gratitud lo ensalzaré,

Que vida y luz de mi alma es él.

 

  1. Perdón hallé gratuito en él,

Y libertad mediante fe.

Mi posesión eterna es

Jesús, ¿Qué más desear podré?

  1. De mi canción tema será

Mientras vivir me deje acá,

Que me salvó de mi maldad

Es una cruz al expirar.

 

  1. Y cuando sin cuidados ya

Esté con él en gloria, y paz,

Emplearé la eternidad

Su inmenso amor en alabar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MANOS PEQUEÑAS TENGO LISTAS

 

  1. Manos pequeñas tengo listas,

Una lengüita sin saber,

Dos orejitas escuchando,

Voz infantil para aprender.

 

Coro

 

De Jesús todo soy en la aurora de mi vida;

A seguir pronto estoy, ¿Cuál es mi deber?

 

  1. Ojos pequeños tengo abiertos

Para mirar lo de Jesús;

Tengo dos pies pequeños que andan

Rumbo al eterno hogar de Dios.

 

  1. Un corazón pequeño y débil,

Una sola alma que salve él,

Vida sólo una, es de él entera,

Un pobre pequeñito fiel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NO TENGO MERITOS

 

  1. No tengo méritos; yo bien lo sé;

Cristo salvóme mediante la fe.

¡Fuera jactancia! La gloria le doy;

Tan sólo por gracia me salvó.

 

Coro

 

Cristo por gracia me salvó:

Cristo por gracia me salvó       :

Esta es la historia, es suya la gloria.

Cristo por gracia me salvó.

 

  1. Necio y rebelde al pecado serví;

Lejos anduve de Dios, me perdí;

Cristo buscóme; me halló, y con amor

Tan sólo pro gracia me salvó.

 

  1. Lloraba y gemía, mas ¿qué valor

Tienen las lágrimas de un pecador?

¿Cómo mirar puede el rostro de Dios?

Tan sólo por gracia me salvó.

 

  1. Quiero mi historia contar: soy feliz:

Amor a Jesús: dio su vida por mí,

Ven, pecador, a Jesús, como yo,

Tan sólo por gracia me salvó.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ALEGRATE ALMA FELIZ

 

  1. Anhelo en las regias mansiones morar,

Do reina mi Salvador;

Escucho los ecos de un dulce cantar

De triunfo y de gran loor.

 

Coro

 

A mi Supremo Rey, alegre cantaré,

Mis ojos han de ver la playa celestial;

Feliz y salvo soy, y caminando voy,

Con júbilo a mi eterno hogar.

 

  1. Por senda escarpada quizá habré de andar,

El mundo me olvidará,

Mas en las riberas del límpido mar

Los santos me esperan ya.

 

  1. Gloriosa esperanza, inefable la paz

Que siento en mi corazón;

¡Cuán dulce es tener comunión y solaz

con Dios en adoración!

 

  1. Eleva tu vista y contempla a Jesús,

Sé fiel a tu Rey y Señor;

Los nítidos rayos que emite la cruz

Te envuelvan en su esplendor.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. PLACER VERDADERO ES SERVIR

 

  1. Placer verdadero es servir al Señor;

No hay obra más noble, ni paga mejor,

Servirle yo quiero, con fe y con amor;

Servirle prometo desde hoy.

 

Coro

 

¡Servir a Jesús! ¡Servirle con fe!

¡Qué paga tan rica tendré!

No importa que sufra; sufrió él por mí,

Sirviendo a Jesús soy feliz.

 

  1. Diré la verdad; le seré siempre fiel;

No importa que todo lo pierda por él,

Riquezas eternas en Cristo tendré.

Desde hoy sólo a él serviré.

 

  1. El odio del mundo por él sufriré;

Pesada la carga sin duda será.

Mas sé que su gracia no me ha de faltar.

¡A Cristo hasta el fin serviré!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡RESUCITÓ! LA NUEVA DAD

 

  1. ¡Resucitó! La nueva dad

Al mundo, que su muerte vio;

Tomó en la cruz nuestro lugar.

Mas del sepulcro revivió.

 

Coro

 

¿Por qué buscáis al Cristo aquí?

Entre los muertos ya no está.

No le lloréis; cantad, reíd,

Y proclamad: ¡El Cristo vive y reina ya!

 

  1. Viéronle tristes sepultar

Cuantos en él tuvieron fe;

Toda esperanza muerta ya,

Creyeron sepultar con él.

 

  1. Mas el sepulcro no logró

En sus prisiones retener

Al Cristo Rey, que vencedor

Fue del infierno y poder

 

  1. ¡Resucitó! Ya no tendrá

Sombras la tumba para el fiel.

Aunque muriere, vivirá

El que creyere sólo en él.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LA TIERNA VOZ DEL SALVADOR

 

  1. La tierna voz del Salvador

Nos habla conmovida.

Oíd al Médico de amor, que da a los muertos vida.

 

Coro

 

Nunca los hombres cantarán,

Nunca los ángeles en luz,

Nota más dulce entonarán que el nombre de Jesús.

 

  1. Cordero manso ¡gloria a ti!

Por Salvador te aclamo;

Tu dulce nombre es para mí la joya que más amo.

 

  1. La marga copa de dolor,

Jesús, fue tu bebida,

En cambio das al pecador el agua de la vida.

 

  1. “Borradas ya tus culpas son,”

Su voz hoy te pregona;

Acepta, pues, la salvación, y espera la corona.

 

  1. Y cuando al cielo del Señor

Con él nos elevemos,

Arrebatados en su amor su gloria cantaremos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SENTIR MAS GRANDE AMOR

 

  1. Sentir Más grande amor por ti, Señor;

Mi anhelo es, mi oración que elevo hoy.

Dame esta bendición: sentir por ti, Señor,

Más grande amor, más grande amor.

 

  1. Busqué mundana paz y vil placer;

No quiero hoy nada más que tuyo ser.

¡Oh qué felicidad, sentir por ti, Señor,

Creciente amor, creciente amor.

 

  1. Que venga la aflicción. Dolor también;

Tus mensajeros son para mi bien,

A ti me acercarán, y así sentir me harán

Mi amor crecer, mi amor crecer.

 

  1. Tu nombre al expirar invocaré,

¡Contigo iré a morar! ¡Tu faz veré!

Y por la eternidad pensando en tu bondad,

Más te amaré, más te amaré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TUVE UN CAMBIO

 

  1. Tuve un cambio cuando dije a Cristo:

Ven, Jesús, y mora siempre en mí.

Mis cadenas fueron todas rotas,

Fui lavado en fuente carmesí.

 

Coro

 

Al ser salvo tuve un cambio

En mi corazón, en mi corazón.

Al ser salvo tuve un cambio:

Cambio en mi corazón.

 

  1. Tuve un cambio que es inexplicable,

Es una experiencia personal;

El Señor Jesús entró y el gozo

Que yo siento es gloria celestial.

 

  1. Tuve un cambio en el camino triste,

La esperanza inunda ya mi ser:

Los temores fueron disipados;

Me llenó de fe y de gran poder.

 

  1. tuve un cambio nuevo en mi vida,

Nuevos horizontes puedo ver.

Mis anhelos hoy son celestiales,

En su senda andar es mi placer.

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EL BORRO DE MI SER LA MALDAD

 

 

El borró de mi ser la maldad,

Mis pecados en la cruz él llevó;

El borró de mi ser la maldad,

Con su sangre carmesí me lavó.

Mis pecados borró en raudal carmesí.

El borró de mi ser la maldad.

Me lavó, me limpió y me salvó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. EN LA CELICA MORADA

 

  1. En la célica morada de las cumbres del Edén,

Donde cada voz ensalza al Autor de todo bien,

¿El pesar recordaremos, y la triste nublazón,

Tantas luchas del Espíritu con el débil corazón?

 

Coro

 

Sí, allí será gratísimo en el proceder pensar

Del Pastor fiel y benéfico que nos ayudó a llegar.

 

  1. Oración, deberes, penas, vías que anduvimos ya,

Poseyendo las riquezas que Jesús nos guarda allá.

¿La memoria retendremos, a cubierto de dolor,

Del camino largo, aspérrimo,

Con sus luchas, su temor?

 

  1. La bondad con que nos mira sin cansarse cuando ve

Poco fruto en nuestra vida, y tan débil nuestra fe,

¿Nos acordaremos de ella en aquel dichos hogar

De eternal aurora espléndida e inefable bienestar?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SU AMOR ME LEVANTÓ

 

 

  1. Lejos de mi dulce hogar, vagaban yo sin Dios

A través de tierra y mar, sin esperanza y paz;

Mas el tierno Salvador, viéndome en aflicción,

Por su infinito amor me levantó.

 

Coro

 

Su grande amor me levantó,

De densa obscuridad me libertó;

Su grande amor me levantó.

De densa obscuridad me libertó

 

  1. Todo entrego a mi Jesús siempre le seguiré;

He tomado ya la cruz y el mundo atrás dejé.

Tan excelso y grande amor requiere la canción,

Y el servicio fiel de cada corazón.

 

  1. Ven a él, ¡oh! Pecador, no te rechazará;

Con ternura el buen Pastor hoy te recibirá;

Tus pecados borrará, gozo tendrás sin par,

Gracia y fuerza te dará para triunfar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AL FRENTE DE LUCHA

 

 

  1. ¡ A luchar, a luchar! En las huestes del Señor

Seguiré siempre en pos del caudillo Salvador;

La divina armadura conmigo llevaré;

Marcharé siempre al frente de la lucha.

 

Coro

 

Oye el paso firme de las huestes,

Que van marchando de triunfo en triunfo;

Oye el paso firme de las huestes

Que victoria cierta van,

Voy adelante con estas huestes,

Que nos guía el Dios Omnipotente,

Voy adelante con estas huestes,

Me hallaré siempre al frente de la lucha.

 

  1. Con la enseña de amor y de plena salvación,

Alentado por la fe, marcharé junto al pendón,

Y por más que esta lid sea dura y sin cuartel

Me hallaré siempre al frente de la lucha.

 

  1. Si no te has alistado en las huestes del Señor,

Hazlo hoy con lealtad; que te llama el Salvador.

Ten valor, fe y tesón; que te espera galardón,

Ven, marchemos al frente de la lucha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DULZURA, GLORIA, MAJESTAD

 

 

  1. Dulzura, gloria, majestad, diadema terna son

De Cristo; de sus labios caen consuelo, paz, amor.

 

  1. En cualidades superior al ángel y al amor tal

Es bello sin comparación; suprema es su bondad.

 

  1. Yo que le soy deudor sin fin, en vez de un corazón

Si mil tuviera, estos mil llevárale mi amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SIEMBRA QUE HICIMOS

 

 

  1. Siembra que hicimos del alba al nacer,

Siembra que hicimos subido ya el sol,

Siembre que tarde del día vio caer,

Siembre que cubre nocturno telón.

¡Ay! ¿qué se cosechará? ¡Ay! ¿qué se cosechará?

 

Coro

 

Sea que a la luz o en tinieblas sembré,

Lo que sembramos cosecha dará,

Sea que en el tiempo su fruto se dé,

Sea que lo dé en la eternidad.

 

  1. Siembra que hicimos en puro barrial

Siembra que en medio de espinas murió,

Siembra que a caer fue en un pedregal,

Siembra que fértil terreno encontró.

¡Ay! ¿qué se cosechará? ¡Ay! ¿qué se cosechará?

 

  1. Siembra que hicimos con llanto te tenaz,

Siembre que exprime en el alma la hiel,

Siembre de fe divisando el solaz,

Siega gozosa y corona del fiel.

¡Ay! ¿qué se cosechará? ¡Ay! ¿qué se cosechará?

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DIVÍSASE LA AURORA

 

  1. Divísase La aurora, la noche da lugar;

Conoce el hombre y llora su antigua ceguedad;

Cada aura que al mar crespa trae nuevas de la lid

De la gente que se presta por Sion a combatir

 

  1. Rocíos abundantes de gracia celestial,

Con prespectivas grandes y nuevas, sin cesar;

Cada oración que sube respuesta plena trae;

De céfiros y nubes el bien preciosos cae.

 

  1. Las gentes ya se inclinan al Dios de nuestro amor;

Ya creen sus maravillas y gozan su favor;

Al llamamiento acude de míseros tropel;

Altares falsos se hunden entre un sonoro “Amén”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¿RESPUESTA NO HAY?

 

  1. ¿Respuesta NO hay al ruego que en tu pecho

con ansiedad alzaste en tu dolor?

¿Tu fe vacila ya y tu esperanza,

creyendo vano el ruego a tu Señor?

No digas nunca que él no oyó tu voz,

Tu anhelo cumplirá después tu Dios.

Tu anhelo cumplirá después tu Dios.

 

  1. ¿Respuesta no Hay? Quizá cuando elevaste

Tu ansiosa voz al trono celestial

Temiste no sufrir tan larga espera,

¡Tan ruda fue tu lucha con el mal!

Mas tú verás que el tiempo irá veloz,

Y te responderá después tu Dios.

Y te responderá después tu Dios.

 

  1. ¿Respuesta no hay? No digas que te olvida,

Quizá tu parte no cumplida vio;

Cuando tu ansioso ruego a Dios alzaste,

De fe la lucha en tu alma comenzó,

Si de su ley tan sólo vas en pos,

Respuesta te dará después tu Dios.

Respuesta te dará después tu Dios.

 

  1. ¿Respuesta no hay? La fe tenerla debe,

Si en Cristo, Roca terna, firme está;

Segura siempre queda en la tormenta,

Ni al rayo ni a los vientos temerá,

Pues sabe bien que Dios oirá su voz,

Y clama: ¡lo ha de hacer después mi Dios!

Y clama: ¡lo ha de hacer después mi Dios!

 

 

  1. VEN, SANTO ESPÍRITU

 

  1. Ven, Santo Espíritu de amor, Paloma celestial,

De influjo vivificador eres el manantial.

 

  1. El fuego de consagración te dignes encender

En nuestro helado corazón, y dale nuevo ser.

 

  1. Es triste que con ceguedad sigamos el placer;

Tan criminal debilidad destierre tu poder.

 

  1. Logrado del Señor perdón a nombre de Jesús,

Que llenen cada corazón fe, fortaleza y luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SOMOS DE CRISTO SEGADORES

 

  1. Somos de Cristo segadores;

Cubre los campos rica mies;

Blancos están para la siega;

Vamos el fruto a recoger.

Otros con lágrimas sembraron

¡Siembra de amor, siembra de fe!

Regocijados hoy segamos

Fieles sirviendo a nuestro Rey.

 

Coro

 

¡Vamos hoy a trabajar! El Maestro llama

Obra para todos hay; segadores faltan.

Pasa el tiempo de segar; la oportunidad se va.

¡Vamos! ¡Vamos hoy a trabajar!

 

  1. Hay muchas almas que gozosas

El evangelio escucharán;

Espigas son ya sazonadas:

¿Quién las recoja faltará?

Haces formemos apretados

Para llevar al Salvador;

Cumplido el gozo será entonces

Del segador y el que sembró.

 

  1. Breve es el tiempo de la siega;

¿Cuántas gavillas llevaréis?

Muchas y muy preciosas otros

De Cristo ponen a los pies.

¡Atad gavillas! Os espera

Glorioso premio que dará

A cada siervo fiel el Maestro.

Meted las hoces ¡Trabajad!

 

  1. MENSAJEROS DEL MAESTRO

 

  1. Mensajeros del Maestro

Anunciad al corazón,

De Jesús la buena nueva de su grande salvación.

 

Coro

 

Mensajeros del Maestro, vuestra voz haced oír,

Y los hombres que la escuchen vida puedan recibir.

 

  1. De los montes en la cima,

En los valles y en el mar,

Que doquier el evangelio hoy se pueda proclamar.

 

  1. En los antros del pecado

Y en los sitios de aflicción,

Las alegres nuevas vayan a llevar consolación.

 

  1. Anunciad a los cautivos

Su gloriosa libertad,

Al cansado y al caído buenas nuevas proclamad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JUBILOSAS NUESTRAS VOCES

 

  1. Jubilosas nuestras voces

Elevemos con fervor,

Para dar la bienvenida

A los siervos del Señor.

 

Coro

 

Bienvenidos, bienvenidos, adalides de Jehová;

Parabienes no fingidos la congregación os da.

 

  1. Bienvenidos los campeones

De la fe y de la verdad,

A quien nuestros corazones

Hoy les brindan su amistad.

 

  1. Bienvenidos los soldados

De las huestes de Jesús,

Los que lucha denodados

Por el triunfo de la luz.

 

  1. Uno solo es nuestro anhelo,

Trabajamos con tesón

Por hacer que el Rey del cielo

Reine en cada corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡CAMARADAS! EN LOS CIELOS

 

  1. ¡Camaradas! En los cielos ved la enseña ya.

Hay refuerzos; nuestro el triunfo, no dudéis, será.

¡Firmes ya, pues yo voy pronto! Clama el Salvador.

Sí, estaremos por tu gracia firmes con vigor.

 

  1. Nada importa nos asedien con rugiente afán

Las legiones aguerridas que ordenó Satán.

No os arredre su coraje; ved en derredor

Cómo caen los valientes casi sin valor.

 

  1. Tremolando se divisa el marcial pendón,

Y se escucha de las trompas el guerrero son.

En el nombre del que viene, Fuerte Capitán,

Rotos nuestros enemigos todos quedarán.

 

  1. Sin descanso ruda sigue la furiosa lid.

¡Oh amigos! Ya cercano ved nuestro Adalid.

Viene el Cristo con potencia a salvar su grey:

Camaradas, alegría ¡Viva nuestro Rey!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡LO HE DE VER!

 

 

  1. ¡Lo he de ver! ¿Cuándo? No sé.

País del horizonte inmenso;

¿Do hallaré su oculto ascenso?

¿El trono cuándo miraré?

 

Coro

 

¡Allí veré su faz divina!

¡Allí veré su faz amante!

Con los que han ido por delante

El me dará perfecta paz.

 

  1. Que no lo sepa vale más:

Veloz el tiempo transcurrido,

Al fin su rostro amante viendo,

Tendré reposo, tendré paz.

 

  1. La vida va que antes viene;

Las flores tras los fríos brotan;

Las dichas del dolor derrotan,

Y cada mal remedio tiene.

 

  1. No importan unos años más;

Yo sé que sobre aquella playa

Un alba reluciente raya,

Y yo veré de Dios la faz.

 

 

 

 

 

 

 

  1. ACORDÁNDOME VOY

 

  1. Acordándome voy del hermoso país

Que veré al ponerse mi sol,

Y comience por gracia divina a vivir

Donde impera absoluto el amor.

 

Coro

 

¿Lucirá en mis sienes diadema, Señor?

¿Bajará aquel astro en paz?

Despertando ¿estaré en tu bella mansión?

¿En mis sienes diadema habrá?

 

  1. La potencia divina sostenga mi fue;

Vigilante, empeñosa será;

Ceñirá la diadema entonces mi sien

Por las almas que pude ganar.

 

  1. Un aumento de dicha en la célica Sion

Por cada alma que lleve tendré;

¡Cuánta dicha será ver el rostro de Dios!

A sus pies mi diadema pondré.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TRAS LA TORMENTA

 

  1. Tras la tormenta el arco iris;

Y tras la oscuridad, la luz;

Tras la amargura, la alegría

Que a los creyentes da Jesús.

 

Coro

 

Alegre canto mi alma eleva,

Pues tras el velo Cristo está,

Sostiéneme la fe en su nombre;

Y he de mirar su augusta faz.

 

  1. Tras el invierno, primavera;

Tras el combate rudo, paz;

Tras triste valle, excelsa cumbre;

Tras cautiverio, libertad.

 

  1. Tras cuanto vemos, Dios, el Padre,

Su amor que nunca faltará;

Tras este mundo, el cielo a donde

Jesús nos ha de trasladar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. LAS MUJERES CRISTIANAS

 

 

  1. Las mujeres cristianas trabajan

Con amor, con paciencia y con fe;

Mejorar el hogar sólo buscan,

Impetrando de Dios el poder.

 

Coro

 

Nuestra fe triunfará expresada en trabajo tenaz;

El amor unirá nuestras almas en grato solaz.

 

  1. Con tesoros de amor en el alma,

Con potencia incansable en el bien,

Halle gracia divina y sea sabia

Cada madre al cumplir su deber.

 

  1. Extendidos los brazos formemos,

De constancia y valor noble unión;

Trabajando y cantando elevemos

Nuestro ser, el hogar, la nación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ES MUY ESTRECHO EL CAMINO

 

 

  1. Es muy estrecho el camino por el que al cielo se va;

Ancho el de los pecadores que a perdición llevará.

 

Coro

 

Por el camino estrecho siempre andaré, Señor,

Pues tú en él me guías y eres mi Guardador.

 

  1. En el camino del cielo pocos, muy pocos se ven;

Necios los hombres prefieren mundanos goces y bien.

 

  1. Largo el camino parece, y débil soy, bien lo sé;

Dame, Señor, fortaleza; ¡afirma, aumenta la fe!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VEN, ALMA QUE LLORAS

 

  1. Ven, alma que lloras, ven al Salvador,

En tus tristes horas dile tu dolor.

Dile, sí, tu duelo; ven tal como estás,

Habla sin recelo, y no llores más.

 

  1. Toda tu amargura di al Cristo fiel,

Penas y tristura descara en él;

En su tierno seno asilo hallarás;

Ven que al pobre es bueno, y no llores más.

 

  1. Tú misma al cansado enseña la cruz;

Guía al angustiado hacia tu Jesús;

La bendita nueva de celeste paz

A los tristes lleva; y no llores más.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡LUCHAD, LUCHAD POR CRISTO!

 

 

  1. ¡Luchad, lucha por Cristo, soldados de la cruz!

Alzad triunfal bandera enhiesta por Jesús,

De triunfo en triunfo siempre,

Sed guardas de su honor,

Y haced que el enemigo se humille ante el Señor.

 

Coro

 

Luchad por Cristo, soldados de la cruz;

Alzad triunfal bandera;

Sed fieles a Jesús.

 

  1. ¡Luchad, lucha por Cristo! La trompa obedeced;

No huyáis ante el combate, que es hora de vencer,

Soldados, siempre firmes, con mil, uno, luchad;

Y bravos, el peligro valientes rechazad.

 

  1. ¡Luchad, lucha por Cristo! En su poder fiad;

Que vuestro brazo es débil, y desfallecerá,

Vestíos la armadura, velando en oración,

Y do el peligro os llame no os falte el valor.

 

  1. ¡Luchad, luchad por Cristo! La lid va a comenzar;

Al ruido del combate el triunfo seguirá.

Corona el esforzado, de vida y luz tendrá,

Y con el Rey de gloria por siempre reinará.

 

 

 

 

 

 

 

  1. MARTIRIO CRUEL SUFRIÓ JESÚS

 

 

  1. Martirio cruel sufrió Jesús

Cuando clavado fue en la cruz,

¿Vencido fue? Tal se creyó;

Mas de sepulcro resurgió.

 

Coro

 

La gracia nueva al mundo dad;

Resuene en tierra y mas.

¡vive Jesús! ¡Resucitó!

No en vano padeció.

 

  1. Vida nos brinda y salvación;

Quiere que fiemos en su amor,

Con sangre nuestra paz compro,

No en vano fue su muerte, ¡no!

 

  1. ¡Gloriosa nueva de salud!

¡Es Salvador y es Rey Jesús!

Camino al cielo nos abrió.

No en vano fue su muerte, ¡no!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. NUESTROS PASOS ENCAMINA

 

  1. Nuestros pasos encamina,

Bondadoso Protector;

Por nosotros siempre mira;

Somos grey de nuestro Dios.

 

Coro

 

Apacienta, apacienta el rebaño de tu amor,

Apacienta, apacienta el rebaño de tu amor.

 

  1. Llévanos al verde prado;

Vuélvenos a ti, Señor;

No permitas que el pecado

Quepa en nuestro corazón.

 

  1. Admitir nos prometiste;

Acudimos con temor;

Para que del mal nos libres,

Por no caer en tentación.

 

  1. Los comprados a gran precio

Con la muerte del Pastor,

Con su vida hechos buenos,

Hacen esta oración.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. SI SE NUEBLA TU HORIZONTE

 

 

  1. Si Se nubla tu horizonte, si se rinde tanto afán,

El Señor está presente y te oirá;

Te iluminará la vía y será tu amante guía;

Tu pesada carga más ligera hará.

 

Coro

 

Persevera en plegaria;

En su brazos seculares salvo estás;

Persevera en confianza

Porque con su ayuda el bien eterno lograrás.

 

  1. Si te cansas de esperarlo, de pedirle en oración,

Más delante lo comprenderás mejor;

Cuidará de socorrer a los suyos sin poder;

Porque todo lo hace con sagaz amor.

 

  1. Del amor de Dios no dudes;

Siempre amparará su grey;

Tus plegarias, tu confianza, oye y ve;

Quien con tanto amor nos dio real y célica unción

Premiará con creces, pueblo de la fe.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. JESUS, TE NECESITO

 

  1. Jesús, te necesito por ser tan pecador,

Mi alma entenebrecida, y muerto el corazón,

La fuente necesito, do siempre hallar podré

Justicia para vida, justicia por la fe.

 

  1. Jesús, te necesito, mis bienes son no más

La cruz del peregrino, pobreza y orfandad.

Tu amor, pues, necesito: es mi único sostén,

Mi guía y luz, mi egida, mi terrenal Edén.

 

  1. Jesús, amado mío, dulcísima amistad

La tuya apetecida con tan grande ansiedad.

Tu corazón amante comprende mi sufrir,

Mis pruebas, mis pesares; ¿sin ti cómo vivir?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ALABEMOS AL ETERNO

 

 

  1. Alabemos al Eterno;

Demos loores a Jehová,

Ensalcemos siempre el nombre del Señor.

Desde el pueblo que primero ve del sol el orto allá,

Hasta el oeste do se esconde demos loor.

 

Coro

 

Contemplo todo

Providencia vigilante paternal

Rey del cielo santo,

¿Quién hay como nuestro Padre Celestial?

 

  1. De entre el polvo saca al débil,

Al sentado en muladar,

Entre príncipes lo asienta como igual.

Su poder vuelve a la estéril,

En la casa su lugar,

Con feliz misión materna natural.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. A MEDIA NOCHE EN BETHLEHEM

 

 

  1. A media noche en Bethlehem de Dios la salvación

Por ángeles se proclamó en celestial canción

En las alturas gloria a Dios, el coro tributó;

La paz y buena voluntad al mundo pregonó

 

  1. El canto de loa ángeles. Hoy se oye resonar;

El eco dulce encantador alivia mi pesar,

Y al escuchar con atención el mundo en derredor,

Divina paz recibirá de Cristo el Redentor.

 

  1. Las almas que se encuentran hoy en medio de dolor;

Solaz completo sentirán buscando al Salvador.

Oh que las nuevas del Señor se extiendan más y más!

Que sepan todos que el Señor hoy brinda dulce paz.

 

  1. Vosotros, llenos de temor y enhiestos hoy que estáis,

Y que agobiados de dolor con paso lento vais.

Hoy descansad y contemplad la angélica visión;

Alzad la vista y escuchad la célica canción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MAS SEMEJANTE A CRISTO

 

  1. Más semejante a Cristo quiero ser:

Manso y humilde como él siempre fue;

Celosos activo valeroso y fiel;

Más consagrado al servicio de él.

 

Coro

 

Toma mi vida; quiero tuyo ser;

Mi corazón que te ame sólo a ti

De mi pecado líbrame, Señor

Y sé de mi alma dueño y guardador.

 

  1. Ser como Cristo es mi petición;

Fuerte como él en toda tentación;

Como él llevar mi cruz como él amar,

Y por que venga el reino trabajar.

 

  1. Más semejante a Cristo en compasión

Por los perdidos que él vino a buscar:

Como él tener paciencia abnegación;

Cumplir como él de Dios la voluntad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. CON SU SANGRE ME LAVO

 

 

Con Su sangre me lavó,

En el Calvario él me compró:

Por su gracia me salvó,

El Salvador mi alma libertó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡GLORIA A DIOS EN LO ALTO!

 

  1. “!Gloria a Dios en lo alto!

¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios!

¡Gloria a Dios en loa alto!” Será nuestra canción.

Colmado de mercedes ha

El día que ya su fin tocó;

De su cuidado pruebas da

Por cuanto su poder formó.

 

Coro

 

“!Gloria a Dios en lo alto!

¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios!

Bendición, loor y gloria

Pertenecen al Señor, al Señor.

Bendición, loor y gloria

Pertenecen al Señor, al Señor.

 

  1. “!Gloria a Dios en lo alto!

¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios!

¡Gloria a Dios en lo alto!” Será nuestra canción.

El canto que la aurora oyó,

Los ángeles al celebrar

El día que el Redentor nació,

Con ellos vamos a cantar.

 

  1. “!Gloria a Dios en lo alto!

¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios!

¡Gloria a Dios en lo alto!” Será nuestra canción.

Dios quiera que la compañía

Completa que se encuentra aquí

Estemos en postrero día

Con él para alabarle allí.

 

 

  1. PAN TU ERES, OH SEÑOR

 

(3b)

  1. Pan tú eres, oh Señor, para mi bien,

Roto en pedazos fuiste tú por mí.

¡Cuán grande amor se vio por cada quien,

Al permitirte Dios sufrir así!

 

  1. Me inclino en oración, en gratitud,

Por provisión que nunca merecí.

Recibe mi cantar como actitud

De adoración sincera junto a ti.

 

  1. La copa amarga fue, bebiste allí;

Cual hiel y azotes son mis males, sí;

Pero tu amor cundió y en mi lugar

Vertiste sangre allí para salvar.

 

  1. Y ahora al recordar tu obra de amor,

Todo mi ser se llena de loor.

Recibe esta expresión de adoración

Al contemplarte en recordación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. COMINGO SÉ

 

  1. Señor Jesús, el día ya se fue,

La noche cierra, oh, conmigo sé,

Sin otro amparo, tú, por compasión,

Al desvalido da consolación.

 

  1. Veloz el día nuestro huyendo va,

Su gloria, sus ensueños pasión ya;

Mudanza y muerte veo en redor;

No mudas tú: conmigo sé, Señor.

 

  1. Tu gracia en todo el día he menester:

¿Quién otro puede al tentador vencer?

¿Cuál otro amante guía encontraré?

En sombra o sol, Señor, conmigo sé.

 

  1. Vea yo al fin en mi postrer visión

De luz la senda que me lleve a Sión,

Do alegre contaré al triunfar la fe:

“Jesús conmigo en vida y muerte fue”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AL HUERTO VAN A VISITAR

 

  1. Al huerto van a visitar

La tumba en que su cuerpo está

Mujeres son que a ungirlo van;

Mas ¿Quién la piedra quitará?

Oh, ¿quién (oh quién) la quitará?

 

Coro

 

Nada temáis; id al huerto:

Ved su tumba abierta ya;

El que buscáis no está muerto, ¡Resucitado ha!

Nada temáis; vive y reina vuestro Maestro y Señor,

Vencedor, vencedor,

Del sepulcro vencedor.

 

  1. Clavado fue en la dura cruz,

Y allí su vida dio Jesús

Sus pies, sus manos besarán;

Mas ¿Quién la piedra quitará?

sí, ¿quién (oh quién) la quitará?

 

  1. ¿Habéis pedido lo que amáis?

¿Vuestra esperanza se acabó?

¿De un Cristo muerto en busca vais?

¡Ya Dios la piedra removió!

Si, Dios; (mi Dios) la removió.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HUYE CUAL AVE A TU MONTE

 

  1. Huye cual ave a tu monte,

Alma abrumada del mal;

Allí en Jesús la gran fuente

Lava tu lepra mortal.

Huye del mal vergonzoso,

Clama y a tu ser medroso

Cristo dará su reposo,

¡Oh alma abrumada del mal,

¡Oh alma abrumada del mal.

 

  1. Quiere Jesús hoy salvarte,

Tu llanto El enjugará;

Promete nunca dejarte,

Defensa eterna será.

Ven, pues, va el día volando,

Ya no andes más suspirando,

Ni te detengas llorando,

Tus males Jesús quitará,

Tus males Jesús quitará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ¡QUÉ BELLA AURORA!

 

 

  1. Cuando yo llegue a la vida mejor,

Donde hay descanso de todo dolor,

Y “bienvenido” me diga el Señor,

¡Qué aurora tan bella será!

 

Coro

 

¡Qué bella aurora! ¡Qué bella aurora!

Que los que mueren en Cristo verán,

¡Qué bella aurora! ¡Qué bella aurora!

Que en gloria eterna con él gozarán.

 

  1. Cuando en su gloria contemple al gran Rey,

Con todos los redimidos por fe,

Siempre a su nombre ensalzarlo podré,

¡Qué aurora tan bella será!

 

  1. Cuando yo deje esta vida y su cruz,

Cuando yo vaya a estar con Jesús,

Cuando le mire en su fúlgida luz,

¡Qué aurora tan bella será!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. USA MI VIDA

 

  1. Muchos que viven en tu derredor

Tristes, hambrientos están;

Tú, por tu vida, les puedes llevar

Gozo luz y bendición.

 

Coro

 

Usa mi vida, usa mi vida,

Para tu gloria, oh Jesús;

Todos los días y hoy quiero ser,

Testigo tuyo, Señor, por doquier.

 

  1. Dí a los tristes que Dios es amor,

El quiere dar su perdón,

A los que vienen a Cristo Jesús

Buscando paz, salvación.

 

  1. Toda tu vida hoy rinde al Señor;

Cada momento sé fiel,

Otros que vean en ti su amor

Pronto se rindan a él.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. DESEANDO ESTÁ MI SER

 

  1. Deseando está mi ser tus atrios, oh Jehová:

La paz buscado he por doquier,

Mas no en donde está.

 

  1. Mi vista vuelvo a ti; sé mi consolador;

Aunque antes tan rebelde fui, ya no lo soy, Señor.

 

  1. Exiges contrición, no me despreciarás;

Voy con humilde confesión, y me recibirás.

 

  1. Concédeme perdón, lo pido por Jesús,

En mis peligros salvación, en mis tinieblas luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. VEN AL MAESTRO

 

  1. Oh, ven, si tú estás cargado,

Oh, ven, alma triste hay solaz;

Ven con tus cargas, ven al buen Consolador.

Oh ven, oh ven, ven que te ofrece descanso y paz.

 

Coro

 

Ven al Maestro, ven y la vida tendrás.

Oh ven, oh ven, ven que te ofrece descanso y paz.

 

  1. Oh, ven, si tú estás cansado,

De andar en caminos de maldad;

Arrepentido, ven, pon tu fe en el Señor,

Oh ven, si ven, que te espera con gran bondad.

 

  1. Oh, ven, si perdón anhelas,

Oh, ven, sin demora al Señor;

Todo rendido, ven confiando en Jesús.

Oh ven, si ven, ven que te espera con gran amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MI MANO TEN

 

  1. Mi mano ten, Señor, pues flaco y débil,

Sin ti no puedo riesgos afrontar;

Tenla Señor, mi vida gozo llene

Al verme libre así de todo azar.

 

  1. Mi mano ten; permite que me animen

Mi regocijo, mi esperanza en ti;

Ténla, Señor, y compasivo impide

Que caiga en mal cual una vez caí.

 

  1. Mi mano ten; mi senda es tenebrosa

Si no la alumbra tu radiante faz;

Por fe si alcanzo a percibir tu gloria.

¡Cuán grande gozo! ¡Cuán profunda paz!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. HAZ QUE SIENTA TU PRESENCIA

 

 

Haz que sienta tu presencia diariamente, oh Señor;

Que tu Espíritu me guíe por doquier.

Haz que yo tu voluntad cumpla hoy con dignidad.

Y que sienta tu presencia, oh Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. A PRADOS VERDES

 

  1. A prados verdes me guía mi buen Pastor

En paz allí me sustenta con tierno amor,

Rico abundante es el pasto y agua de vida da;

Me cercan hermosas flores; ¿Quién no le seguirá?

 

Coro

 

Al frente siempre el buen Pastor

Va de su grey, y con amor,

A cada oveja entrar al fin verá en su redil.

 

  1. Cuando por valle de sombra a cruzar voy

Ningún mal temo; me guarda mi buen Pastor.

Puede ser furo el camino, mas lo trazó su amor:

Voy adelante confiado en su fiel dirección.

 

  1. Hacia el país de la vida; do amor y paz

Reinan por siempre, mi senda me llevará,

Bella mansión y gloriosa me ha preparado allá.

El buen Pastor, que su oveja nunca abandonará.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MÁNDANOS LLUVIAS DE BENDICIÓN

 

  1. Mándonos Lluvias de bendición.

Es la plegaria del corazón;

Lluvias de gracia y de salvación,

Avívanos, oh Señor.

 

Coro

 

Avívanos, oh Señor, llenándonos de tu amor,

Colmándonos de fervor; ven, hazlo primero en mí.

 

  1. Mándonos lluvias de santo amor

Para poder guiar al pecador;

Hasta los pies del buen Redentor;

Avívanos, oh Señor.

 

  1. Mándanos lluvias de santidad

Para vencer toda la maldad;

Sólo buscamos tu voluntad,

Avívanos, oh Señor.

 

  1. Mándanos lluvias de tu poder,

Gracia divina que llena el ser,

Don que tu ley nos dé a comprender

Avívanos, oh Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MI JESÚS ES UN AMIGO FIEL

 

  1. ¡Que placer al andar por la senda

Do la gracia de Dios es luz,

De mi Salvador Jesús!

 

Coro

 

Mi Jesús es un amigo fiel,

Mi Jesús es un amigo fiel;

A mi corazón llegó su luz:

Fiel amigo es mi Jesús.

 

  1. Aunque el mundo desprecie mi vida

Y Satán pugne con furor,

El amigo que siempre me auxilia

Es Jesús, mi Salvador.

 

  1. Fiel testigo seré por mi Cristo,

Serviréle con gran amor;

Y en la gloria diré al loarlo:

Es Jesús, mi Salvador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. MAESTRO SE ENCRESPEAN LAS AGUAS

 

  1. Maestro, se encrespan las aguas

Y ruge la tempestad;

Los grandes abismos del cielo

Se llenan de oscuridad.

“¿No ves que aquí perecemos? ¿Puedes dormir así

Cuando el mar agitado nos abre

Profundo sepulcro aquí?”

 

Coro

 

Los vientos, las ondas oirán tu voz: “!sea la paz!”

Calmas las iras del negro mar,

Las luchas del alma las haces cesar,

Y así la barquilla do va el Señor

Hundirse no puede en el mar traidor.

Doquier se cumple tu voluntad:

¡Sea la paz! ¡Sea la paz!

Tu voz resuena en la inmensidad: “!Sea la paz!”

 

  1. Maestro, mi ser angustiado

Te busca con ansiedad,

De mi alma en los antros profundos

Se libra cruel tempestad;

Pasa el pecado a torrentes; sobre mi frágil ser,

Y perezco, perezco Maestro,

¡Oh, quiéreme socorrer!

 

  1. Maestro, pasó la tormenta,

Los vientos no rugen ya,

Y sobre el cristal de las aguas

El sol resplandecerá.

¡Maestro, prolonga esta calma,

no me abandones más;

Cruzaré los abismos contigo

Gozando bendita paz.

  1. DIGNO ES EL CORDERO

 

Digno, digno, digno es el Cordero de Dios;

Digno es el Cordero de Dios.

Digno es el Cordero que murió por nuestro bien;

Digno es el Cordero que murió por nuestro bien;

Y con su sangre para Dios nos redimió.

Y con su sangre para Dios nos redimió, nos redimió.

Nos redimió y con su sangre la vida nos dio

Aleluyas, glorias y honras al santo

Cordero, por siempre y siempre

Siempre, siempre, siempre, siempre, Amén, Amén.

Aleluyas,  glorias y honras al santo

Cordero, por siempre y

Siempre, y siempre, y siempre,

Y siempre, Amén, Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. ES EL TIEMPO DE LA SIEGA

 

  1. Es el tiempo de la siega y tú sin vacilar,

Declarando con holgura “no hay que trabajar”,

Mientras tanto que el Maestro te vuelve a llamar,

Joven, joven, ven trabaja ya.

 

Coro

 

Ven, y ve los campos blancos, como están

Aguardando manos que los segarán,

Joven, ¡despierta! Hazlo pronto y alerta

Sé el primero en decirle “heme aquí, Señor”.

Por doquier se inclina la madura mies

Que las auras mueven, y ¡qué bella es!

Joven, ¡despierta! Hazlo pronto y alerta,

Pocos días hay que restan para el segador.

 

  1. Las gavillas que recojas, joyas de esplendor,

Brillarán en la corona que dará el Señor.

Busca pronto eternas joyas, Dios es premiador.

Joven, joven, ven trabaja ya.

 

  1. Va pasando la mañana, y nunca volverá,

Pronto el tiempo de la siega aquí terminará,

Te hallarás al fin vacío ante tu creador.

Joven, joven, ven trabaja ya.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. TU TIMPO CONSAGRA

 

  1. Tu tiempo consagra; no dejes de orar;

En Dios permanece, y busca el maná;

Amando a los fieles, al débil sostén,

Y nunca olvides el don y por quién.

 

  1. Tu vida consagra; el mundo es velo;

Camina despacio del Maestro en pos;

Mirándolo mucho serán como él es;

Tú para dudarlo motivo no des.

 

  1. Tus bienes consagra; riqueza te dé;

Tu paso acomoda de Dios el andar;

Que goces, que sufras, camina con él;

Fijando la vista en modelo tan fiel.

 

  1. Tus fuerzas consagra; tranquilo estarás;

En ti sólo impere de él la voluntad;

Su espíritu sigue a fuentes de amor;

Prepárate y pronto verás al Señor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. AMÉN

 

 

Amén, Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

385 AMÉN

 

 

Amén, Amén, Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. FELIZ, FELIZ CUMPLEAÑOS

 

  1. Feliz, feliz cumpleaños deseamos para ti

Que el Dios Omnipotente te quiera bendecir.

 

Coro

 

¡Feliz, feliz cumpleaños!

Que Dios en su bondad

Te dé muy larga vida, salud, felicidad.

 

  1. A Dios le damos gracias que con amor sin par,

Al fin de otro año hermoso te permitió llegar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  1. RESPUESTA CORAL

 

 

Óyenos, oh Dios,

Óyenos, oh Dios,

Atiende a nuestra voz,

Y danos tu paz.

 

 

 

 

 

  1. GLORIA PATRI

 

 

Gloria demos al Padre,

Al Hijo y al Santo Espíritu;

Como eran al principio,

Son hoy y habrán de ser,

Eternamente.  Amén.

 

 

 

 

  1. A DIOS, EL PADRE CELESTIAL

 

 

A Dios El Padre celestial,

Al Hijo nuestro Redentor,

Y al eternal Consolador,

Unidos todos alabad.

 

 

 

CUATRO ELEMENTOS QUE INTEGRAN LA CONSAGRACION QUE DA EL AMOR Lucas 15:8-10

Buena parte del magisterio de Jesús fue impartido bajo la forma de historias conocidas como parábolas. Todas tienen dos niveles de significado. Ponen de relieve una verdad principal de una manera dramática y vívida. Las parábolas guardan, por así decir, el núcleo de la verdad en una nuez que primero hay que cascar. Las parábolas no son para oyentes ociosos, sino para aquellos empeñados en descubrir el mensaje de Jesús. Una vez captada la parábola, el tema se ilumina y la comprensión se hace más honda y profunda.

Al leer Lucas 15 veremos tres diferentes aspectos del proceso por el cual el corazón del hombre se descarría y se aleja de Dios. Allí tenemos a la oveja que se descarría: Ella representa al hombre que está parcialmente consciente y que puede actuar, en parte, de acuerdo con su voluntad, pero que con el transcurso del tiempo se rinde a sus inclinaciones y a la tentación. Luego tenemos la moneda que cae rodando, queda escondida debajo de algún mueble, y se pierde: Esta ilustración describe al hombre sin voluntad, quien a veces casi mecánicamente cae en pecado, se sumerge en él, y queda cubierto con el polvo del mal. Después está la peor de todas las descripciones: el muchacho que tenía pleno conocimiento de lo que estaba haciendo.

Aquí el tema es el amor por los perdidos, y vemos en tres parábolas el amor de Dios, es justamente ese amor que Cristo nos ha demostrado el que nos hace entregarnos a Dios de tal manera que Él pueda utilizarnos como quiera. Se trata en primer lugar del amor a Dios, y después del amor por los perdidos, por la Iglesia y por la causa de Cristo. Mientras más fuerte sea este amor, más desearemos trabajar fielmente en el evangelismo.

Cuando una Iglesia llega  a su madurez entiende que no basta con saber simplemente qué debemos hacer y por qué debemos hacerlo. Ni siquiera es suficiente que deseemos hacerlo, que estemos motivados en alto grado. Debemos estar consagrados, dedicados a Dios y a la obra para la cual Él nos ha escogido, resueltos a hacerla de la manera en que debe ser hecha.

Veamos entonces estos cuatro elementos que nos da el amor cuando nos consagramos:

(A) Hasta encontrarla nos habla de su perseverancia. La dedicación no solamente nos pone a trabajar, sino que nos hace seguir entregando a la tarea nuestros mejores esfuerzos, hasta lograr el éxito. Quien ha perdido esta moneda es una mujer. Tenía diez monedas, quizá las arras de su matrimonio, y se le ha extraviado una. Vemos aquí otra manera de exponer la misma verdad. Al citar a Godet dice Bliss: «Así como la otra (parábola) demostró el cuidado del Salvador por los pecadores abandonados por causa de su lamentable estado, así ésta los presenta como propiedad de tal valor para Él, que no puede cederla». Juan 3:16

(B) La dedicación al evangelismo, pues, comienza con un paso definido de entrega a Dios, dejándole obrar por medio de nosotros como Él quiera. Esa consagración puede reafirmarse de varias maneras: públicamente, o bien privadamente, para hacer una tarea especial, diariamente, o al sentir la necesidad de hacerlo.  Dice Pablo: ay de mi si no predicare el evangelio (1 Corintios 9:16-23). Lo que ha perdido es una moneda de plata, de valor intrínseco, no como el hierro o el plomo. En esa moneda, que es el hombre, está estampada la imagen de Dios y su inscripción. Esta moneda estaba ensuciada en el fango del pecado; pero aun manchada, es de plata y Dios le da un valor tan grande que para rescatarla ha pagado un precio infinito (v. 1 Pedro 1:18–19). El ama de casa de Lucas 15 nos enseña algo en lo referente a la dedicación a la obra. No se contentó con sentarse a llorar porque había perdido su moneda. Decidió hacer algo al respecto y se puso a trabajar de acuerdo a un plan de acción definido. Pudo haber recorrido la casa, solamente mirando, o buscando la moneda a tientas y de rodillas. En cambio, hizo uso de lo que tenía para hacer el trabajo en mejor forma. Encendió una lámpara para ver mejor. Usó una escoba para aumentar su alcance hasta debajo de los muebles y en todos los rincones.

Las escobas varían, según el lugar y la tarea, desde un manojo de ramas hasta las enormes escobas de los camiones que barren las calles de la ciudad. Los métodos y medios del evangelismo también varían. Dios espera que usemos los talentos naturales que Él nos ha dado, y desea obrar a través de nosotros con los dones sobrenaturales del Espíritu Santo. Podemos predicar, enseñar y testificar a la gente que nos rodea. También podemos extender nuestro alcance por medio de literatura, radio, televisión o cursos por correspondencia; enviando misioneros a lugares a donde no podemos ir, y orando por la obra de Dios y sus obreros en todas partes del mundo. ¿Quién sabe qué ministerio Dios le dará a usted algún día? Mientras tanto, es mi oración a Dios que le ayude a Usted a usar bien la escoba que Él ya le ha dado.

La acción de barrer no tiene nada de elegante. Es un trabajo sencillo y duro. Algunas personas tienen la idea que barrer es algo indigno de su posición en la vida, pero es un trabajo imprescindible. También buena parte del trabajo de evangelismo es burdo y duro. Dios no está buscando gente floja para usarla en su servicio. Está llamando gente trabajadora. 2 Timoteo 4:5.

(C) Busca con diligencia nos habla del esmero con que la mujer realizaba el trabajo.  Esta mujer no escatima tiempo ni esfuerzo para encontrar la dracma perdida: «Enciende una lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla» (v. 8). Esto representa los varios medios y diversos métodos que usa Dios para atraer hacia Sí (Juan 6:44) a las almas perdidas: Ha encendido la luz del Evangelio, no para hallar Él el camino hacia nosotros, sino para que nosotros pudiésemos hallar el camino hacia Él; ha puesto en su corazón el traernos a su casa.

(D) La salvación eterna de algunas personas depende de la fidelidad con que usted haga su trabajo. La mujer experimenta un gozo extraordinario por haber hallado la moneda que tanto significaba para ella: «Reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido» (v. 9). Quienes disfrutan de un gozo santo desean que también otros se regocijen con ellos. La agradable sorpresa de haber hallado la moneda que completaba el número de sus diez arras excita a la mujer de tal manera que nos parece oírla, arrebatada de gozo, repetir a sus amigas: « ¡La hallé, la hallé!» No podemos alcanzarlas a todas, pero podemos alcanzar a algunas. No todas aceptarán a Cristo, pero lo harán algunas si nosotros hacemos la parte que nos corresponde. El lugar en que pasen la eternidad dependerá de nuestras oraciones, testimonio, ayuda, y acción conjunta con Dios y con la Iglesia en el evangelismo; y no solo de nuestro pastor.

Finalmente, nuestra dedicación, diligencia, fidelidad y perseverancia a cualquier tarea y lo bien que la hagamos dependen de la importancia que creamos que tiene. La persona que trabaja en una fábrica de aviones, probablemente lo hará con más cuidado si sabe que la seguridad del avión puede depender de la pieza que está haciendo. El campesino cultiva su siembra con mayor cuidado cuando sabe que la vida de su familia depende de ella. A nosotros y a otros que se hallan en el evangelismo, nos estimula el reconocimiento de lo importante que es el trabajo que Dios nos ha encomendado.

Nuestra obra en el evangelismo es importante, no obstante lo insignificante que pueda parecer, puesto que es la tarea que Dios nos ha asignado. Somos socios de Dios en su obra. Él cuenta con que nosotros haremos nuestra parte del trabajo y El hará la suya. Esto es lo que nos anima a seguir trabajando aun cuando nos sintamos cansados y desalentados. El trabajo que Dios nos ha encomendado constituye una parte vital de su gran plan, de modo que Él nos ayudará a hacerlo bien.

La obra que hacemos cada día es importante, porque es posible que ya nos quede poco tiempo para trabajar. El campesino en la plena cosecha del trigo mira las nubes densas y oscuras en el cielo y se apura a trabajar lo más rápido posible. Debe recoger el grano maduro antes de que se desate la tormenta. Si no lo hace, éste quedará desparramado por el suelo y se perderá. Él se siente agotado, pero sigue trabajando. Deja de hacerlo únicamente cuando ha terminado la tarea o cuando la tormenta le obliga a abandonar el campo.

Estamos en tiempos de cosecha. Jamás han estado los campos más en sazón; jamás la gente ha sido más receptiva al Evangelio. Dios está llamando a toda la Iglesia a dejar de lado todos los demás intereses; a olvidar la comodidad y la seguridad, salir al campo y cosechar el grano antes de que se pierda para siempre. El tiempo se acaba, tanto para los obreros como para los inconversos. ¿Cuánto tiempo nos queda para trabajar? ¿Un año? ¿Diez? ¿Seis meses? ¿Solamente hoy? ¿Quién lo sabe?

Las mujeres palestinas recibían diez monedas de plata como regalo matrimonial. Estas monedas tenían un valor sentimental semejante al anillo de bodas y perder una era muy desesperante. Así como la alegría que significaría para una mujer hallar la moneda o el anillo extraviado, también los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente. Cada individuo es precioso para Dios. Se aflige por cada perdido y se regocija cuando encuentra y lleva al Reino a alguno de sus hijos. Quizás tendríamos más gozo en nuestras iglesias si testificamos del amor de Jesús y nos preocupamos por el perdido.

De modo que hacemos lo mejor que podemos cada día, contentos con tener parte en la gran cosecha de Dios. ¿Cansados? Bastará una sola hora en el cielo para compensar todo el cansancio. Algún día veremos el rostro del Señor y lo escucharemos decir: — ¡Bien hecho! Ahora tu trabajo está terminado. Ven a casa. — Hasta entonces, hemos de seguir trabajando. ¡Sabemos lo importante que es nuestra labor!

Estas parábolas en Lucas 15 nos enseñan que los que estamos dentro de la iglesia no debemos mirar con menosprecio a los que están fuera. Nosotros, estando dentro de la casa de Dios, podemos estar perdidos si no tenemos amor y humildad. Si no nos concentramos en el estudio practico de la Biblia, conformando paulatinamente nuestras vidas con los principios y objetivos del Evangelio de Nuestro Señor. No es suficiente la aceptación formal de una fórmula mágica. No es suficiente con el desarrollo de un neo–fariseísmo. Necesitamos una vida plena en Cristo que solo se da en el contexto de un peregrinar hacia el completamiento de nuestra condición humana según el arquetipo que se nos ha dado en la persona de Jesucristo.

Hoy, cuando el mundo se encuentra sometido a las más grandes tensiones, hoy como ayer, el Señor exige mucho más de aquellos que le confiesan como Señor y Salvador, que de otros que no le reconocen. Si el Señor viniera hoy, sería más exigente con los evangélicos que con los que no lo han aceptado. ¿Por qué haría esto Jesús? Por la sencilla razón de que Él nos ha llamado al crecimiento, al desarrollo de nuestra condición de discípulos suyos y muchas veces nos hemos conformado con una vida mediocre. Porque no hemos aceptado el desafío a seguirle en el camino. Al hacer estas afirmaciones nos estamos refiriendo por supuesto a una buena parte de las personas que militan en las Iglesias Evangélicas. Gracias a Dios que queda un remanente, como en el pasado, que le es fiel a su Señor y está tratando de ubicarse en la situación concreta en que Dios nos ha colocado para ser testigos de Cristo y agentes de evangelización. Oremos

26 DE JULIO DEL 2015, GUADALAJARA, JALISCO MÉXICO.

Iglesia Nueva Jerusalén.

Ibrahim Mauricio Mateo Cruz

LA VOZ DE LA ORACIÓN (Salmo 5)

La oración es el grito interior del alma. El salmista da libre curso al sincero deseo del alma en el cap. 5. Todo el capítulo es una hermosa sinfonía sobre la oración. Examinemos la oración de un alma en el principio de los pactos de Dios con el hombre… «Plegaria pidiendo protección»

En la tradición de los dos salmos anteriores, el quinto presenta la súplica de una persona acusada injustamente y que acude humildemente al Señor para presentar su caso e implorar justicia. Sus acusadores son personas insensatas, mentirosas, malvadas, sanguinarias y engañadoras, que no se inhiben hasta lograr sus objetivos de maldad. El salmista invoca la intervención de Dios y clama por el castigo y la caída de sus enemigos. Finaliza el poema con una gran declaración de confianza por la capacidad de salvación divina y por su compromiso con la defensa de la persona justa.

  • El Señor escucha mis palabras: vv. 1–3

La oración comienza con una petición del salmista, con un clamor intenso: ¡Señor «escucha mí gemir» y «atiende a mi clamor»! Esas expresiones, características de los salmos de lamentación, ponen de manifiesto la magnitud de la aflicción, revelan la intensidad del dolor, subrayan la necesidad del adorador, identifican la angustia del salmista. Más que una palabra religiosa superficial o una oración memorizada de poca significación, el poeta se presenta ante Dios con un clamor profundo, con una plegaria intensa, con una oración de petición y ayuda. La referencia a la oración «temprano en la mañana» indica la urgencia del clamor.

La confianza del salmista está en que Dios le puede escuchar, pues le reconoce como su rey y su Dios. La oración es intensa e íntima. ¡Reconoce el autor la autoridad divina sobre los monarcas humanos! El salmista llega al más alto foro legal en donde puede presentar su caso, ante Dios. El Señor es el juez por excelencia, que tiene la capacidad de establecer la justicia en el instante oportuno.

Las expresiones «mi Rey» y «mi Dios» revelan el sentimiento profundo del adorador: El Señor no es al monarca distante despreocupado por los dolores de su pueblo, ni es la divinidad impersonal ajena a las dinámicas diarias de su pueblo. Para el salmista, el Señor es el Dios cercano e íntimo, que le brinda las fuerzas necesarias para confiar y esperar su intervención redentora.

  • El futuro de los insensatos: vv. 4–6v. Junto a una afirmación teológica en torno a la divinidad, el salmista describe a sus adversarios. ¡Insensatos y arrogantes que se complacen en la maldad y la injusticia! El Dios del salmista no acepta la maldad como un comportamiento adecuado, ni permite a los inicuos estar delante de su presencia. El Señor destruye a los mentirosos; y abomina, el Dios del salmista, a la gente sanguinaria y engañadora.

Estas afirmaciones teológicas, que revelan la naturaleza justa de Dios, ponen en clara evidencia un nivel avanzado en el desarrollo religioso del salmista y de la humanidad. Aunque esas declaraciones están muy acorde con la teología cristiana, la literatura antigua presenta los excesos, conflictos y las actitudes caprichosas de las divinidades de las ciudades antiguas de Canaán y Ugarit.

La relación íntima y la dinámica recíproca entre la justicia y la divinidad es una contribución significativa de la literatura bíblica a la teología. El Dios de las Sagradas Escrituras es justo, y esa naturaleza especial le hace rechazar la maldad como una manifestación divina adecuada. Las expresiones de rechazo—p.e., «no habitarán junto a ti» y «no estarán delante de tus ojos»—pueden aludir a la negativa divina ante los gestos, las oraciones y los sacrificios de adoradores que llegan al Templo, pero que actúan de acuerdo a la maldad.

De acuerdo a la teología del salmo el Señor rechaza tanto el pecado como al pecador. Esa afirmación, que puede parecer extraña en la teología cristiana, puede entenderse a la luz de una comprensión más amplia de la afirmación. En efecto, Dios rechaza todo lo relacionado con el pecado, inclusive a las personas, hasta que se incorpora una actitud de arrepentimiento y humildad. Cuando la persona pone fin a su actitud siniestra de maldad, entonces se aleja del juicio divino y recibe la misericordia de Dios. 4. Considerad la expectación de la oración: a) La verdadera oración será llena con la mirada de fe. b) Esta oración denota expectación.

  • El Señor me guía en su justicia: vv. 7–8: En contraposición a la actitud adversa de sus enemigos, el salmista se presenta ante Dios con humildad y se allega al Templo esperando la misericordia divina. Reconoce la importancia del Templo como Casa de Dios, y se dispone a adorar con reverencia. Y el resultado de su gestión religiosa es un clamor extraordinario: ¡Señor guíame en tu justicia!

Adorar «hacia el santo Templo» revela la costumbre antigua de los judíos de la diáspora de hacer sus oraciones, o cumplir sus responsabilidades religiosas, orientados hacia Jerusalén, la Santa Ciudad, en donde estaba ubicado en Templo (1 R 8:35, 38, 42; Sal 28:2; 134:2; 138:2; Dan 6:10). Esa práctica presuponía que Dios habitaba en el Templo, que transmitía la idea de morada o casa. Orar orientado hacia el Templo era una manera de reconocer la presencia divina en ese lugar.

La petición final del salmista, «endereza tu camino», es una forma figurada de pedirle a Dios que le ayude y le permita enfrentar las dificultades de la vida con sabiduría y autoridad. No le pide al Señor que lo saque del camino ni que le evite las adversidades, sino que le prepare el sendero y le ayude a transitar la vida con valor y firmeza.  5. Considerad la confianza de la oración: a) «… Entraré en tu casa…» (v. 7). b) «En tu santo templo me postraré, lleno de tu temor» (v. 7). 6. Considerad la reverencia de la oración: a) «Mas yo por la abundancia de tu misericordia…» (v. 7). b) «En tu santo templo me postraré, lleno de temor» (v. 7).

  • El castigo de los mentirosos: vv. 9–10: Esta sección describe de forma gráfica a los enemigos del salmista: La boca de ellos comunica mentiras y falsedades; y su interior—es decir, lo que se anida en lo más profundo del ser—, está lleno de maldad. Sus adversarios son hipócritas, malos y mentirosos. Para el salmista, el problema real de quienes le acusan es el sepulcro o la muerte que tienen en su interior.

Esa imagen de la muerte es el fundamento de las acciones de los enemigos del salmista, es la base de las palabras que emiten. La comunicación y las acciones mismas de sus adversarios y perseguidores están influenciadas por el ambiente del sepulcro, que evoca descomposición y destrucción.

Ante esas actitudes, el salmista reclama el juicio divino: ¡Castígalos, Señor, por sus intrigas, por sus transgresiones, por sus rebeliones! ¡Hazlos pagar por lo que me han hecho!, parece decir el poeta en su oración. En su clamor a Dios, le desea que caigan y que sean echados fuera de la presencia divina. Su oración es una plegaria de vindicación firme y decidida, es una oración que responde a sus sentimientos más profundos de dolor y persecución, es un clamor que se origina en sus experiencias adversas de injuriado y calumniado.

El texto revela que se manifiestan en el salmista los resentimientos y los deseos de venganza que deben ser superados para propiciar la salud mental y espiritual. Ante situaciones similares, los seres humanos reaccionan con violencia, y desean verse restaurados y restituidos. Sin embargo, la gente no puede vivir feliz cuando las fuerzas que guían sus vidas están motivadas por la revancha y la venganza. La dicha se manifiesta en las personas cuando el fundamento de sus acciones no es la insanidad que produce el resentimiento, sino la paz que genera la salud mental y espiritual.

  • La alegría de los que confían en Dios: vv. 11–12 La palabra final del salmo es de contentamiento y optimismo. Se alegran las personas que confían en el Señor, pues Dios mismo les defiende, les apoya y les bendice. El Señor es como un escudo protector alrededor de las personas justas, y les manifiesta su favor y su amor. Esas acciones divinas producen en el salmista seguridad, esperanza y regocijo.

El motivo de gozo no es en este caso el juicio o la destrucción de los adversarios del salmista, sino la protección e intervención divina. Amar el nombre divino es una forma de expresar su amor al Señor. En este contexto es importante señalar que en la antigüedad se pensaba que había una relación estrecha e insustituible entre el nombre y la persona que lo lleva. En el particular caso del nombre divino, el Antiguo Testamento está cargado de relatos en los cuales ese nombre tiene gran significación teológica y espiritual (p.ej, Ex 3:13–15; 6:2–3).

La frase final del salmo, «lo rodearás de tu favor», es sinónima de bendición, y presenta una de las características fundamentales de la oración: Aún ante las adversidades más amargas, la gente de fe recibe la bendición divina, pues Dios mismo les rodea de amor. Y aunque la vida se viva en medio de contradicciones y esperanzas, en medio de persecuciones y bendiciones, en medio de problemas y expectativas, en medio de conflictos y posibilidades, la gente justa da voces de júbilo y se regocija en la seguridad que le brinda el Señor. El secreto de la oración, según el salmo, se relaciona con el sentido de justicia y seguridad que manifiesta.

  1. Resultados de una oración así: «Gozo». «En ti se regocijen los que aman tu nombre» (v. 11).

En su importante Epístola a los romanos, el apóstol Pablo cita el versículo nueve de este salmo, en su discurso sobre el poder del pecado que arropa a la humanidad, tanto a judíos como a gentiles (Rom 3:13). Y aunque la finalidad original del salmo no necesariamente se relaciona con la afirmación y teología paulina, la interpretación apostólica es muy válida y pertinente. En efecto, la maldad no tiene la última palabra en la vida, la injusticia no es el destino final de los fieles, la destrucción no constituye el propósito de Dios para la humanidad. Al final de todo, Dios sigue siendo Dios, pues tiene control de la historia y de la humanidad. El favor divino es mayor que la actitud rebelde de los enemigos, pues el amor de Dios es superior a los odios, rencores y resentimientos humanos.

26 de Julio del 2015, Ajijic, Jalisco, México.

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SUPLICA INDIVIDUAL DE UN ALMA SEDIENTA DE DIOS. Salmo 63

El Salmo 63 afirma la seguridad que proviene de Dios, e incentiva la relación íntima con el Señor, que tiene implicaciones, valores y consecuencias para la comunidad. Posiblemente el propósito básico del poema es articular los deseos de buscar al Señor y mantenerse al amparo de su amor y misericordia, en medio de alguna situación difícil de la vida. El salmo revela la petición de un israelita piadoso de gozar la presencia y el auxilio de Dios en el Templo de Jerusalén. El poema se mueve anímicamente de la nostalgia por lo que ha perdido por la crisis que atraviesa, a la esperanza de recuperación y disfrute de la presencia y bendición de Dios.

Aunque los estudiosos no se ponen de acuerdo sobre el particular género literario de este salmo, posiblemente se trata de una súplica individual en la cual el poeta articula una serie de peticiones cuando atraviesa una seria dificultad personal. En su estado actual, el poema se incluye en la tradición de los salmos David, de acuerdo con su título hebreo. Posiblemente la mención de la tierra árida y la referencia sequedad hizo que el poema se atribuyera al famoso monarca de Israel, mientras estaba fugitivo en el desierto (véase 1 S 23:14; 2 S 15:22–23). Es importante notar, sin embargo, respecto a esta referencia histórica, que el salmo alude al Templo, ¡que fue construido por Salomón, luego de la muerte de David! (1 R 6–8).

Determinar con precisión la fecha de redacción del salmo es muy difícil, aunque posiblemente, por sus referencias al Templo y al rey, proviene de la época de la monarquía. Este tipo de salmo individual se utilizaba en la antigüedad para apoyar la devoción individual, especialmente en casos de personas perseguidas y atribuladas. Es posible, también, que este salmo provenga de las experiencias de algún israelita exiliado, que anhela regresar al Templo de Jerusalén reconstruido.

Este salmo, en su brevedad, tiene tanto fervor y tan viva devoción como cualquier otro de los salmos de David. Así como las cartas más dulces de Pablo fueron las redactadas en prisión, así también los salmos más dulces de David fueron lo que, como éste, se redactaron en el desierto. I. Su deseo hacia Dios (vv. 1, 2). II. Su estima de Dios (vv. 3, 4). III. Su satisfacción en Dios (v. 5). IV. Su secreta comunión con Dios (v. 6). V. Su gozosa dependencia de Dios (vv. 7, 8). VI. Sus victorias obtenidas, por medio de Dios, contra sus enemigos; y su seguridad de quedar a salvo a pesar de la malignidad de sus adversarios (vv. 9–11). Aunque sigue la forma de súplicas (cf. Sal. 22), no hace un pedido; el salmista adora a Dios y medita acerca de él. Algunos lo clasifican como Salmo de Confianza. El salmista está en una situación difícil, pero esta situación produjo uno de los más lindos salmos. Mejor que la Vida

David, destronado de forma temporal, atraviesa a pie el desierto de Judá, rumbo a su lugar de exilio forzado, al este del Jordán (2 S. 15:23–28; 16:2; 17:16). Aunque la situación política del rey está en un punto muy bajo, su vitalidad espiritual está muy alta.

  1. Dios mi anhelo, vv. 1–4

El salmista tiene sed de Dios: vv. 1–2vv. 1–2: La primera sección del poema expone lo que hace, siente y experimenta el salmista. Para demostrar su afirmación teológica inicial, que el Señor es su Dios, indica que le busca de madrugada, que su alma tiene sed del Señor, y que su carne le anhela—es decir, todo su cuerpo, su vida completa—. Aunque experimenta alguna crisis y dificultad mayor, que se compara a las tierras áridas y sequedades de los desiertos, desea ver y disfrutar nuevamente el poder y la gloria de Dios, además de participar de las ceremonias religiosas en el santuario, que es una manera de referirse al Templo de Jerusalén. El poeta, en medio de las dificultades que atraviesa, recuerda sus experiencias en Jerusalén, y las añora.

La imagen del desierto es importante en el poema, pues revela la intensidad de la crisis, la gravedad del problema. Los desiertos son tierras vastas y extensas donde escasea la vegetación y las fuentes de agua. La vida en esos lugares remotos y hostiles es complicada y difícil. En este salmo, la referencia al desierto representa el entorno de dificultad física que experimenta el poeta, que anhela superar la crisis y disfrutar de la presencia de Dios.

Versículos 1–2

El título nos dice cuándo fue redactado el salmo: cuando David estaba en el desierto de Judá; esto es, probablemente, en los vados de que se nos habla en 2 Samuel 15:28. Incluso en Canaán, a pesar de ser una tierra fértil y bien poblada, había desiertos, lugares menos fértiles y menos poblados que otros. Así pasa en el mundo, y aun en la Iglesia, pero no en el Cielo; allí el desierto florecerá como la rosa. Los mejores y más amados hijos de Dios pueden, a veces, estar confinados en un desierto. Hay salmos apropiados para un desierto y hemos de dar gracias a Dios de que el desierto en que nos hallamos es el desierto de Judá, no el desierto del Pecado. En estos versículos, David se anima a asirse de Dios:

  1. Mediante una fe viva y activa (v. 1): «Oh Dios, mi Dios eres tú». Hemos de reconocer que hay un Dios y que hablamos a alguien que existe realmente y está presente con nosotros cuando decimos: ¡oh Dios!, que es una palabra muy seria ¡lástima que muchas veces se use como una exclamación banal, innecesaria!
  2. Mediante afectos piadosos y devotos: (A) Resuelve buscar a Dios, su favor y su gracia: «Tú eres mi Dios y, por tanto, de madrugada te buscaré, porque ¿no consultará el pueblo a su Dios? (Is. 8:19). Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela (esto es, todo mi ser ansía tener comunión contigo) aquí, en tierra (mejor que, cual tierra) seca y árida donde no hay agua». (B) Anhela gozar de Dios ¿qué es lo que tan apasionadamente desea? ¿Cuál es su petición? (v. 2): «Verte como te contemplaba en el santuario, para ver tu poder y tu gloria». Anhela salir del desierto, no para volver a los placeres y las comodidades de la corte, sino para tener acceso al santuario; y no para ver allí a los sacerdotes ni las ceremonias del culto, sino para ver el poder y la gloria de Jehová. No podemos ver la esencia de Dios, pero, por fe, podemos contemplar su gloria y experimentar su actuación, que es efecto de sus infinitas perfecciones. Eran preciosos aquellos momentos que David pasaba en comunión con Dios en el santuario; era para él una delicia pensar una y otra vez en ellos.

Versículos 3–6

¡Cuán pronto se convierten en alabanzas y acciones de gracias las quejas y oraciones de David! Aunque estaba en un desierto, su corazón se ensanchaba al bendecir a Dios.

  1. Por qué bendecía David a Dios (v. 3): «Porque mejor es tu amor misericordioso que la vida», tanto como la vida eterna supera a la temporal. Tenemos mejores provisiones y posesiones que las que la riqueza de este mundo nos puede proporcionar; y en el servicio de Dios y en comunión con Él, tenemos mejores ocupaciones y goces que los que podemos tener en los negocios y conversaciones de este mundo.
  2. Cómo, y por cuánto tiempo, quiere bendecir a Dios (v. 4): «Así, como he comenzado a hacerlo, te bendeciré durante toda mi vida; los actuales afectos devotos no son cosa de un momento, no pasarán como nube mañanera, sino que irán de más en más como el sol mañanero». Alabar a Dios debe ser la primordial ocupación de nuestra vida entera. «En tu nombre alzaré mis manos» (v. 4b). Hacia el santuario alzaba David sus manos (v. 28:2). En todas nuestras oraciones hemos de comenzar, como nos enseñó el propio Señor, y decir: «Santificado sea tu nombre»; y terminar con la afirmación de: «tuya es la gloria».

¡Oh Dios, tú eres mi Dios! ¡Qué privilegio poder decir esto! El que más conoce a Dios, más lo busca. El salmista no es un extraño para Dios, es un amigo anhelando más comunión. Alma… cuerpo indican que todo su ser desea la comunión con Dios. Tierra árida debe explicar la situación lit. del salmista, pero se refiere también a situaciones de aridez espiritual.

Antes el salmista había tenido experiencia con Dios en el santuario (v. 2); esa experiencia de adoración en la congregación provee el trasfondo para la comunión con Dios aun cuando está en una situación de crisis. El salmista nos da una enseñanza importantísima: nuestra experiencia con Dios en el santuario nos prepara para la comunión con él en otros contextos. Debemos experimentar su poder y su gloria cuando nos reunimos para adorarle; esta experiencia moldea e influye todo lo demás de la vida.

El v. 3 indica la fe profunda del salmista. En el AT la vida natural es importante; Dios quiere que su pueblo disfrute la vida. Pero más importante todavía es el amor de Dios; por eso ha habido mártires (cf. Hech. 20:24).

Esta verdad hemos de expresarla con nuestros labios en alabanza a Dios. El salmista, aunque en el desierto y en peligro de enemigos, quiere expresar su alabanza a Dios. Varias veces en los Salmos, “alzar las manos” se usa para expresar alabanza a Dios. 63:1 Es magnífico escucharle clamar a Dios como suyo: «Dios, Dios mío eres tú». Las palabras en sí son sencillas, lenguaje de niño, pero contienen un mundo de significado. «Dios mío» significa una relación íntima, personal. También habla de un tesoro duradero, que permanece aun cuando todo lo demás ha desvanecido o desaparecido. «Dios mío» significa un recurso suficiente para cualquier crisis.

Es humillante para nosotros notar en el salmista su pasión por Dios, especialmente cuando recordamos lo frío e indiferentes que a menudo somos. Él buscaba al Señor de madrugada, pronto en la vida y temprano cada día. Y le buscaba con un fervor que no admitía el «no» como respuesta. Su alma tenía sed de Dios, su carne se desmayaba con anhelo. De Dios, que significa que todo su ser clamaba en busca de comunión con el Eterno. Su deseo era como la sed intensa de un viajero en tierra seca y árida donde no hay aguas. Esto no está mal como descripción de este mundo: un desierto árido.

63:2 En su memoria viaja y retrocede a aquellos tiempos cuando adoraba en el santuario en Jerusalén, a aquellos momentos inefables cuando con gran emoción cual éxtasis, en contemplación sagrada, veía a Dios en todo Su poder y gloria. Ahora su alma no puede estar contenta con nada menos que una nueva revelación del Señor en esplendidez y fortaleza. Algunos lo llaman la visión beatífica, esta visión de Dios en toda Su gloria divina. Llámese como se llame, es una experiencia que hace a todas las demás glorias parecer como cosa gastada y aburrida.

63:3–4 Entonces, del desierto de Judá, lugar tan inseguro, surge una de las grandes rapsodias de adoración:

«Porque mejor es tu misericordia que la vida;

Mis labios te alabarán.

Así te bendeciré en mi vida;

En tu nombre alzaré mis manos».

La misericordia del Señor es mejor que cualquier otra cosa en la vida. Cuando mejor se emplean los labios humanos es cuando le alaban. Toda la vida no es demasiado tiempo para estar bendiciéndole. Nuestras manos encuentran su razón de ser cuando se levantan a Él en alabanza y oración. 1. Súplica (vv. 1, 2):

  1. a) Comunión (v. 1): no todas las almas que están sedientas buscan a Dios. Cuando decimos, «Tú eres mi Dios», entonces sí deseamos Su presencia.
  2. b) Consuelo (vv. 2): cuando el alma busca a Dios, nunca encuentra temor, sino siempre consuelo y confortamiento.
  3. Contentamiento (vv. 3–6):
  4. a) Dedicación (v. 3): «Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón». (Lc. 12:34). Una dedicación total moldea el juicio y controla los deseos.
  5. b) Acción de gracias (vs. 4–6): un Dios tan inmensamente bueno que satisface los profundos deseos del alma, es digno de toda alabanza.
  1. Dios mi deleite, vv. 5–8

Manifestación de la misericordia divina: 3–8vv. 3–8: El salmista en esta sección, fundamentado en las anteriores declaraciones de esperanza, revela sus deseos hacia el futuro. Su anhelo es regresar al Templo para participar de las ceremonias culticas y poder alabar, glorificar y bendecir a Dios. La expresión «alzaré mis manos» (Sal 28:2; 2 Tim 2:8) es símbolo de oración, alabanza, humildad, reconocimiento del poder divino y gratitud ante la majestad del Señor. El poeta desea dejar atrás el problema y proyectarse al futuro beneficial de la misericordia de Dios.

Para el poeta, la misericordia divina es mayor que la vida, y por esa razón fundamental le alaba. El alma del salmista, que representa en este contexto poético todo su ser, será saciada de «médula y grosura»—p.ej., aceite y manteca—, que de acuerdo con las estipulaciones legales del Pentateuco (Lv 3:16; 7:23) estaban reservadas para el Señor. La idea es que recibirá alimentación divina, abundante y extraordinaria.

La revelación de la misericordia hace que el salmista alabe al Señor con sus labios, con su boca, en su lecho y ¡hasta en las noches! El poeta desea dejar meridianamente claro que sus alabanzas al Señor serán permanentes, pues los labios y la boca representan su vida completa, y el lecho y la noche aluden a la continuidad del tiempo. El alma del salmista—es decir, su existencia plena—está muy cerca y apegada del Señor, pues la diestra divina le ha sostenido y ha sido su socorro. Además, la expresión «de regocijo en la sombra de sus alas», como el águila protege a sus aguiluchos, revela una vez más el rostro maternal y misericordioso de las imágenes de Dios en el salmo. La idea que se destaca es de protección, seguridad, cobertura, abrigo, confianza, refugio.

  1. Con qué placer y deleite desea bendecir a Dios (v. 5): «Como de meollo y de enjundia será saciada mi alma, no sólo como de pan que nutre suficientemente, sino de lo más escogido y delicioso de la carne» (v. Is. 25:6).La comunión con Dios sacia al alma devota (36:8, 65:4), pues dentro del alma devota hay algo que sólo se sacia en la comunión con Dios. «Y con labios de júbilo te alabará mi boca», añade David. Cuando se cree con corazón agradecido, se hace también con la boca confesión agradecida; en ambos casos, para gloria de Dios. No es que la confesión de la boca sea aceptable sin la entrega del corazón (Mt. 15:8), sino que de la abundancia del corazón ha de hablar la boca (45:1). Los labios de alabanza han de ser labios de júbilo.
  2. Cómo se ocupa en pensar en Dios cuando más retirado está del santuario (v. 6): «Te bendeciré… cuando me acuerdo de ti en mi lecho». Dios estaba en todos sus pensamientos, lo cual es lo contrario de lo que ocurre en el caso de los malvados (10:4). Pensar en Dios era algo que siempre tenía a la mano; es decir, cuando se ponía a pensar, hallaba ya su mente ocupada en Dios. Y estos pensamientos permanecían fijos en Él; no sólo se acordaba de Dios, sino que meditaba en Él (v. 6b). Los pensamientos acerca de Dios no han de ser pensamientos pasajeros, que pasan a través de la mente, sino permanentes, que habitan en la mente. David iba ahora de una parte a otra, sin rumbo fijo, pero, adondequiera que iba, llevaba consigo su devoción a Dios. Cuando huye el sueño de nuestros ojos (ya sea por dolor del cuerpo o por preocupación del alma), nuestro espíritu puede descansar si pensamos en Dios. Una hora de piadosa meditación puede, a veces, hacernos más bien que una hora de sueño (v. 4:4; 16:7; 17:3; 119:62).

Versículos 7–11

David expresa aquí su confianza en Dios y su gozosa expectación de Él (v. 7): «En la sombra de tus alas me regocijaré». Es una expresión frecuentemente usada en los salmos (17:8; 36:7; 57:1; 61:4; 91:4), y en ningún otro lugar de la Escritura, excepto Rut 2:12; su sentido, ya explicado, es el de los polluelos que se refugian y resguardan bajo las alas de la gallina. Es deber nuestro el regocijarnos en la sombra de las alas de Dios, es decir, en recurrir a Él por medio de la fe y de la oración, de la misma manera que los polluelos recurren, por instinto, a la madre en momentos de peligro.

  1. Cuál era el fundamento de la confianza que tenía David en Dios: (A) Sus anteriores experiencias del poder de Dios a favor de él (v. 7): «Porque has sido mi socorro cuando otras ayudas y otros ayudadores me han faltado, por eso me regocijaré en la salvación que tú me otorgas y continuaré confiando en ti con santo gozo». (B) La presente y firme sensación interior que experimentaba de que la gracia de Dios le llevaba y sostenía en todos sus pasos (v. 8): «Está mi alma apegada a ti (expresión fuerte; el mismo verbo hebreo de Gn. 2:24), como en un arrobamiento espiritual o mística unión contigo, mientras tu diestra me sostiene, en respuesta al fervor con que me uno a ti».

Se saciará: la figura es de una fiesta. Cuando uno tiene gran hambre, una buena comida le da gozo. Asimismo el ser interior se nutre, se goza y se fortalece con la comunión con Dios y la alabanza a él. El júbilo, que es casi un grito, enfatiza el deleite en adorar a Dios. Dice Calvino que los creyentes, aunque sufran pobreza y persecución, pueden tener gozo, pues “les va bien”, en el mejor sentido de la frase, porque Dios es su amigo. En cambio, los incrédulos han de ser miserables, aunque todo el mundo les admire, porque Dios es su enemigo.

Mi cama y las vigilias pueden sugerir otro tiempo “seco”, cuando uno se queda despierto en la noche. ¡Qué buen tiempo para meditar, recordar lo que Dios ha hecho, alabarle y orar! Los israelitas dividían la noche en tres vigilias, desde la puesta del sol hasta el alba. En el NT se usa el sistema que por influencia egipcia dividía la noche en cuatro vigilias.

El salmista descansa en la seguridad que sólo Dios puede dar (v. 7). Tus alas se usa varias veces (cf. 61:4) como figura de la protección de Dios. También está apegada a Dios. El “se agarra” de Dios y le “sigue de cerca”; puede hablar así porque Dios le sostiene. Todo creyente en Cristo puede disfrutar de la misma promesa. 63:5–8 No hay banquete como esta comunión sagrada. Nuestras almas se alimentan con las delicias más escogidas, y labios gozosos responden y rebosan con gratitud mientras pasamos las horas de la noche en vela, meditando en nuestro glorioso Señor. ¡Qué ayuda nos ha sido! ¿Quién podría medir todo lo que ha hecho por nosotros? Bajo la sombra de Sus alas alzamos nuestro cántico de gozo. Asidos de Él en dependencia de amor y conscientes de nuestra necesidad, Él nos preserva de los peligros vistos y no vistos, y nos fortalece para proseguir a la meta por el premio. 3. Convicción (vv. 7, 8):

  1. a) Escudo (v. 7): ¡Tal vez el «Shekinah» estaba en la mente del autor de este salmo! Es el cántico de un alma satisfecha que halla su escudo en Dios.
  2. b) Sostenimiento (v. 8): el alma tiene profundos anhelos de Dios y siente que está segura en los brazos eternos.
  1. Dios mi defensa, vv. 9–11

Los enemigos serán vencidos y el rey se alegrará: 9–11vv. 9–11: En la sección final se revelan dos temas de gran importancia teológica y práctica para el salmista. En primer lugar, se ponen de manifiesto los deseos hacia sus enemigos, que describe como las personas que intentaban «destruir su alma», que es una manera figurada de enfatizar la seriedad de sus actuaciones. «¡Caerán en los sitios bajos de la tierra!», en una posible alusión a la morada de los muertos. Lo que le espera a sus enemigos es la muerte segura, la destrucción violenta—p.ej., «morir a filo de espada» o «ser presa de los chacales o lobos»—. En la antigüedad, era vergonzoso, espantoso e impensable morir sin ser sepultado, pues el cuerpo se convertía en alimento de los animales salvajes (Is 14:18–20; Jer 7:23).

Se pone término al salmo con el deseo hacia el rey, que se alegrará y regocijará en Dios. Además, el poema añade que cualquier persona que jura o que fundamenta sus acciones en el rey—que puede referirse tanto al monarca humano como a Dios, rey de Israel por excelencia—, será alabada, valorada y apreciada. Mientras la gente que habla la verdad será reconocida, y las personas mentirosas serán calladas, que es una manera de aludir a la muerte.

El salmista culmina el poema con una nota de alegría: La gente fiel se alegrará en Dios, que tapará definitivamente la boca a las personas engañadoras y mentirosas. La fidelidad genera la alegría divina, y la mentira produce destrucción y muerte.

  1. Las victorias que David entreveía en esta esperanza: (A) Que sus enemigos habían de perecer (vv. 9, 10). Había quienes le buscaban para destruirle (v. 9); no se contentaban con arrebatarle la corona, sino que intentaban por todos los medios quitarle la vida. Pero David veía, por fe en Dios, que los que así le perseguían habían de caer en las honduras de la tierra, es decir, en el Seol. Su enemistad hacia David había de acarrearles la muerte. El arma que querían usar contra él (la espada) sería el instrumento de la destrucción de ellos, y sus cuerpos habían de ser pasto de los chacales, los cuales se cebarían en los cadáveres insepultos de los enemigos de David. (B) Que él saldría, al fin, victorioso (v. 11) y volvería a ocupar el trono para el que tres veces había sido ungido: «El rey se alegrará en Dios». La vuelta de David había de ser el consuelo de sus amigos: «Será alabado cualquiera que jura por él» (por David), esto es, que le presta juramento de pleitesía y vasallaje; o, más probable, que jura por Él (Dios), con lo que se compromete solemnemente en algo que es digno de tal juramento y se hace con la más pura intención; ese tal será alabado, al ser premiado con una manifestación de la salvación que Dios otorga. Los que de todo corazón abrazan la causa de Cristo, se gloriarán también en su victoria. Si sufrimos con Él, también reinaremos con Él (v. Ro. 8:17). Con esta victoria, quedarían refutados totalmente los enemigos de David (v. 11b): «Porque la boca de los que hablan mentira será cerrada», especialmente la boca de los que juran en falso, por el nombre de Dios para engañar y defraudar. Estos quedarán reducidos en el Seol al más completo silencio.

En esta “experiencia árida” hay enemigos, pero el salmista está tan ocupado con Dios que solamente aparece ahora. Cuando uno sirve a Dios es cuando sufre más ataques. Pero el salmista está seguro de su victoria. Los enemigos caerán en las profundidades de la tierra, que normalmente se refiere al Seol, el mundo subterráneo de los muertos. Dios verá que sean destruidos. Zorras (shu’alim) puede ser zorras o chacales. El salmista debe tener en mente a chacales, pues ellos devoran carne.

El rey (v. 11); algunos piensan que el autor era David, otros piensan que era otro (en honor a David). Tanto el rey como cualquiera que jura por Dios (él es ambiguo, pero los israelitas sólo juraban por Dios, no por el rey) experimentará este gozo y protección de él. El contraste es entre los incrédulos que hablan mentira, y los que juran por Dios porque confían en él y hablan la verdad. 63:9–10 ¿«Enemigos», has dicho? «Sí, tengo enemigos; hombres que están empeñados en destruirme. Pero están destinados a la destrucción. Morirán una muerte violenta y sufrirán la desgracia de no tener una sepultura decente».

63:11 «Pero yo seguiré disfrutando de Dios. De hecho, todo aquel que se declara leal a Él compartirá el júbilo, mientras que aquellos que aman la mentira serán silenciados». a) Castigo (vv. 9, 10): un declive extraño, al parecer, pero está dicho en un sentido que expresa confianza, y no un sentir vindicativo. Es la seguridad que ha de triunfar la justicia.

  1. b) Propiedad (v. 11): el salmista no se regocija por lo tanto en la caída del enemigo, sino en Dios quien trae gloria al corazón honesto.

Las iglesias y los creyentes descubren en este salmo un gran sentido de intimidad y recogimiento. El poeta desea poner de manifiesto la seguridad que produce estar cerca de Dios y buscarle en la mañana. Y la gente de fe, que debe enfrentar las más agrias adversidades de la vida contemporánea, descubre en sus líneas la palabra grata que sirve de bálsamo al espíritu humano quebrantado.

Jesús utilizó ese anhelo de eternidad y vida cuando le indicó a sus seguidores, el último día de la gran fiesta de los Tabernáculos: «Si alguien tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva» (Jn 7:37–38).

30 de julio del 2015, Ajijic, Jalisco, México. Misión Cristiana Bautista Agua Viva.